Resumen Liguero

Saludos amigos! Como siempre agradeciendo a Yan17, aquí va el Resumen de esta semana.

Thomas Müller vive, a sus 30 años, una segunda juventud. El canterano suma ocho goles y 13 asistencias en los 21 partidos que Hans-Dieter Flick ha dirigido desde la destitución de Niko Kovac. Un tanto suyo inclinó la balanza en el 53′ y Goretzka (91′) remató la victoria del Bayern en el derbi bávaro sobre el Augsburgo (2-0).

Un triunfo que le permite mantener el liderato de la Bundesliga con cuatro puntos de ventaja sobre el Borussia Dortmund y cinco sobre el RasenBallsport Leipzig.

El Bayern, con Thiago de titular y Javi Martínez (salió en el 85′) y Odriozola (no jugó) como suplentes, tardó 53 minutos en encontrar la senda del triunfo. Boateng sirvió un extraordinario balón en largo por encima de la defensa y Müller la ‘cazó’ al vuelo, sin dejarla caer.

De inmediato pudo sentenciar el derbi, pero se empeñó en meterse en problemas. El joven Zirkzee, sustituto de Lewandowski, remató contra Luthe con el meta tirado en el suelo en el 65′. Coutinho también estampó contra Luthe un disparo a bocajarro en el 68′, Gnabry tiró fuera con todo a favor en el 71′ y en el 86’…

Perdonó el Bayern y casi lo paga. Niederlechner desperdició una doble ocasión inmejorable en el 80′. Entre Neuer y Davies despejaron sus dos remates. Peor se pusieron al cosas en el 89′. Bibiana Steinhaus, con ayuda del VAR, anuló por fuera de juego un gol de Niederlechner que hubiera supuesto el 1-1.

La sentencia corrió a cargo de Goretzka, que sustituyó a Zirkzee en el 70′. El ex del Schalke tiró una sensacional pared con Gnabry y remató a placer para acumular su tercer gol en Liga.

‘derbi de Borussias’ cayó del lado del Dortmund. El ‘BVB’ se impuso al Monchengladbach (1-2) gracias a los goles de Thorgan Hazard (8′) y Achraf Hakimi (71′) y se coloca segundo a un punto del Bayern, que tiene un partido menos. Lars Stindl (50′) anotó el momentáneo 1-1 para los ‘potros’.

Lucien Favre volvió a contar con Haaland en el once -fue suplente contra el Friburgo por unas molestias estomacales-, pero prefirió ‘reservar’ a Sancho para el partido de octavos de vuelta contra el Paris Saint-Germain.

No necesitó mucho el Dortmund para adelantarse. Bürki sacó un mano a mano con Lainer en el 7′ y, un minuto después, Thorgan Hazard anotó el 0-1. Haaland recogió un mal pase de Stindl y el hermano de Eden asestó una ‘aniquiló’ a su exequipo. Un regate a la media vuelta le valió para sacarse de encima a Ginter, Zakaria y Elvedi y batir a Sommer con un disparo al palo largo.

Por primera vez asistía Haaland -suma nueve goles- en Bundesliga. Hazard, por su parte, acumula ya cinco tantos y 10 asistencias en Liga.

El Gladbach, sin embargo, era superior. Bensebaini rozó el gol con un disparo al lateral de la red en el 16′ y Stindl lo encontró justo después del descanso, en el 50′. Pléa prolongó un córner lateral y Stindl marcó a bocajarro por entre las piernas de Haaland.

La salida de Sancho dio ‘alas’ al Dortmund. De sus pies nació el gol de Achraf. Sancho abrió a banda y el exmadridista cogió el carril para ‘meterse hasta la cocina’ y marcar con un disparo cruzado que se coló por entre las piernas de Sommer en el 71′.

Su temporada, jugando como carrilero, es espectacular. Registra ya siete dianas -tres en Liga- y 10 pases de gol entre todas las competiciones. El gol dejó, además, un susto en el inicio de la jugada. Haaland quedó tendido en el suelo doliéndose del tobillo, pero sólo fue un susto. De hecho, siguió jugando con normalidad y desperdició un gol cuando, con todo a favor, remató alto en el 86′.

