Resumen Liguero

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El Bayern empieza a coger carrerilla en esta Bundesliga. Los bávaros se adjudicaron la primera gran goleada del año -sumado ya al 0-3 ante el Schalke- para empezar a asustar en una Bundesliga en la que son claros favoritos camino de su octavo título consecutivo.

El partido no tuvo mucha historia por la tremenda superioridad bávara, y eso que el Mainz empezó delante en el marcador (0-1). Pero luego los de Kovac, con el español Thiago Alcántara en el once titular, remontaron con suficiencia y con seis goleadores distintos: Pavard, Alaba, Perisic, Coman, Lewandowski y el canadiense Davies. Es el primer gol oficial del croata Perisic en el Bayern tras su llegada del Inter.

Por su parte, Lewandowski sigue sumando en su espectacular inicio de temporada. Ya lleva seis tantos en sólo tres jornadas de la Bundesliga, a ritmo de Bota de Oro. En el ataque del Bayern también formó como titular el exazulgrana Coutinho.

Con este triunfo el Bayern se coloca segundo en la tabla, a falta del partido del Dortmund de este sábado y dos por detrás del Leipzig, que ganó el viernes y ha hecho pleno: tres de tres.

En el Mainz muy poco que reseñar, más allá del gol inicial de Jean-Paul Boetius. El lateral español Aaron Martín fue de nuevo titular.

El Borussia Dortmund hizo un partido desastroso en Berlín ante un recién ascendido como el Union: sin mordiente, sin apenas ocasiones, sin estabilidad, con pocas cosas que rescatar. El batacazo del BVB se produjo incluso por encima del gol del español Paco Alcácer.

El delantero es lo mejor del inicio de temporada de los ‘borussens’. Paco acumula ya seis goles: cuatro en Bundesliga, uno en Copa y otrro en la Supercopa. Fuera de eso, partido muy malo del BVB, con especial atención a los centrales, Manuel Akanji-Mats Hummels, que tuvieron una pobre actuación. Y muy poco de los ofensivos Brandt-Reus-Sancho.

La primera victoria en la historia del Union en Primera provocó que el Dortmund se quede con seis puntos en tres partidos, a tres ya del Leipzig, líder, y a uno del Bayen, que se queda como segundo.

Los goles del Union fueron de Marius Bulter, doblete, y de Sebastian Andersson.

Werner frena al Gladbach y le hace un favor al Dortmund

Timo Werner y su doblete frenaron en seco a un Gladbach que llegaba lanzado (tres victorias consecutivas en Bunndesliga) al Red Bull Arena. El punta teutón con las dos dianas de hoy alcanza los ocho tantos. Así, la victoria del Leipzig deja al Gladbach segundo a siete puntos del Dortmund y desplaza a la cuarta posición al Bayern Múnich a quien aventaja por un punto.

El duelo se puso de cara para los locales muy pronto. En el minuto tres Timo Werner aprovechó una jugada enrevesada en el área del Gladbah y una asistencia perfecta de Sabitzer para poner el primero del duelo.

Con la defensa del Leipzig secando a Thorgan Hazard y Pléa, los dos jugadores más en forma del Borussia Mönchegladbach, los visitantes no generaron prácticamente peligro sobre la meta de Gulácsi. Así fue en el epílogo de la primera mitad cuando Werner puso el 2-0 y certificó su doblete. El delantero germano aprovechó un pase filtrado y el regate de Poulsen sobre el portero para marcar a placer.

En la segunda parte la retaguardia local no dio opción alguna a que el Gladbach se metiera en el partido y defendió la ventaja con uñas y diente e incluso estuvo a punto de ampliar su ventaja, pero el partido decayó y el Leipzig abrochó un triunfo que a quien más beneficia es a un Dortmund que mantiene una distancia sideral con sus máximos perseguidores (ya le saca nueve al Bayern, ocho al Leipzig y siete al Gladbach) en esta Bundesliga.

A los 15 minutos, el Eibar coleccionaba dos tarjetas por atizar; a los 20, había festejado dos goles. Cuestión de intensidad, que bueno es Mendilibar para eso haya quien haya enfrente. Para entonces Hermoso y Llorente se preguntaban qué hacían dos chicos como ellos en un sitio como ése, para entonces había saltado por los aires un entramado táctico, el de Simeone, al que conviene atender: tridente en el medio, con Koke jugando de pivote, escoltado por Llorente y Saúl, y tridente arriba, con Lemar y Joao flanqueando a Costa. Se supone que el técnico había imaginado otra cosa, cualquiera menos la que entonces se plasmaba sobre el césped.

Entiéndase lo de que Thomas aparece sobre la bocina como una forma de escribir, porque aún concederá el insigne Latre siete minutos de prolongación a lo que ya ha sido una tarde tremenda por lo extenuante. A la que el colegiado pita por fin el final caen los futbolistas al suelo, unos festejando, otros lamentando, todos absolutamente rotos tras un partido resuelto por la llegada del ghanés en jugada de la que no puede excluirse a Saúl y Costa. Una vez más, al fútbol que lo explique quien lo entienda: el 5, villano en Leganés, es ahora héroe. Y el Atlético líder, mire usted.

