Las anécdotas de la gran familia de La Masia

  • De la sesión de espiritismo en la primera noche a pasar otras con la policía secreta en la habitación
  • El cocinero Avelino, aglutinador de las bromas de varias generaciones, muchas con lógica morriña
  • Puyol copió algún examen, Iniesta odiaba las espinacas, Reina roncaba y Sergi ponía palillos en el colchón

La Masia es mucho más que una residencia. Por la antigua, con vistas al Camp Nou, y la nueva, han pasado centenares de jugadores con mil historias personales y muchas entrelazadas, compartidas entre chavales de distintas generaciones. El libro ‘Historias de La Masia’, editado por Mundo Deportivo en 2009 con motivo de su 30 aniversario, es un gran compendio. Muchos hicieron de hermanos mayores, como Juan José Bautista ‘Bauti’ con Víctor Valdés cuando el portero tenía a su familia en Canarias o este con Andrés Iniesta, el niño de Fuentealbilla que llegó con 12 años y salió con 18 sin gustarle nunca las espinacas.

Era de los más queridos, solía liderar la cantada de villancicos y fue el elegido para ir al Vaticano para la recepción del Papa Juan Pablo II con motivo del Centenario del club en 1999. Por dos temporadas no llegó a ver desde la ventana las croquetas de Michael Laudrup en el campo de La Masia que sí disfrutó e imitó Iván de la Peña. El cántabro, que se rapó al cero en una concentración en El Montanyà, imitaba a Chiquito de la Calzada. Con Juan Carlos Moreno, Roger, Quique Álvarez, Toni Velamazán y el andorrano Celades formó la ‘Quinta del Mini’, también bautizada como la ‘Quinta del Calvo’. Noticias relacionadas

Todos ellos crecieron con figuras como Ángel Pedraza, fallecido de un cáncer en 2011, Guillermo Amor o Pep Guardiola como referentes. El primero fue de uno de los 19 miembros de la primera generación de La Masia en noviembre de 1979 y estrenó la lista de debutantes en el primer equipo. Coincidió con Pep Boada, que evoca a Migueli parafraseando a Charly Rexach: “Chavales, no corráis, que es de cobardes”. La primera noche tuvo miga. Esteve Fradera recuerda que “organizamos una sesión de espiritismo que interrumpió el señor Comenges”. “La sala de estudios era muchas veces la sala de juegos y nos pusieron rejas en algunas ventanas para que no subiéramos al tejado”, añade. Hubo noches en que más de uno se quedó fuera. Las puertas cerraban a las once. Sí o sí.

Todos eran una piña en comidas y cenas con el inolvidable por todos ‘chef’ Avelino, a quien Luis Milla y compañía birlaron un salchichón un día que olvidó cerrar la cocina. La que lio. Alguno recuerda sus ensaladas con algún gusanillo paseando por la lechuga. “Eso es que alimentan”, bromeaba. ‘La Penya Els Golafres’ (Peña Los Glotones) dejó huella. Pep Guardiola, Tito Vilanova, Aureli Altimira, Jaume Torres y el ‘Bigotes’ Sánchez Jara devoraban productos traídos de sus tierras como el lomo y las anchoas de L’Escala de Tito. Muchos fueron recogepelotas en el Camp Nou, como Pep. Imborrable su imagen abrazado a Víctor Muñoz la noche de la remontada ante el Göteborg.

Carles Puyol, Xavier Molist y Felip Ortiz, en una habitación de la Masia
Carles Puyol, Xavier Molist y Felip Ortiz, en una habitación de la Masia

Messi y Xavi nunca llegaron a vivir en La Masia pero comían allí tras las clases en el Colegio León XIII. A Leo le gustaban el Dibujo y las Naturales pero con Víctor Vázquez escuchaba música en la última fila: “Estaba todo el día con la cumbia”. Al rosarino le chiflaba la carne con patatas fritas y torcía el gesto con la verdura y el pescado. Hoy son la base de su cuidada alimentación. Vivía aún con nueve años en Argentina cuando Amor metió el gol 4.000 en Liga. Leo le sucedió con el 5.000 y el 6.000. Aquel niño de Benidorm llegado con 12 años que suplió a Maradona en la inauguración del Miniestadi en 1982 llegó a decirle un día a Guardiola: “Casi prefiero que no vengan mis padres para no tener que despedirme de ellos”.

A otro mito, Carles Puyol, su padre le dijo a los 17 años: “Si vuelves a casa, que sea porque no vales, no porque no te hayas esforzado”. Dicho y hecho. Acabó siendo el capitán más longevo. Llegó ya hecho y no sufrió morriña como la mayoría: “Fueron los mejores años de mi vida”. Conectó con Xavi Molist y Felip Ortiz y un día copió un examen de Física de 3º de BUP a Albert Jorquera, que sí estudió y sacó un 8,5. ‘Puyi’ obtuvo un 9. A Roberto Trashorras le despertaron una noche y le echaron bolsas de agua por encima. Una noche llegaron policías de paisano. Eran de la secreta para vigilar desde arriba prostitutas de la zona. Otras novatadas eran, según Sergi Barjuan, “poner palillos en el colchón o espuma de afeitar en las sábanas”.

Andrés Iniesta posa en la Masía con el trofeo del premio al Mejor Jugador de Europa 2012.
Andrés Iniesta posa en la Masía con el trofeo del premio al Mejor Jugador de Europa 2012.

Competían todos a futbolín y el ping-pong y los rondos en el jardín eran una constante, el idioma común incluso para muchos extranjeros. Como Haruna Babangida, primer africano en La Masia, que gastaba el dinero que tenía para llamar a su gente en Nigeria. Mikel Arteta y Pepe Reina, sin saber que serían luego rivales en el derbi de Liverpool, compartieron habitación con ‘Baba’, Nano y Perona. El portero ayudó mucho al hoy asistente de Guardiola en el City pero la litera que compartían “era un calvario”. “Pepe roncaba muchísimo y le tiraban de todo, hasta botas que me llegaban a mí”, bromea.

Tomado de:https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20191018/471040757546/las-anecdotas-de-la-gran-familia-de-la-masia.html

Sobre Bismarck 6616 Artículos
Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*