Griezmann, el crack que venció al “no” y le costó decir “sí”

  • Hasta que le descubrió la Real, Griezmann fue coleccionando negativas de los grandes clubs franceses
  • Reculó con el Barça, se arrepintió y hoy ficha, aunque para ‘decisión’, la que tomó de niño al dejar Francia para irse a Donosti
Griezmann y Messi, hasta ahora rivales, a partir de ahora compañeros
Griezmann y Messi, hasta ahora rivales, a partir de ahora compañeros (Pep Morata – Pep Morata)

Verdi no fue admitido en la Escuela Superior de Música de Milán, Unamuno suspendió literatura y un profesor de Einstein le dijo que nunca iba a llegar a nada. En todas partes cuecen habas y en el fútbol, también. Antoine Griezmann, nuevo fichaje del FC Barcelona, aprendió tanto a escuchar “no” de niño que, ya siendo un referente en el planeta del balón, un año antes le dio calabazas al equipo por el que ahora ficha.

Recibir tanta negativa temprana curte mucho y por eso la fortaleza mental es una de las virtudes más reconocidas en este futbolista francés que, con cuatro goles y tres asistencias, lideró en 2018 a ‘les bleus’ hacia su segundo Mundial sin haber sido antes profeta en su tierra. Ni de lejos. Hincha del Lyon, el Olympique fue uno de los muchos clubs de prestigio que, en fila india, fueron rechazándole de niño por enclenque y pequeño. Sochaux, Saint Etienne, Metz y Auxerre le descartaron por canijo, el último incluso haciendo un mal pronóstico de su crecimiento a través de una radiografía de muñeca. “Me dieron ganas de dejar el fútbol”, confesó mucho después Griezmann en su libro ‘Detrás de una sonrisa’. Hoy, sin ser un pivot de su amada NBA, Antoine mide 1,76 y el remate de cabeza es uno de sus pícaros recursos ofensivos.

Suerte tuvo el adolescente Griezmann de encontrarse en 2005 con un ojeador de la Real Sociedad,. Éric Olhats, a quien le bastaron “diez minutos” viéndole jugar en el modesto club de su localidad natal, Unión du Football Mâconnais, para recomendar su fichaje al club donostiarra. Y si a Leo Messi le fichó el Barça gracias a una servilleta, Olhats le escribió un papel a Griezmann para que se lo llevara a sus padres, Alain e Isabelle, con un mensaje que decía: “¿Quieres jugar en la Real?”. Naturalmente, después de tanto “no” encadenado, la respuesta fue un “sí” y un “oui”. Esa sí fue ‘la decisión’, la que realmente marcó su vida. Y la tomó en 2005, no en 2018. Griezmann vivió seis años en casa de Olhats, descubridor y a la postre familiar postizo en su aventura donostiarra.

Griezmann celebra un gol al Barça para la Real Sociedad
Griezmann celebra un gol al Barça para la Real Sociedad

Antoine pronto descubrió que él estaba llamado a ser de aquí y de allí, a jugar aquí o allí, a moverse en el campo por aquí o por allí. Si hay un jugador difícil de encasillar es Griezmann. Le define el contraste, el mestizaje geográfico, cultural y futbolístico. Le gusta el hip hop y los villancicos, nació en la Borgoña, tiene ancestros portugueses y alemanes, en el brazo derecho luce un tatuaje de la Virgen María y Jesús, y en el izquierdo otro del cantante Chris Brown, es un fanático de la NBA desde que un día vio jugar a Derrick Rose y en fútbol su primer ídolo tampoco fue una megaestrella, ‘sólo’ Sony Anderson. También le gustaba mucho David Beckham, sobre todo por sus peinados, que tanto imitó, por quien eligió el 7 en sus camisetas, siempre de manga larga, igual que ‘Becks’.

Nacido el 21 de marzo de 1991 en Macon, en la Borgoña. ‘Toinon’, como llamaban a Antoine, es hijo de Alain y de Isabelle, hermano de Maud y Theo, marido de Erika y padre de Mia y Amaro, en honor a su abuelo materno, Amaro Lopes, que fue un antiguo futbolista del Paços de Ferreira portugués antes de emigrar a Macon en 1957. Francés con raíces alemanas y portuguesas, con más años viviendo en España que en Francia y uruguayo por elección sentimental desde que coincidió con Carlos Bueno en la Real Sociedad y le inoculó su interés por Peñarol y el mate, Griezmann consolidó esas aficiones en el Atlético de la mano de otro charrúa, Diego Godín. Por eso en el Mundial 2018 marcó un gol a Uruguay y no lo celebró. Cuando ganó el título se puso la bandera uruguaya a la espalda y el presidente del país, Tabaré Vázquez, le mandó una carta felicitándole por el título.

Su evolución futbolística tampoco es precisamente un canto al tópico. De sus días en la Real, dónde instauró el ritual de ponerse unos bóxers con la caricatura de Bob Esponja. pasó por todas las categorías inferiores del club hasta que en la temporada 2009-10 le tocaba ascender al filial, pero ni jugó. Debutó con el primer equipo en pretemporada y acabó siendo el máximo goleador durante el verano hasta que se estrenó oficialmente el 2 de septiembre de 2009, en un partido de Copa ante el Rayo, y en Segunda contra el Murcia, el 6 de septiembre de 2009. Poco después hizo su primer gol en su primer partido como titular, ante el Huesca en Anoeta. Subió a Primera y ya no paró: como extremo izquierdo, fueron 53 tantos en 202 partidos con la Real. En 2014 se fue al Atlético, que llegó a un acuerdo con la Real por el importe de la cláusula de rescisión, 30 millones de euros, por la ventaja fiscal.

Simeone, clave en la progresión de Griezmann
Simeone, clave en la progresión de Griezmann

Al llegar al Atlético se reencontró con un viejo conocido: el “no” de su infancia. Pero sólo fue un “no” iniciático y didáctico para llegar hasta donde está hoy: en sus cinco años como colchonero Griezmann ha marcado 131 goles en 257 partidos. El responsable de ese “no” instructivo fue el ‘Cholo’ Simeone, quien empezó dando banquillo a Griezmann y un curso intensivo de implicación defensiva, presión y repliegue, retándole a sacar al crack que llevaba dentro. También le liberó de su tradicional banda izquierda y le amplió el espectro de juego como segundo punta, primero detrás de Mario Mandzukic y luego con Fernando Torres o Diego Costa. En 2016 y 2018, Griezmann quedó tercero en la lucha por el Balón de Oro, acicate de su frase más osada, en septiembre de 2018, luego de ganar el Mundial: “Ya como en la misma mesa que Messi y Cristiano Ronaldo”. Ese mismo año, dos meses antes, había reaparecido el “no” en su vida. Pero esta vez lo dijo él y fue para rechazar al Barça en el controvertido documental ‘La Decisión’. En pocos meses se había arrepentido.

Con la Copa del mundo, la Europa League y la Supercopa
Con la Copa del mundo, la Europa League y la Supercopa

Con 28 años, Mundial aparte, sólo una Europa League, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España completan un palmarés de dieta de adelgazamiento en la opípara mesa de Messi y Cristiano. En el fondo, la clave de su cambio de opinión la dio él mismo tras decidir con dos goles la final de la Europa League en 2018: “Me fui de casa con 14 años porque quería ganar copas y esta es la segunda con la Supercopa de España y ojalá puedan venir más”. Y el “no” al Barça acabó por ser un “sí”.

Tomado de:https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20190712/463419374359/griezmann-perfil-fichaje-fcbarcelonac.html

Sobre Bismarck 6875 Artículos
Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

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