Poco antes, en el 79′, Sancho había rematado al palo tras una internada de Hazard por derecha. Perdonó, pero el ‘BVB’ no lo acusó. Ganó el ‘derbi de Borussias’ y es segundo a un punto del Bayern.

Bayern sonríe. El RasenBallsport Leipzig ‘tropezó’ en Wolfsburgo (0-0) y se queda a dos puntos del liderato. Podrían ser cinco si el Bayern cumple con los pronósticos y doblega al Augsburgo en el Allianz Arena.

Una remontada que, de confirmarse, sería brutal para un equipo, el bávaro, que en la 14ª jornada era séptimo a siete puntos de la cabeza, entonces ocupada por el Borussia Mönchengladbach.

Julian Nagelsmann, en vísperas de recibir el martes al Tottenham en la vuelta de octavos (ganó 0-1), optó por reservar a Timo Werner, máximo goleador de los ‘toros’ con 21 tantos.

En la tabla del Pichichi sólo le supera Lewandowski (25 dianas). Werner reemplazó a Yussuf Poulsen en el 60′ -titular arriba junto a Schick- en busca de uan remontada que nunca llegó.

Tampoco jugó otro habitual (Mukiele) ni el español Dani Olmo, que entró en lugar de Forsberg en el 60′. Angeliño, en cambio, volvió a ser titular… pero se retiró para dar entrada a Lookman el 81′.

Schick, en el 93′, tuvo la última ocasión tras cabecear un córner botado por Nkunku… pero Casteels atrapó sin problemas. En definitiva, un paso atrás que puede dejar al Leipzig a cinco puntos del Bayern.



El VAR evitó un problema gordo al Barcelona y un penalti por mano clara de Le Normand a falta de 10 minutos que Martínez Munuera no vio en directo deja a los de Setién como líderes momentáneos a la espera de lo que haga el Madrid ante el Betis. La Real Sociedad, que sigue de dulce tras lograr el pase a la final de Copa hace sólo unos días, mereció algo más pero se fue de vacío pese a su buen partido gracias al gol de Leo Messi, quién si no.

Los de Setién se encontraron con un equipo que se atrevió a disputarles la posesión y lo logró en muchos momentos. El cuadro azulgrana, pese a la victoria, pierde identidad y algunos equipos le empiezan a perder el respeto, algo que no se puede permitir un equipo como el azulgrana. Fallan cosas en la misma base del club y debería tomar medidas antes de perder su disfraz de superequipo. Este Barcelona está tocado y empieza a no dar miedo. Está en cabeza de LaLiga y tiene todo a favor en la Champions para meterse en cuartos, pero esto no basta. Y así no va a ganar nada. Messi ya no basta y los pitos de la grada así lo manifiestan.

El Barcelona regresaba al Camp Nou tras la derrota en el Clásico, la movida de las formas de Eder Sarabia y la flamante Real Sociedad como rival. No era un buen preámbulo y la nueva pañolada con la que recibió la afición al palco hacía prever que la tarde no iba a ser plácida. El once de Setién no reflejaba grandes novedades salvo la titularidad de Braithwaite. Si fuera por las ganas que le pone en el campo, el danés sería titularísimo. En la otra banda, otro partido para olvidar de Griezmann.

La Real afronta tres partidos en siete días y tenía que rotar sí o sí. Pasó con nota la prueba de Miranda que el llevó a la final de Copa, y en cuatro días tenía dos salidas ligueras al Camp Nou e Ipurua con una plaza Champions en juego. Imanol tiene una plantilla compensada, pero no como para hacer locuras y decidió reservar a alguna de sus figuras para el derbi guipuzcoano por lo que en el once de Barcelona hizo seis cambios. Aún así le salió un equipo más que apañado pese a la ausencia de Oyarzabal entre otros. Gorosabel o Barrenetxea cumplieron a la perfección. La Real es un equipo que también busca la posesión y le discutió el control del juego a los azulgrana. Odegaard dejó su sello en su estreno en el Camp Nou, sobre todo en la primera parte.