Porque apenas le costó al Eibar lo que tantísimo le cuesta a otros: el cuadro armero mancilló la portería de Oblak a la segunda de cambio, que ya había avisado antes Inui, con una jugada deliciosa que vino precedida por un pelotazo de Hermoso hacia la nada y que contó con cierta aquiescencia posterior del perfil izquierdo de la zaga local, sí, pero que deja el tremendo balón largo de Arbilla, el ‘pinchazo’ para bajarlo de Pedro León, la incursión de Orellana y el cabezazo de Charles a la jaula. Sucesivamente, ahí es nada.

Tuvo el Atlético el empate, en jugada que desperdició Costa pero que había servido para avalar la que ya es sospecha común: Lodi es mejor cuanto más cerca esté de la portería contraria, lo que en el caso de un lateral no deja de tener doble cara. El partido era trepidante, en todo caso, y de lo que pudo haber sido se pasó inmediatamente a lo que fue: una jugada que llevaba rato demandando contundencia rojiblanca terminó sobre la frontal y en la zurda de Albilla. Como para entonces salía mal todo lo que pudiera salir mal, contemplado el partido desde la óptica de la casa, el zapatazo se desvió de forma letal tras tocar en Llorente.

El personal no salía de su asombro ni el fútbol de cierto correcalles. Porque tampoco la escuadra armera parecía excesivamente fiable atrás. Así que, después de que El Cholo apostase de nuevo por el 4-4-2, a la fuerza ahorcan, Sergio comprobó que cuerpear con Costa a la carrera es profesión de riesgo: el servicio de Diego con su rival en el suelo lo remató a placer Joao Félix, que pasaba por allí, y el Atlético pareció meterse de nuevo en el partido más allá de que apenas se pusiera criterio a lo que es el juego en sí.

Parte por eso, parte por las numerosas interrupciones posteriores, incluida pausa para la hidratación, el resto de ese primer acto apenas dejó noticias, sobre todo si se lo comparaba con el aluvión anterior. Vitolo ya calentaba, oiga. En el mal rato que había pasado la zaga local conviene incluir a Giménez, por cierto, aunque sólo sea porque él no es nuevo y porque en nada había ayudado a los que sí lo son. Savic venía siendo el mejor ahí, pero, minutos antes del partido, el temido parte médico había devorado al montenegrino. El arranque del uruguayo tras el descanso, por cierto, hizo bueno todo lo anterior: fue tan surrealista que acabó en gol del Atlético.

Ya había regalado un córner tirando un melón a Oblak, pero es que después decidió directamente perder la vista a un saque de su compañero. Alertado por 55.000 gargantas, que andaban temiendo lo peor, el charrúa aún llegó a tiempo de evitar el peligro… y de iniciar una jugada que derivó en las tablas previo paso por Lemar, por Lodi (que para entonces tenía un saco de controles orientados) y por la clase que de vez en cuando le apetece derrochar a Vitolo. Con el exterior la puso donde no podía llegar Dmitrovic. En el vestuario, a todo esto, se había quedado Llorente.

Después del empate acertó Costa con otra contra, pero la jugada andaba invalidada porque un asistente había hecho la de jaimito: levantó la bandera sin que la jugada hubiera finalizado. Afortunadamente para él, parece que el de Lagarto andaba algo adelantado. Algo. El Eibar había perdido a Sergio, lesionado, y después cambió de punta, Kike por Charles, pero por lo demás ya no llegaba como había llegado. Al Atlético le iba faltando oxígeno y Simeone envidó entonces con Riquelme. Por delante de Herrera, ahí hay tema. Y no de ahora, por cierto. Desde julio, desde que llegó el mexicano.

El caso es que el canterano se llevó tremenda alegría, porque, más allá de ciertos escarceos propios, pudo participar desde dentro en la traca final de Thomas, cuando la escuadra armera saboreaba el que iba a ser su tercer empate consecutivo en el Metropolitano. Llegó el africano para marcar, porque los últimos serán los primeros: el tercer cambio del Cholo, por Joao Félix, todo sea dicho, fue el que valió un liderato para al menos dos semanas. Tres victorias por la mínima, nueve puntos rojiblancos. Ésta con goles y remontada, para que ni siquiera los violinistas se quejen.

Osasuna dio el segundo toque de atención a un Barcelona que no acaba de arrancar en LaLiga y que ha echado mucho de menos sus ausencias en ataque en los partidos de fuera de casa. En Bilbao perdió y en Pamplona no pasó del empate ante un recién ascendido que lleva con este 27 partidos sin perder en su campo. La vuelta de Messi se antoja como un asunto de primer orden ya que se han quedado ya cinco puntos por el camino.

