El análisis del Athletic-Barça, por ‘Lobo’ Carrasco

1. EL ATHLETIC IMPONE SU HOJA DE RUTA.

¿Presionar a la defensa de Ter Stegen o conceder balón al Barça para jugar a la contra? Fue lo primero y desde el inicio a los de Koeman les tocó protegerse y no cometer errores atrás. Duda resuelta. Sin poder progresar con la pelota, la verticalidad de Pedri, De Jong, Dembélé, Griezmann y Messi resultaba imposible. Ritmo bajo, partido sin incidencias en las áreas hasta el minuto 25 cuando llegó el primer remate protagonizado por Capa y limpiamente despejado por Ter Stegen. El Barça estaba a la espera de su momento; el Athletic mantenía el asedio y, de esa manera, conseguía dejar sin balón a Messi. Un zurdazo desde fuera del área, por encima del larguero, fue la entrada de Leo al partido y desde ese minuto, el 36’, el equipo azulgrana pudo intercambiar ataques con el conjunto rojiblanco.

En el 40’ y 42’ llegaron los dos goles: primero marcó Griezmann tras recoger una jugada entre Messi-Alba y en la acción siguiente De Marcos devolvió el duelo al empate recibiendo un buen pase de Williams a la vez que entraba por la espalda de Jordi Alba. En dos minutos, de la alegría a la decepción y 4’ después, descanso.

2. ALBA SE DESQUITA, GRIEZMANN MARTILLEA.

Mingueza al césped de lateral diestro y reinicio de partido con escenario táctico parecido al del primer tiempo. ¿Cuánto aguantaría físicamente el once del Athletic? Mover la pelota a más velocidad era la primera receta para curarse de verticalidad. Le costaba meter otra velocidad física y eso permitía a Dani García, Vencedor y el resto de jugadores rojiblancos defender juntos.

Al Barça le faltaba arriba el regate de Dembélé porque Messi retrasaba la posición para intentar elaborar o meter el pase 10. La lentitud favorecía a los defensores cuando sucedió algo importante: Dembélé se fue de la zona Balenziaga (lo tenía muy controlado) y juntándose con Alba, la liaron para alegría de Antoine Griezmann. El 2-1 unido al minuto, 74, y al gasto físico del Athletic, vitamina para los de Koeman.

3. FALTAS Y ESCUADRAZO.

No le quedaba otra a Marcelino: cambio múltiple y más riesgo defensivo. Último cuarto para defender con balón el Barça o con las líneas ensambladas atrás y conquistar alguna contra. Casi lo consiguen Dembélé, Griezmann, Messi y De Jong. No culminaron con éxito y el Athletic volvió a empatar en otra falta (la primera salvada por el VAR con remate de Raúl García) ejecutada por Muniain y cazada por Villalibre. Minuto 89, mucho dolor (blaugrana) y una prórroga para decidir la final.

Y mal comenzó para el Barça porque encajó el tercero con un derechazo enroscado a la escuadra por Iñaki Williams. Ter Stegen sólo pudo mirar el golazo. Ir por detrás en el marcador y jugar a ritmo tan bajo, ventaja para los leones que estaban eufóricos. Perdonó el cuarto Núñez, a bocajarro, pero lo peor era que ninguna camiseta blaugrana llegaba hasta Unai Simón. La estrategia de Marcelino: faltas, faltas y más faltas hasta consumir todo el tiempo. Lo hicieron sus jugadores hasta de forma inelegante.

El Barça tocaba sabiendo que no podía meter balones aéreos y el Athletic defendió como se debe defender: jugándose la vida. Villalibre agarra a Messi, roja y Supercopa perdida. La falta y las faltas desquiciaron al Barça.

TOMADO: https://www.mundodeportivo.com/

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Mi nombre es Jorge Infante Verdecia, vivo en la provincia de Holguín. Soy fiel seguidor del FC Barcelona y Brasil, es decir fanático del buen fútbol.

1 comentario

  1. Porque se habla de mal arbitraje y se pone como escusa que se cometieron faltas. O eso fue lo único que pasó en el partido.
    Puede parecer increíble pero era extraño que no se hablará de error en el arbitraje, más aún cuando pasa algo tan extraño como una expulsado Messi
    Por mala suerte y porque jugaron pésimo el Madrid no llego a la final pero me imagino que sí llega a ser el Madrid en vez del athetic ya se estuviera hablando de robo arbitral y de que el floro y la maquinaria madridista fue la causante de todo…..por suerte en cam barca si hablan lo que hay que hablar.

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