Los dos primeros remates azulgranas en el partido fueron de Braithwaite y rugió el Camp Nou. Hay comunión del nuevo con la grada. Pero las mejores ocasiones fueron para Messi. La primera, tras falta de Leo sobre Llorente, la detuvo Remiro y la segunda rozó el poste tras un pase de De Jong. Al descanso se llegó con un justo empate inicial y con algún leve silbido de la grada ante las dificultades del Barça a la hora de sacar el balón jugado desde atrás. Algo preocupante porque empieza a ser costumbre y no se ven mejorías. La sangre fría de Ter Stegen en algún pase provocó más de un susto en a grada. Remiro quiso solidarizarse con el alemán y también realizó alguna acción temeraria con el balón en los pies. La Real tuvo llegada, pero sin ocasiones claras.

En la segunda mitad, la dinámica fue la misma pero con mayor dominio del Barcelona. Messi y Rakitic tuvieron las primeras ocasiones pero Remiro estuvo resolutivo. A falta de media hora Imanol sacó a Oyarzabal pensando en dar mayor protagonismo a su equipo, pero su salida coincidió con los mejores minutos del Barça. La Real estaba tocada, pero el cuadro azulgrana no lo supo aprovechar y con el paso de los minutos se igualaron las fuerzas. Disparos lejanos de Oyarzabal, Isak y Monreal que no vieron portería llevaron el nerviosismo a la grada. Pero a falta de 10 minutos se produjo la jugada clave del choque. Melero López desde la sala VOR avisa a Martínez Munuera de que ha habido una mano en el área de la Real y, tras ver la jugada en el monitor, el valenciano señaló el penalti que transformó Leo Messi. Con el tiempo cumplido marcó Jordi Alba, pero fue anulado por fuera de juego. Pese a la victoria, este Barcelona sigue generando dudas y llegamos a la fase definitiva de la temporada.

El Madrid entregó el liderato en una noche terrible, confirmando la tendencia previa al Clásico, que aparece ahora como un paréntesis en su trayectoria. El Betis fue superior en casi todos los planos, desde el físico, administrando sus esfuerzos, al táctico, con Fekir en plan pesadilla. Al equipo de Rubi se le dan muy bien los equipos de alto nivel como el Barça, pero los azulgranas reaccionaron entonces con fútbol. Justo lo que faltó a un líder que no supo defender su renta. O mejora o dejará ir la Liga ante un Barça que sufre, pero gana. El Madrid ni eso.

El naufragio se intuyó desde bien pronto. Desde el fiasco en Palma no se recordaba una primera parte tan floja del Madrid. Desperdició el arreón anímico del Clásico y sesteó en el Villamarín ante un equipo de pie fino, que crece si no le exigen. Tuvo suerte de irse al descanso con el empate, vamos. De nuevo experimentó Zidane con la alineación metiendo a Lucas Vázquez en banda diestra para apoyar a Militao, lateral en lugar de Carvajal. Los madridistas echaron de menos su vigor en la presión.

La disfunción estaba, de todos modos, en la medular. Es indemostrable si con Fede Valverde el Madrid habría sido más intenso y certero, porque frente al Barça tampoco se afinó como interior diestro. Zidane dosifica al uruguayo a menudo, como si quisiera conservar su energía. En cambio, es seguro que Modric y Kroos no dominaron el juego, y al Betis le costó muy poco superar líneas y llegar a posiciones de ataque. Fekir empezó sobre la banda izquierda, y suya fue la ocasión más clara del primer acto, tras error de Ramos en la salida. Dejó atrás Canales y el francés enganchó una volea espectacular que salvó Courtois con una mano imponente. Paradón.

No fue como frente al Barça, con aquel recital de Fekir, pero el Betis tomó conciencia de su superioridad en el duelo y la inercia le llevó a tomar ventaja. Después de una diablura de Joaquín en el área, taponada en última instancia por Casemiro, el córner desembocó en un rechace que intentó sacar jugado Ramos, perdió la bola, cayó Fekir y el balón suelto cayó a Sidnei que reventó en la escuadra. El central definió como un ariete, y actuó como tal poco después en área propia. Ya en tiempo añadido, el ataque madridista llevó el balón al área y apareció Marcelo en el lugar del 9, para sorpresa de Sidnei, que chutó sobre la pierna del madridista. Penalti claro que transformó Benzema por delegación de Ramos.