Y eso que la salida del chaval Ansu Fati tars el descanso estuvo a punto de dejar en el olvido todo esto. Tiene sólo 16 años, se quiere hacer un hueco en el Barcelona y tiene mucha hambre de fútbol. Debutó la jornada anterior ante el Betis y en 15 minutos pudo marcar dos goles. En Pamplona salió tras el descanso y a los cinco minutos marcó un golazo de cabeza ganándole en el salto a Nacho Vidal tras un centro de Carles Pérez que cambió la dinámica de un partido en el que el Barcelona no estaba apareciendo. Valverde decidió sacarle tras una desastrosa primera parte de los suyos y acertó de lleno. Ansu Fati es un jugador diferente y merece continuidad. La pregunta es saber qué será de él cuando se recuperen los lesionados.

La primera parte del Barcelona fue calcada a la de Bilbao, con la salvedad de que el Athletic no marcó y Osasuna sí. El centro del campo de los de Valverde fue desactivado por la presión navarra y Griezmann pasó a ser un mero espectador, como le sucedió en San Mamés. Ni un tiro a puerta azulgrana en la primera mitad ante un recién ascendido dejaba bien a las claras que las bajas en ataque se notan.

Osasuna’s Spanish midfielder Roberto Torres (L) celebrates with teammates after scoring a goal during the Spanish league football match CA Osasuna against FC Barcelona at El Sadar stadium in Pamplona on August 31, on 2019. (Photo by ANDER GILLENEA / AFP)

El Barcelona jugó a sus anchas ante un Betis que se replegó en el Camp Nou, pero ante una presión alta y asfixiante los de Valverde pasan serios problemas. Ni Busquets ni De Jong fueron capaces de controlar el juego y Osasuna tuvo una primera parte más que cómoda. Y encima con ventaja en el marcador después de que aprovecharan una pérdida de Jordi Alba que acabó con un centro de Brandon que remató de volea Roberto Torres. En los tres partidos de Liga el conjunto de Valverde ha empezado por debajo en el marcador.

El cambio de Valverde en el descanso llevó al banquillo a Semedo, a Sergi Roberto al lateral y a Rafinha al centro del campo para que Ansu Fati jugara en ataque. Tras el empate se produjo el debut de Arthur por Rafinha y el dominio del Barcelona pasó a ser claro. Y fue el brasileño quien puso a su equipo por delante en el marcador tras un gran disparo colocado. Osasuna, muy cansado, ya no hacía la presión de la primera mitad y sólo conseguía llegar a las inmediaciones de Ter Stegen a base de arreones.

El Barcelona con ventaja en el marcador y el balón en su poder se tranquilizó. Osasuna hizo muy seguidos los tres cambios buscando un revulsivo y entraron Róber Ibáñez, Moncayola y Juan Villar. Y este último nada más salir puso a prueba a Ter Stegen. El Barcelona se sentía seguro, pero llegó un arreón inesperado de Osasuna que acabó con un claro penalti por manos de Pique que dio la opción a Roberto Torres de hacer un doblete para dar un punto a Osasuna con el que ya no contaba.

Carles Pérez tuvo la opción del 2-3 tras una buena jugada de Arthur, pero Rubén Martínez estuvo muy atento. El Barcelona suma pero no convence. Los buenos minutos de Ansu Fati lo mejor en un partido en el que Griezmann pasó desapercibido. La vuelta de Messi es asunto nacional.

El Madrid se fue al parón con cuatro puntos de desventaja respecto al Atlético, el líder, y con una sensación de debilidad notable. Dominó desde la mitad del primer tiempo, igualó el tempranero gol de Gerard concedido en un exceso de confianza de Ramos, y en una llegada intensa del Villarreal se vio con el partido perdido. Las individualidades que tantas veces salvaron a los blancos funcionaron para evitar la derrota, con un arranque de Modric y un latigazo de Bale. Un empate que retrasa a los blancos en la Liga y que obligan a reflexionar en el último día de mercado. Pocas horas para remediar lo que no se ha hecho en dos meses.

No defraudó el partido a quien esperaba a dos equipos similares, con talento y con problemas sin balón. Hasta en el dibujo se miraron al espejo, con cuatro medios en lugar de desatar a los delanteros. Calleja se reforzó con Moi Gómez y Zidane con Lucas, aunque lo más destacable de la apuesta del francés fue la aparición de Mendy en la izquierda. Frente a Samu Chukwueze, el francés ofrece más velocidad de recuperación que Marcelo.

Hechas las presentaciones, el Villarreal mandó a paseo las precauciones blancas por la confianza de Sergio Ramos. Se dejó un balón de juvenil en la presión de Gerard Moreno, goleador final en una jugada con suspense. Varane no cerró, Courtois no atajó el remate blando de Toko Ekambi y el linier no acertó al levantar el banderín. Para los que se quejan del VAR, evitó un error manifiesto, del tamaño del cometido por el capitán.

Como en la pasada campaña, Cazorla dirigió los mejores momentos amarillos. Los años rellenan con sabiduría lo que se pierde de vigor. Courtois intervino en un par de remates, uno anulado por fuera de juego de Ekambi, pero el arreón no produjo más desperfectos en el Madrid, que comenzó a crecer desde Casemiro. Los robos del brasileño permitieron salir a los blancos, que conocían las dudas locales en los centros laterales.