Si el primer tiempo recordó al de Son Moix salvo por el resultado, el segundo empeoró las sensaciones del líder. Incapaz de hilar una jugada con más de tres pases, con un desorden evidente, estuvo a merced de un Betis encomiable, a las órdenes de Fekir. La salida del francés en una contra, con los centrales blancos en área contraria, dejó a Loren en superioridad, sirvió a Joaquín y el portuense, tras rebasar a Courtois, se lió con la zurda. A puerta vacía, dio la ocasión a Modric de sacar el tanto.

En medio del naufragio general, Modric se ganó la continuidad cuando Zidane, con mucho retraso, intervino con los cambios. Después del cambio obligado por la lesión de Marcelo, Mendy al campo, entró Mariano por Kroos, y el equipo notó que subían las revoluciones. Mientras, Rubi, tan discutido, trató de sostener a los suyos, faltos de oxígeno. Como Edgar, generosísimo en el esfuerzo. Modric puso a prueba a Joel y en el rechace del portero Mendy remató al larguero. Con la derecha. De todos modos, el Betis tenía claro cuál era el flanco débil del Madrid, el de Militao, y Fekir le buscó para hacer daño. Se fue, habilitó a Canales y el centro atrás permitió la volea de Guardado, que se fue junto a la escuadra.

Parecía vacío el Betis, pero el Madrid le dio la vida. Un error tremendo, un pase horizontal de Benzema en la salida cogió mal parado a Ramos, robó Guardado y sirvió a Tello para que anotase fácil junto al palo. Justa recompensa para la entrega verdiblanca, superior en juego a su rival. Ya con Valverde en el campo, el Madrid buscó el empate como los malos estudiantes. A última hora, sin orden ni concierto. Pudo empatar, es cierto, pero no lo mereció. Y lo reconoció Ramos tras el duelo. El Madrid está empeñado en complicarse la Liga.

Han convertido el fútbol en una verbena. Cada uno tendrá su opinión sobre las dos jugadas en cuestión, y es obligación del que firma dar la suya, que para eso le pagan, y la suya pasa por que ninguna de las dos es suficiente para pitar penalti, pero precisamente el hecho de que queden dudas tras una y mil revisiones apunta a que en ningún caso el VAR debió inmiscuirse en ellas y a que, sobre todo, no debió desmenuzarlas durante tres o cuatro minutos para luego conceder la última palabra al árbitro, aconsejando, eso sí, que acudiera al monitor. Mira a ver tú, que yo no acabo de tenerlo claro…

Hernández Hernández optó por el punto fatídico en ambos casos, se supone que por mano de Diego Carlos en el primer caso, se supone que por falta de Trippier a Ocampos en el segundo, pero detrás de tanta duda cunde la sospecha de que pudo la presión local en el primer caso y el afán por compensar en el segundo. De hecho, y por extraño que suene para el que no lo viera, las primeras protestas rojiblancas apuntaban a un posible derribo a Joao Félix y las primeras protestas nervionenses apuntaban a que Oblak hubiera sacado de dentro un cabezazo de Reguilón. Ni lo uno ni lo otro, pero puestos a controlar se hallaron otros motivos para la infracción en los mismos lances. Puntos de vista, ya se sabe.

Seis minutos de prolongación tuvo ese primer acto, y aún se antojaron escasos para el circo organizado. Conviene apuntar de una vez que ambas penas máximas acabaron en la jaula, Morata para neutralizar la ventaja visitante, Ocampos para neutralizar la ventaja local, porque antes de la primera polémica también había marcado De Jong, porque entre la primera y la segunda también marcó Joao Félix. En resumen: fue ganando el Sevilla, fue ganando el Atlético, el entreacto se alcanzó con empate… y la que volvió a perder fue la credibilidad de un sistema absolutamente maltratado por aquéllos que deberían cuidarlo.

En lo que al fútbol respecta, unos cuantos párrafos después, el partido salió equilibrado, no podía ser de otra manera, con Koke y Joao procurando hacer daño en un lado, con Navas y Jordán aliándose para hacer daño en el otro. Sufrió el Atlético por su izquierda, ocupada por Hermoso después de que Lodi se apuntara a la extensa lista de futbolistas que se caen de la alineación rojiblanca a última hora, y sufrió el Sevilla en la salida, hasta el punto de que el 2-1 fue consecuencia de una pérdida grosera. Tocaba jugársela, en fin, a un partido de 45 minutos. O de 50, claro, según le diera al del silbato y a los del VAR. La tarde podía hacerse larga.

Efectivamente, el segundo acto también duró de más. Pero fue porque Diego Carlos y Trippier coquetearon con la lesión en unos últimos minutos que si resultaron agónicos fue por la trascendencia de lo que había en juego mucho más que por lo que ya estuviera pasando sobre el pasto. Como días de mucho son vísperas de na’, el tramo decisivo resultó incluso soso en comparación con el anterior. Que ni polémica hubo, miren ustedes. Simeone y Lopetegui estamparon su sello de autor, pero en lo que al marcador respecta fue para nada. Porque los que la tuvieron fue para fallarla, Costa y sobre todo Carrasco, por muy de refresco que hubieran aparecido.

El primer movimiento del Cholo pasó por el enésimo partido de Saúl como lateral, siquiera fuera para un rato, y el último le sirvió para llevarse una bronca por quitar a Joao. No parecía partido para prescindir del luso, de hecho no lo fue, y así se lo hizo saber el respetable a su técnico. Julen, mientras, sorprendió disponiendo dos puntas al entrar En-Nesyri sin que saliera De Jong, aunque después se fortificaría con Sergi Gómez. Ya le iba bien un empate con el que mantiene los dos puntos de ventaja en la clasificación sobre un rival directo, más que nada porque con esta tecnología nadie gana. Una para ti, otra para mí y los jueces encantados de haberse conocido. No era esto, definitivamente no era esto.

El Lille venció por 1-0 al Lyon, y frenó la buena racha de los de Rudi García, que no conocían la derrota en los últimos tres partidos de la Ligue 1. El solitario gol de Rémy coloca a los de Galtier nueve puntos por delante de los de Rudi García, que están a diez puntos de la tercera plaza de la Ligue 1.

Obligado a ganar para no distanciarse definitivamente de la Champions, Rudi García apostó por un once muy similar al que venció hace 10 días a la Juventus. El centro del campo formado por Tousart, Guimaraes y Aouar no ha descansado desde entonces, en una alineación que volvió al sistema de tres centrales que tanto éxito le ha dado al Lyon en el último mes.

A pesar de que Toko Ekambi tuvo una ocasión muy clara nada más comenzar el partido (2′), los primeros 45 minutos se jugaron en el campo del Lyon. La presión siempre asfixiante que el Lille imprime en su estadio se hizo notar desde el pitido inicial. Los de Rudi García apenas pudieron superar la acumulación de jugadores rivales en presión, y tuvieron bastantes dificultades para encontrar situaciones de ventaja en ataque.

El Lille encontró la fórmula perfecta para contrarrestar el buen momento del Lyon. Guimaraes, que había sido el mejor jugador del equipo en los últimos encuentros, se vio superado por un marcaje individual de Rémy. Cada vez que el brasileño se movía, el ex de Getafe o Las Palmas se pegaba al mediocentro. Eso provocó que los tres centrales del Lyon se vieran obligados a salir de zona forzados a jugar en largo para intentar superar el bloque defensivo de los norteños.

Las ocasiones, salvo la mencionada de Toko Ekambi, fueron del lado local. Ikoné avisó con una falta lateral que Lopes tuvo que sacar a mano cambiada con dificultades, y dos minutos después, llegaría el gol de los de Galtier. Una genialidad de Renato Sanches en un córner botado en corto dejó a Bamba en situación de ventaja, y el extremo asistió a Loïc Rémy para que hiciera el primer gol del partido con la pierna izquierda. Fue el premio a una primera parte en la que solo hubo un color, y fue el rojo.

En la segunda parte, el Lyon volvió a ser un equipo vulnerable, tanto en ataque como en defensa. El Lille pudo sentenciar nada más volver del túnel de vestuarios, pero la mala puntería de Osimhen y el palo evitaron que los de Galtier se pusieran 2-0 en el marcador. Rudi García dio entrada a Terrier por Aouar para intentar darle más dinamismo al equipo, pero tampoco hubo reacción.