Lo primero que hizo Bale fue servir desde lejos para probar la contundencia de portero y centrales. A punto estuvo de empatar Casemiro en otro error grueso de Andrés Fernández. En el tramo final del primer tiempo, con el Villarreal entregado sin el balón, Benzema mandó al palo el primer remate a puerta, tras una excelente jugada colectiva. La misma que, en tiempo de prolongación, coronó Bale para el empate. Rompió Carvajal por dentro, tiró la pared fácil con Casemiro, la difícil con Jovic, que devolvió con lujo de tacón y anotó el galés, en zona de gol.

El empate desinfló el ánimo del estadio y bajó las revoluciones del partido, como si valiera a ambos. El Villarreal confiaba en una contra, y el Madrid, un centro afortunado al área. En todo caso, los blancos crecieron desde el dominio del balón y acariciaron el segundo. Andrés Fernandez salvó dos remates consecutivos de Kroos, y el linier anuló el tanto de Benzema por un fuera de juego de centímetros. Con Cazorla errático y sus balas desactivadas -efectivo Mendy sobre Samu-, intervino Calleja para recuperar la medular. Ontiveros y Anguissa al verde. Zidane, que tarda lo suyo en hacer los cambios, buscó también el control con Modric por Jovic.

Los movimientos dieron resultado a Calleja. Tras un parón por un cambio llegó directo el Villarreal, Courtois sacó un disparo tremendo de Bacca en posición de ventaja y los amarillos persiguieron la pelota con fe: Ontiveros para el centro y Moi para el remate.

Con un cuarto de hora por delante el Madrid reaccionó desde el talento. Modric cuerpeó con Ontiveros para robar y Bale, desde la derecha, cobró el empate con justicia. No mereció ninguno más ni menos. El galés acabó expulsado por dos planchas sin sentido, reflejo de un equipo con problemas. Habrá que ver si todavía está a tiempo de corregirlos.

Si alguien le dice al Sevilla que no iba a ganar al Celta, viendo lo que se vio sobre el verde, casi nadie lo creería. Pero así es el fútbol. Es lo bonito de un deporte que es una incógnita hasta el último segundo del último minuto. Y eso pasó en el Pizjuán. Cuando los de Lopetegui gritaban gracias al golazo del Mudo Vázquez, Denis Suárez silenciaba a la mitad de la capitalb andaluza en la jugada siguiente. En el primer disparo del Celta en todo el partido. No le hizo falta más a los gallegos. No jugó bien, no tuvo la pelota… pero no perdió. Y de eso trata LaLiga, de no perder si no puedes ganar.

Algunos dirán que el Celta no mereció sumar ningún punto, pero en el fútbol cuentan los goles y no la forma de jugar. El Sevilla dominó, pero a los puntos los de Escribá resistieron y se llevaron un gran botín del feudo nervionense.

El Sevilla hizo todo bien en la primera mitad… menos acertar de cara a portería. Jordán y Banega mandaban en el centro del campo con una facilidad pasmosa, Reguilón y Jesús Navas parecían velocistas por sus bandas… y sólo el último paso para inaugurar el marcador se le atragantaba a los de Lopetegui. Nolito, que demostró que está fino en sus movimientos, y De Jong no supieron mandar a la red el balón antes del descanso.

Del Celta practicamente nada. Sólo Araújo y Aidoo, que desde el centro de la zaga frenaron las intentonas sevillistas con mucha contundencia. Los gallegos corrían detrás de la pelota y sufrían mucho. La posesión y las ocasiones las protagonizó el Sevilla.

Parecía imposible que los de Lopetegui aguantasen el ritmo de los primeros 45 minutos. Y así fue. Tras el descanso el Sevilla bajó un punto de intensidad pero siguió dominando. El Celta tuvo algo más la pelota, pero sin peligro ninguno. Sin disparar a puerta… ni fuera de ella.

Y fue en la recta final cuando el partido, que había perdido ‘punch’, se volvió loco. Banega puso la pausa colocando el balón en una falta para que Mudo Vázquez marcase los tiempos en un cabezazo inapelable. Y en la siguiente jugada… ya saben lo que pasó. Denis volvió a su exestadio y, delante del gigante Vaclik, no se puso nervioso para poner la igualada.

Lopetegui no se lo creía, pero así son las cosas. Primer tropiezo de un Sevilla que fue mucho mejor, pero al que le faltó acertar. La resistencia celta, que ya aguantó ante los Romanos, se puso el cuchillo entre los dientes y al final lo logró. No sucumbió ante el líder.

El Mónaco sigue sin arrancar. El equipo de Leonardo Jardim empató (2-2) ante el Estrasburgo y aún no sumó ningún triunfo este curso. El cuadro del Principado es penúltimo, con sólo dos puntos tras cuatro jornadas de la Ligue 1.