El Lyon no tuvo una ocasión clara hasta el tiempo de descuento. Sería Bertrand Traoré el que la fallara, tras un gran quiebro a Bradaric y errando incomprensiblemente con todo a favor en el área pequeña para batir a Maignan. Fue la única vez que inquietó el área rival, en otro partido en el que Rudi García se deja puntos contra el top 4 de la Ligue 1. El técnico, de hecho, no ha ganado al top 6 del campeonato francés, y volvió a fallar en una cita grande. Casi imposible alcanzar la tercera plaza, que está ya a diez puntos tras la derrota de este domingo.

Kepa Arrizabalaga recuperó la titularidad en la portería del Chelsea en Premier en la goleada (4-0) ante el Everton que consolida a los ‘blues’ en la cuarta plaza. El meta español llevaba cuatro jornadas sin ponerse los guantes en la Liga inglesa.

Desde el 2-2 en el Bridge ante el Arsenal el 21 de enero no jugaba en Liga un Kepa que sí lo había hecho entre semana en los octavos de la FA Cup en la victoria (2-0) frente al Liverpool. Ante los ‘reds’ cortó un periodo en blanco de seis partidos… y ante los ‘toffees’ recuperó su lugar en la Premier.

London (United Kingdom), 08/03/2020.- Chelsea’s Pedro celebrates scoring the 2-0 lead during the English Premier League soccer match between Chelsea and Everton at Stamford Bridge Stadium in London, Britain, 08 March 2020. (Reino Unido, Londres) EFE/EPA/NEIL HALL EDITORIAL USE ONLY. No use with unauthorized audio, video, data, fixture lists, club/league logos or ‘live’ services. Online in-match use limited to 120 images, no video emulation. No use in betting, games or single club/league/player publications

Kepa volvió a ser titular y a dejar su portería a cero en un partido en el que el Chelsea aplastó al conjunto de Carlo Ancelotti. Mount, Pedro (también dio una asistencia), Willian y Giroud anotaron los goles de unos ‘blues’ en los que jugaron los niños Gilmour (18 años) y Anjorin (18).

Otra apuesta de futuro de Lampard con la que el Chelsea logró un triunfo que les afianza en el cuarto puesto, con cinco puntos de ventaja sobre el Wolverhampton y el Sheffield United, seis sobre el Manchester United, siete sobre el Tottenham, ocho sobre el Arsenal… Una victoria de Champions.

A punto estuvo el Liverpool de vivir otro tropiezo en su bache particular. El equipo inglés despertó a tiempo ante el Bournemouth para remontar (2-1) y aumentar su ánimo a tres días de recibir al Atlético de Madrid en la Liga de Campeones.

Los de Jürgen Klop, que perdieron la jornada pasada con el Watford y los eliminó el Chelsea de la Copa, se temían lo peor a pocos minutos de comenzar el encuentro de este sábado en Anfield.

Callum Wilson, a los nueve minutos, adelantó al Bournemouth en una jugada en la que Joe Gomez pecó de inocencia. El inglés se dejó robar la cartera y los ‘Cherries’ construyeron una jugada que terminó con Wilson empujando a la red un pase de la muerte del colombiano Jefferson Lerma.

Alarmas en Anfield que Mohamed Salah y Sadio Mané se encargaron de apagar antes del descanso. El egipcio puso el empate tras una terrible pérdida de balón en la salida del Bournemouth. Mané recuperó el esférico, se la dejó a Salah y este, tras un control defectuoso, definió raso con la zurda.

Tras Salah, sería el turno de Mané. Virgil Van Dijk recogió una pelota en el medio y filtró un pase en profundidad para el senegalés, que solo tuvo que plantarse delante de Aaron Ramsdale y definir cruzado.

En otro tiempo, esto hubiera acabado en goleada del Liverpool, pero este equipo ya no es el que arrasaba hace tan solo unas jornadas.

En lugar de sentenciar pronto, el Liverpool casi vio cómo le empataban en la segunda parte, cuando Ryan Fraser superó por alto a Adrián San Miguel, titular en ausencia del lesionado Alisson Becker, y tuvo que aparecer James Milner para sacar el cuero en la línea de gol.

Los ‘Reds’ dispusieron después de oportunidades para aumentar la renta, sobre todo con un disparo de Mané desde fuera del área que se estrelló en la cruceta, pero el marcador ya no se movió.