Maripán realizó su debut con la camiseta del Mónaco. El club ya se gastó 139 millones de euros, más que nadie en la Ligue 1, pero el éxito sigue lejos del Principado. Jardim ha vuelto a no contar con Cesc Fàbregas, cumpliendo el tercer de sus tres encuentros de sanción.

Islam Slimani, una de las incorporaciones veraniegas, hizo un doblete, pero los tantos de Lala y Thomasson evitaron que el Mónaco se llevase los tres puntos por primera vez este curso.

Esta crisis prolonga la mala racha que el Mónaco ya traía de la pasada campaña. En los últimos 13 partidos oficiales que realizó, el equipo de Leonardo Jardim sólo ganó uno. La crisis sigue en el Principado.

Fácil victoria para el PSG, la tercera en cuatro partidos, ante el recién ascendido Metz. Y eso que el once de Tuchel acudía sin sus tres principales figuras: los lesionados Cavani y Mbappé y el apartado Neymar, hasta que no se resuelva su futuro. Además, Ander Herrera sigue lesionado, y el meta Areola fue suplente, presumiblemente por su posible salida hacia el Real Madrid en el traspaso de Keylor Navas.

Con estas premisas, un PSG alternativo se presentó en Metz con la necesidad de ganar, pues ya perdió en Rennes en su primera salida. Y lo hizo con jugadores más desconocidos, como el portero polaco Marcin Bulka, debutante; o jóvenes como el lateral derecho Dagba y, sobre todo, Adil Aouchiche, de sólo 17 años y también debutante.

Los goles en la primera parte de Di María, de penalti, y de Choupo Moting facilitaron un partido sin historia para los parisinos. Una muestra más de que esta Liga le queda muy pequeña. Si con un PSG tan disminuido, los rivales no le hacen daño…. es que algo falla en la Ligue 1.

Los españoles Juan Bernat y Pablo Sarabia fueron titulares y tuvieron una buena actuación. Jesé, que no cuenta para el club y no jugaba en París desde diciembre de 2016, tuvo cinco minutos al final. Otra prueba de que el PSG se lo tomó con tranquilidad.

El PSG es colíder junto al Rennes, ambos con nueve puntos, aunque el PSG tiene un partido más.

Al final del partido, Di María se dolió de una rodilla y se retiró por precaución. El PSG es rival del Madrid en la Champions.

Los derbis en el norte de Londres nunca defraudan. El desorden, la velocidad, la imprecisión, las entradas y el ida y vuelta se mezclan en la coctelera dando forma a duelos entretenidos, intensos, cargados de alternativas y goles. No son difíciles de beber. En el Emirates, tanto ‘spurs’ como ‘gunners’ lucieron sus fortalezas y debilidades. Arriba tienen dinamita… pero atrás se diluyen. Problemas defensivos que les alejan de Manchester City y Liverpool en un inicio de curso irregular. El 2-2 final fue el reflejo del combate nulo que libraron ambos. Muchos golpes, muchos goles… pero ninguno salió triunfador.

El Arsenal juntó en su once a los tres fichajes más caros de su historia. Pépé, Lacazette y Aubameyang brillaron de inicio… pero el Tottenham abrió brecha pronto. Eriksen, cuyo futuro es una nebulosa, cazó un mal despeje de Leno a tiro de Son para hacer el 0-1. El alemán no estuvo fino en esa jugada pero sí en otras paradas a Son o al propio medio danés, que alcanzó los 50 goles en Premier.

Los ‘gunners’ de Emery tocaban y rondaban a Lloris pero el Tottenham volvió a castigarles. Xhaka arrolló a Lamela. Penalti claro que no falló Kane. Décimo gol en 10 derbis para el inglés, que empató con Adebayor y Bobby Smith como el futbolista con más dianas en estos duelos. Es el rey en el Norte.

Sin embargo, el Arsenal no se rindió. A Pépé le frenó Lloris… pero no pudo con Lacazette. El francés comprimió el choque antes del descanso. Un golazo en tres movimientos: control con la derecha, regate a Vertonghen y disparo con la izquierda a la red. Golazo y vuelta a empezar.

El Tottenham resistía… y el Arsenal apretaba. Kane se topó con la madera. Habría sido la sentencia. Lloris evitó el 2-2 de Guendouzi con un ‘milagro’. Los ‘spurs’ se echaron atrás y Aubameyang equilibró el duelo. Un gol de pillo desviando a la red un pase del medio francés. Igualó su mano a mano con Kane.

Ya entonces estaba Ceballos en el césped para buscar la remontada del Arsenal. El empate desató la locura en el Emirates. Ida y vuelta con opciones para todos. Sissoko, Pépé, Aubameyang… El Arsenal marcó el 3-2… pero el VAR lo mandó al limbo por fuera de juego de Kolasinac en el centro. La emoción no cambió el resultado. Un esfuerzo con sólo un punto de premio. Evitaron el desastre pero se quedaron a un palmo de la gloria. Demasiado poco para ambos.

El Chelsea sigue confiando en los galones del joven Tammy Abraham, de 21 años, quien con dos tantos estuvo cerca de entregar la victoria a los de Frank Lampard en la visita del recién ascendido Sheffield United a Stamford Bridge. Un testarazo a pase de César Azpilicueta y un segundo gol aprovechando la indecisión de la defensa supusieron el segundo doblete consecutivo del delantero inglés, que ya suma cuatro dianas en esta Premier League.

De hecho, en los cuatro partido ligueros, el Chelsea sólo ha conseguido marcar a través del propio Abraham y del también joven Mount, que anotó ante Leicester (1-1) y Norwich (2-3). Abraham marcó sendos dobletes ante Norwich (2-3) y este sábado ante el Sheffield (2-2).

Pero los goles de Abraham no fueron suficientes para un Chelsea que apenas tiene cinco puntos en cuatro partidos. Callum Robinson descontó para los ‘blades’ y en los últimos instantes de partido, Kurt Zouma, en propia puerta, dejó el empate en el marcador.

Los de Lampard continúan sin encadenar dos victorias en la Premier y se quedan con cinco puntos, los mismos que el Sheffield.

El Manchester City tuvo una de esas tardes en la Premier en las que el equipo de Guardiola logra hacerse con los tres puntos con comodidad. Los vigentes campeones derrotaron (4-0) el Brighton, que no renunció a su estilo en el Etihad. Sin embargo, en un duelo que tuvo en Agüero su máxima figura -anotó un doblete y ya lleva seis goles en cuatro partidos ligueros-, la lesión de Laporte llena de preocupación al cuerpo técnico de Pep.

Guardiola realizó dos cambios con relación al equipo que derrotó el Bournemouth en la pasada jornada de la Premier. Rodri y Mahrez fueron de la partida, quedándose Gündogan y Bernardo Silva en el banquillo.

El inicio del choque dejó antever que el triunfo del equipo local no sería difícil. En el 2′, David Silva, tras buen pase de Zinchenko, asistió a Kevin de Bruyne para que el belga hiciera el 1-0.

Tras el 1-0, los de Guardiola han estado por varias veces cerca del segundo. Sin embargo, en el 36′ vino la peor noticia del encuentro para el City. Laporte, al intentar frenar a Adam Webster, chocó con la rodilla derecha contra el jugador del Brighton. El francés, que había sido convocado por su selección, se retiró en camilla, siendo sustituido por Fernandinho.

A pesar de ir casi todo el partido por detrás en el luminoso, el Brighton de Potter no renunció a su estilo. Intentó salir con el balón por el suelo desde atrás y estuvo cerca del gol en un par de ocasiones. Cerca del descanso, Trossard, el más peligroso en los visitantes, vio Ederson quitarle el 1-1 con una gran parada. Justo después, Aguëro, tras asistencia de Kevin de Bruyne, anotó el 2-0.

En la segunda mitad, el City, aún sin forzar, llegó a la goleada con comodidad. En el 55′, David Silva asistió a Agüero y el argentino, con un disparo fantástico, marcó el tercer tanto local. El Kun, que lleva ya seis goles en la Premier, marcó en los últimos siete disparos a puerta que hizo.

Con el 3-0, Guardiola dio descanso a David Silva y Kevin de Bruyne, saliendo Gündogan y Bernardo Silva al campo. El luso entro en el 78’…y en su primera acción anotó el 4-0. Tras una pérdida de balón de los locales, Agüero asistió al jugador portugués, que batió a Ryan con un disparo cruzado.

El Manchester City triunfó de manera tranquila, en una gran tarde de Sergio Agüero. Sin embargo, con el mercado en Inglaterra cerrado, la lesión de Laporte dejará a Guardiola con máxima preocupación.

Pep Guardiola dice que visitar el terreno del Burnley es “como ir al dentista”, debido a lo difícil que es batir al equipo de Sean Dyche en su feudo. Sin embargo, el Liverpool ganó (0-3) con comodidad ante un conjunto que concedió facilidades que no le son habituales. Y teniendo por delante a Mané, Firmino o Salah, eso es fatal.

Con este triunfo, el Liverpool llegó a las 13 victorias consecutivas en la Premier League, un nuevo máximo histórico para los ‘reds’. Están a cinco triunfos de los 18 que encadenó el City entre agosto y diciembre de 2017, el récord de la competición.

Adrián San Miguel fue titular y tuvo una tarde tranquila. Cerca del final, y ya con 0-3 en el luminoso, el meta español se lució con una gran parada.

Salah empezó el choque muy activo. En el 7′, una gran parada de Pope desvió un tiro del egipcio hacia el palo, y en el 20′ el meta local volvió a evitar el gol de ‘Mo’. Tras una primera media hora en la que el Burnley se defendió bien, en el 33′ llegaron los ‘regalos’. Un centro de Alexander-Arnold fue desviado por Wood y Pope medió mal la trayectoria del cuero. El balón se coló dentro de la portería local, poniendo a los visitantes por delante.