El Liverpool recupera la ventaja de 22 puntos respecto al Manchester City, pero cuenta con dos partidos más que los de Pep Guardiola. El Bournemouth, por su parte, dormirá una jornada más en descenso, con 27 puntos.

Ole Gunnar Solskjaer le tiene cogida la medida a Pep Guardiola. El abismo que separa al Manchester City del United en la clasificación de la Premier no existe en los resultados directos desde que el entrenador noruego manda en Old Trafford. Cinco veces se han cruzado… y tres veces ha vencido ‘Solski’, todas esta temporada. Ningún equipo ni mánager ha derrotado tres veces en una misma campaña al técnico catalán.

Tanto en el Etihad como en el Teatro de los Sueños han triunfado los ‘diablos rojos’ en los derbis en esta Premier. El último, tras un ejercicio de supervivencia del United en la segunda mitad con el que mantuvieron intactas sus opciones de Champions: están quintos, a tres puntos de la cuarta plaza del Chelsea después de ganar (2-0) a sus vecinos. Un alegrón en medio de otra campaña irregular.

Sin De Bruyne, herido en el hombro en Wembley, el City apenas inquietó a De Gea en el primer asalto salvo un chut de Sterling. El United se mostró serio y golpeó primero. En una jugada de estrategia, Bruno Fernandes picó el balón y Martial batió a Ederson. El meta brasileño no estuvo fino y el francés igualó la marca que logró Cristiano en la 2006-07: ‘mojar’ en casa y fuera en el mismo curso ante el City.

El portugués fabricó su quinto tanto desde que está en la Premier castigando a un City que buscó la igualada. Agüero hizo el 1-1… pero fue anulado por fuera de juego. El VAR detectó una posición milimétrica. El United, con su ventaja, se encomendó a De Gea. Y el meta español calentó sus guantes y evitó todos los intentos ‘citizens’, sobre todo con grandes paradas ante Foden y Gabriel Jesus.

Echó el candado a su portería y se marchó a cero. El que no se fue inmaculado fue Ederson, que falló en la última jugada regalándole a McTominay el tanto definitivo. Sacó mal y fuera de lugar con las manos y el escocés marcó, desde lejos y a puerta vacía, el 2-0. Otro error más. Desde 2015 no vencían en casa en Liga a sus máximos rivales. Los dos derbis de esta Premier han sido rojos y la Liga cada vez está más cerca de Liverpool. El City dimitió hace varias semanas de la batalla por el título. Nunca había perdido Guardiola en su carrera en una temporada tantos partidos de Liga (siete). El United enseñó el camino de la remontada al Real Madrid en Old Trafford. Zidane tomó nota.

Al Milan no le sentó nada bien jugar a puerta cerrada en San Siro a causa del coronavirus. Marcó Ibrahimovic (77′), pero no sirvió para evitar la derrota ante el Genoa (1-2). Pandev (7′) y Cassata (41′) adelantaron a los de Davide Nicola, que iniciaron la jornada en puestos de descenso.

El ‘eterno’ Pandev (36 años) abrió la lata después de que el exbético Sanabria le ganara una carrera por la banda izquierda a Theo Hernández y le entregara el balón sobre la línea. Sólo tenía que empujarla y no falló. Nada pudo hacer Begovic, suplente del lesionado Donnarumma.

Cassata amplió distancias justo antes del descanso al rematar en el segundo palo, sin oposición alguna, un centro de Biraschi.

El definitivo 1-2 llevó el sello de Ibrahimovic. El sueco recoció un balón muerto en el área pequeña a la salida de un córner y fusiló a Perin. El cuarto gol (tercero en Serie A) de Ibra en 10 partidos no evitó la derrota de un Milan que volvió a formar con su ataque ‘fetiche’: Castillejo, Ibrahimovic, Rebic y Calhanoglu.

Los de Pioli, tras este tropiezo, se quedan séptimos con 36 puntos, a tres del Nápoles, que cierra la ‘zona Europa League’.

Ramsey y Dybala le dieron el triunfo a la Juventus (2-0) sobre el Inter de Milán para llevarse la edición 237 del Derby de Italia, una de las más singulares de la historia al jugarse a puerta cerrada debido al coronavirus.