Cuatro minutos después, nuevo error grave. Mee le ‘ofreció’ el balón a Firmino, que condujo la contra hasta asistir a Mané. El de Senegal disparó para el 0-2, marcó 30 dianas en la Premier desde el comienzo del pasado curso, más que ningún otro jugador y la misma cantidad que Salah.

En el segundo tiempo, el Liverpool gestionó el partido, intentando ahorrar energías. En varias ocasiones los visitantes estuvieron cerca del tercero, que llegó en el 80′. Salah asistió a Firmino para el gol número 50 del ariete en la Premier. Nunca un brasileño había anotado 50 dianas en la competición.

Hasta el final, hubo tiempo para una pequeña polémica. Salah, en el área del Burnley, intentó finalizar la jugada y no asistió a Mané, que estaba sólo. El de Senegal fue sustituido poco después y le recriminó la acción a su compañero. Sin embargo, todo pareció haber quedado solucionado.

El Liverpool sigue en el primer puesto de la Premier, siendo el único conjunto con cuatro triunfos en cuatro jornadas. Los de Klopp sueñan con su primer título de Liga desde la 1989-90.


El gran partido de la jornada en la Serie A no decepcionó. La Juventus se impuso por 4-3 al Nápoles en un choque frenético, decidido por un gol en propia puerta de Koulibaly en el 92′. La ‘Vecchia Signora’ estuvo ganando por 3-0, los ‘Partenopei’ empataron con tres tantos en 15 minutos, pero la desafortunada acción del central tumbó a los de Carlo Ancelotti.

Con Sarri, recuperando de su neumonía, y Chiellini, lesionado de gravedad, en la grada, el encuentro tuvo de todo. La puesta en escena de la Juventus fue impresionante, con goles de los exjugadores del Real Madrid Danilo, Higuaín y Cristiano Ronaldo. Luego, el empate llegó con tres dianas anotadas por fichajes del Nápoles antes de la acción que decidió el encuentro.

Ninguno de los técnicos sorprendió con las alineaciones. De Ligt debutó en partido oficial debido a la lesión de Chiellini, siguiendo Higuaín como el acompañante de Ronaldo en la delantera. En el Nápoles, Callejón y Fabián Ruiz fueron titulares.

El primer tiempo de la Juventus fue arrollador. Con una presión agresiva y bien coordinada, los de Sarri asfixiaron a su rival. En el 15′, De Sciglio se tuvo que marchar lesionado, entrando para su puesto el debutante Danilo…y el estreno del brasileño fue inmejorable.

29 segundos después de saltar al terreno de juego, el exlateral del Real Madrid culminó una contra para, tras asistencia de Douglas Costa, hacer el 1-0. La ‘Vecchia Signora’ recuperó el balón después de un saque de esquina a favor de los ‘Partenopei’ y realizó un contragolpe imparable.

Sólo tres minutos después del primero, vino el segundo. Gonzalo Higuaín, con un regate fantástico, se fue de Koulibaly para poner tierra de por medio. Desde el 28 de abril de 2018, en un triunfo liguero ante el Inter, que el punta argentino no marcaba con la camiseta de la Juventus.

Antes del descanso, Khedira, dentro del área, estuvo muy cerca del tercero, pero Meret evitó el tanto del alemán con una buena parada. Consciente de las dificultades de su equipo, Ancelotti hizo dos cambios al descanso. Lozano, que debutó, y Mário Rui sustituyeron a Insigne y Ghoulam.

Sin embargo, fue la Juventus que volvió a marcar. Douglas Costa cuajóun encuentro fantástico y, en el 62′, desbordó por enésima vez. El brasileño asistió a Cristiano Ronaldo que, con la pierna izquierda, anotó el 3-0. Euforia total en las gradas, pero el encuentro cambió de manera rápida e inesperada.

Y es que el Nápoles, cuando se podría suponer una ‘debacle’ en los minutos finales, no dejó de creer. Seis minutos después de la diana de Cristiano, ya el marcador lucía un 3-2. En el 66′, Manolas, de cabeza tras falta de Mário Rui, anotó el primero de los visitantes, mientras Lozano dejó la diferencia en sólo un gol. El mexicano, clave para que los de Ancelotti mejorasen, marcó en ocho de sus debuts: como profesional, en la Concachampions, en la Eredivisie, en la Copa de Holanda, en la Confederaciones, en el Mundial, en la Copa de Europa y en la Serie A. Impresionante. Además, es el primer mexicano de la historia en marcar en la Serie A.

Y lo impensado surgió en el 81′. Falta botada por Callejón y Di Lorenzo empató el choque. Los tres fichajes del Nápoles llevaron el choque del 3-0 al 3-3.

No obstante, la ‘locura’ aún no había terminado. En el 92′, tras falta botada por Douglas Costa, un mal despeje de Koulibaly terminó en gol en propia puerta. En abril de 2018, el central había marcado, también en el descuento, un gol que derrotó a la Juventus en su estadio y dejó el Nápoles…de Sarri soñando con el Scudetto. Ahora, Koulibaly terminó el choque en el suelo, sin consuelo posible tras una acción que decidió un auténtico partidazo.