Un aspecto que deslució el regreso de Antonio Conte a Turín. El ahora entrenador del Inter guió a la Juve a ganar tres -los tres primeros- de los ocho Scudetti consecutivos que encadena actualmente. No le fue bien en su vuelta al Allianz Stadium. La derrota deja al Inter tercero (54 puntos) y permite a la Juventus (63) arrebatar el liderato a la Lazio (62) a 12 jornadas del final. Los ‘neroazzurri’, que tienen un partido aplazado contra la Sampdoria, se alejan mucho de la lucha por el título.

Conte, sin los lesionados Moses ni Sensi, se mantuvo fiel a su 1-3-5-2. Recuperó en portería a Handanovic, prefirió a Bastoni sobre Godín en defensa y apostó por un mediocampo sin Eriksen. Arriba no dudó: Lukaku y Lautaro Martínez.

Sarri tampoco modificó su 1-4-3-3, pero sí los nombres en pos de una puesta en escena más ofensiva. Más vertical, al menos. Cuadrado se impuso a Danilo en el lateral derecho y De Ligt a Chiellini en el eje de la zaga. En la medular descansó Pjanic para dejar su lugar a Bentancur.

En el frente de ataque sorprendió no ver a Dybala. Higuaín y Douglas Costa acompañaron a Cristiano Ronaldo, que disputó su partido 1,000 en la élite. Curiosamente, el primero lo jugó con el Sporting CP… ¡contra el Inter! Serían 1.002 como profesional si contabilizamos los dos que jugó con el filial del cuadro luso.

Al Inter le costó entrar en el partido, pero ninguno quiso arriesgar más de la cuenta en el primer tiempo. De Ligt obligó a lucirse a Handanovic con un cabezazo a balón parado en el 7′ y Matuidi provocó que tuviera que sacar una gran mano abajo en el 15′. CR7 lo intentó en tres ocasiones distintas sin suerte. La más nítida, en el 13′, fue un disparo lejano que acabó en las manos del meta visitante.

Mejoraron, poco a poco, los de Antonio Conte cuando, mediada la primera parte, pudieron agruparse en torno al balón. Respondió, de hecho, con ocasiones similares a las de la Juve: De Vrij cabeceó alto en el 27′ un saque de esquina y Brozovic obligó a lucirse a Szczesny con un tiro desde la frontal en el 36′.

La segunda mitad comenzó con la misma tónica. El Inter dominaba la posesión… y la Juventus golpeó en el 54′. Matuidi doblegó a Douglas Costa y sirvió un ‘pase de la muerte’ desde línea de fondo que no acertó a controlar Cristiano y Ramsey aprovechó para fusilar a Handanovic a bocajarro. Cuatro goles, tres en Liga, suma el ex del Arsenal con la Juventus.

Sarri y Conte movieron sus piezas a la vez. Uno dio entrada a Dybala por Douglas Costa y el otro a Eriksen por Barella. ‘La Joya’ terminó siendo decisivo. En el 67′ anotó un golazo para guardar en videoteca. Controló de forma magistral un pase en largo, sentó a Ashley Young con un regate en seco con la zurda y con el exterior de la misma pierna embocó a la red de forma sutil. Trece goles y 13 asistencias acumula Dybala en 34 partidos.

Soccer Football – Serie A – Juventus v Inter Milan – Allianz Stadium, Turin, Italy – March 8, 2020 Juventus’ Aaron Ramsey celebrates scoring their first goal REUTERS/Massimo Pinca

Un gol que devuelve a la Juventus al liderato y aleja al Inter de Antonio Conte del Scudetto. El partido dejó, eso sí, una mala noticia para la ‘Vecchia Signora’. Alex Sandro se retiró con molestias musculares -dejó su lugar a De Sciglio en el 78′- y podría ser baja para la vuelta de Champions -debe remontar un 1-0 adverso- ante el Lyon.

La cereza en el Derby d’Italia para la Juve pudo llegar en el 94′. Cristiano rozó el gol con dos disparos en dos jugadas consecutivas: uno se marchó alto y otro salió rozando el poste.

Sobre Bismarck 11502 artículos
Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

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