El Inter sigue soñando con volver a los tiempos de gloria. Tras una goleada (4-0) ante el Lecce en la primera jornada de la Serie A, el equipo de Antonio Conte sufrió pero logró ganar (1-2) ante el Cagliari de Nainggolan, exjugador ‘nerazzurro’. En el choque del debut de Godín (entró en el 79′), goles de Lautaro Martínez y Lukaku le dieron los tres puntos al equipo local.

El conjunto de Antonio Conte sufrió bastante para obtener el triunfo. El Cagliari fue siempre un rival muy agresivo e incómodo ante un Inter que sólo realizó cinco disparos a puerta.

Más allá de los goleadores, Stefano Sensi fue clave para la victoria de los de Milán. El medio dio la asistencia para el gol de Lautaro Martínez en el 25′. El argentino anotó tres goles en tres choques contra el Cagliari.

Los ‘rossublù’ no acusaron el gol de Lautaro, y estuvieron cerca del empate en el 41′, cuando Joao Pedro Galvao, en el área, disparó sin puntería. Y el brasileño anotaría el empate en el 50′, en un remate de cabeza tras centro del uruguayo Nández.

Sensi ya había sido decisivo en el 0-1 y volvió a serlo en la acción de decidió el choque. El italiano se plantó en el área y, con una magnífica ruleta, se fue de Piscane, que le derrumbó. Penalti que Lukaku convertiría y 1-2. El belga escuchó insultos racistas antes de lanzar la pena máxima y, tras anotar el gol, se quedó mirando a la grada tras nuevo episodio lamentable de racismo en el ‘calcio’. Además, Romelu marcó en sus dos primeros choques ligueros con el Inter, algo que desde la 1994-95 sólo Jovetic, Pazzini y Roberto Carlos habían hecho.

Hasta el final, Diego Godín realizó su debut con el Inter. Los de Conte sufrieron, pero igualan a Torino y Juventus con seis puntos en dos jornadas.

Tras haber empezado la Serie A con una derrota y un pésimo ante la Udinese, el Milan de Marco Giampaolo tuvo su primera alegría. Los ‘Rossoneri’ se impusieron (1-0) ante el recién ascendido Brescia, que aún no alineó a Mario Balotelli, su fichaje ‘estrella’. Un gol de Çalhanoglu, tras buena asistencia de Suso, le dio el triunfo a un Milan que realizó una pobre actuación.

Giampaolo hizo tres cambios tras el mal encuentro que su equipo realizó en Udine. Paquetá, Borini y Piatek se quedaron en el banquillo y de la partida fueron Bennacer, en su primer choque de titular con la camiseta del Milan, Kessié y André Silva. El portugués, que este verano estuvo con pie y medio en el Mónaco, fue la gran sorpresa de la alineación ‘rossonera’. No era titular con el cuadro lombardo desde el 21 de abril de 2018.

El Milan empezó bien el choque. Con un 1-4-1-3-2, con Samu Castillejo de mediapunta y Suso acompañando a André Silva en el ataque, pero con libertad de movimientos, los locales se pusieron por delante en el 12′. Suso, por la derecha, se fue de su rival y centró con la pierna derecha para Çalhanoglu que, de cabeza, batió a Joronen.

En las gradas del Meazza, donde estuvo Max Allegri, se podía leer un mensaje de apoyo hacia Sinisa Mihajlovic. Y, en el 20′, André Silva estuvo a punto de marcar. El luso recibió un gran pase de Suso pero, sólo ante el portero, disparó por encima de la portería del Brescia.

El paso de los minutos le quitó fluidez al fútbol de los locales. El Brescia, con una buena circulación de balón, fue generando más peligro con el paso de los minutos. En el 35′, Donarumma, con una gran parada, evitó el gol de Sabelli.

En el segundo tiempo, el fútbol de los locales fue extremamente pobre. El Brescia estuvo cerca del gol en un tiro libre de Tonali, su gran ‘perla’. En los últimos minutos, gracias a los espacios que dejaron los visitantes en su intento de empatar, los ‘Rossoneri’ dispusieron de un par de ocasiones para ampliar la renta. Paquetá y Piatek, que habían salido al terreno de juego poco antes, rozaron el segundo -el brasileño se topó con el palo-, pero el luminoso no se movió.

El Milan logró su primer triunfo, pero el fútbol de los de Marco Giampaolo aún tendrá que mejorar mucho si el nuevo técnico de los ‘Rossoneri’ aspirar a devolver al equipo a la élite.

Sobre Bismarck 6636 Artículos
Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

9 Comentarios

  1. que es un trueno con el dribbling, fuerte joven la definición era lo que le faltaba mejorar pero ahora ya tiene 8 goles, los alemane son potencia no te puedes cazar solo con franceses y españoles por algo tienen 4 mundiales y mas finales y semifinales jugadas que nadie

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