Resumen Liguero

Colaboración de Yan17

Ha tenido que sudar sangre, ha necesitado que el Dortmund pinchara, ha visto el título lejos como nunca pero al final el título ha acabado donde casi siempre: en las vitrinas del Allianz Arena. Para ello tuvo que ser necesario acudir a la última jornada, donde un empate decantaba la balanza a favor del conjunto que dirige Niko Kovac. Ahí, el Bayern se impuso al Eintracht Frankfurt (5-1) para acabar certificando un título sudado como hacía tiempo que no lo hacían.

De hecho, tras la jornada 12 el Bayern deambulaba en la quinta posición de la tabla, a nueve puntos del Dortmund, que parecía intratable. A partir de ahí sólo perdió un partido más (ante el Leverkusen, 3-1) y su escalada le ha llevado hasta una cima que sólo ha podido ocupar tras el derrumbe del Dortmund.

Los de Favre han perdido cuatro partidos y empatados cuatro en el mismo periodo en el que el Bayern caía una vez y dejaba dos empates. El punto decisivo de inflexión de la temporada fue, sin duda, el 5-0 del Bayern al Dortmund en la jornada. Manita y liderato para el conjunto bávaro tras toda una temporada tras los pasos de los del Rühr.

La Bundesliga más apretada

Esta séptima Bundesliga ha sido la más sufrida de una serie que inició Heynckes en la 2012-13, continuó Guardiola en las 2013-14, 2014-15 y 2015-16, prosiguió Ancelotti en la 2016-17, repitió Heynckes en la 2017-18 tras la destitución del italiano y ha culminado Kovac en la presente 2018-19.

La distancia entre primero y segundo (Dortmund) ha acabado siendo de apenas dos puntos (78 contra 76) y, además, es la puntuación más baja del Bayern en los siete títulos con los que ha engrosado su palmarés (la menor, hasta ahora, eran los 79 de la 2014-15).

En la salida de Ribéry y Robben –ambos marcaron para hacer redonda la fiesta en Múnich– del conjunto alemán, todo apunta a que la presente 2018-19 ha significado un punto de inflexión en el gigante alemán. El fiasco europeo y lo apretada que han tenido la Bundesliga ha sido un toque de atención que ha acabado siendo menor gracias a que el título liguero ha acabado en el Allianz. Sufrió como nunca… ganó como siempre.

No pudo ser. El Borussia Dortmund cumplió con su parte del trato ganando al Borussia Mönchengladbach (0-2), pero la victoria del Bayern sobre el Eintracht Frankfurt (5-1) dejó al ‘BVB’ sin Bundesliga.

Un final ‘amargo’ que no debe empañar la buena temporada, sobre todo al inicio de curso, de los de Lucien Fravre. De ahí que llegaran a tener hasta nueve puntos de ventaja sobre el Bayern.

No parecía una visita fácil -el Gladbach encadenó 12 victorias seguidas en casa en el primer tramo de campaña-, pero los ‘potros’ apenas opusieron resistencia. Paradójico, sobre todo, si se tiene en cuenta que llegaban a la última jornada con opciones matemáticas de alcanzar la ‘zona Champions’. Finalmente serán quintos y tendrán que conformarse con jugar la Europa League.

Jadon Sancho, el ‘MVP’ de este Dortmund 2018-19, abrió la lata en el 45′, al filo del descanso. La jugada fue curiosa. Reus, tras un primer intento fallido, recogió un balón que estaba más fuera que dentro para asistir a Sancho, que, a placer, no falló. El extremo inglés, de 19 años, cierra la temporada con 13 goles y 19 asistencias. Nadie duda de que será uno de los nombres propios del verano.

Bundesliga (J34): Resumen y goles del Bayern de Múnich 5-1 Eintracht

Nada más salir del descanso, en el 54′, Reus, el Pichichi del ‘BVB’ 2018-19, anotó el definitivo 0-2 en una jugada ‘made in’ Dortmund. Saltó la presión del Gladbach mediante una rápida conducción llevada a cabo por Sancho, Götze y Pulisic y Reus marcó en boca de gol. 21 goles -19 suma Alcácer- ha anotado ‘Woodinho’ este curso entre todas las competiciones.

El marcador ya no se movería. Un disparo de Elvedi contra su propia portería en el 58′ fue lo más destacado del 0-2 hasta el final. Paco Alcácer salió desde el banquillo en el 75′ por 15ª vez este curso en Bundesliga… pero esta vez no ‘mojó’. Tampoco lo hizo Pulisic, que salió de titular en su adiós al Dortmund. La próxima temporada jugará en el Chelsea.






En clave rojiblanca, quizás hubiera resultado más útil dedicar esta crónica a la rueda de prensa ofrecida por Simeone el viernes en lugar de al partido despachado por el Atlético el sábado. Fueron, los del Cholo, 17 minutos para inyectarse en vena: el personal se asomaba a ellos convencido de que su equipo es la versión moderna de Saldos Arias, mira tú el apellido, ya es casualidad, y los acababa impaciente por que el futuro llegue cuanto antes y convencido de que la necesaria reconstrucción viene a ser una ‘ñapa’ sin mayor importancia.

Por lo competitivo poco se le había perdido al Atlético en el Ciutat, pero resulta que se trataba del último partido con la rojiblanca de Juanfran, Godín o Filipe, ahí es nada. Al menos, oficial: todavía queda un bolo en Israel que sin duda levantará pasiones en ese vestuario. Afortunados ellos tres que pudieron jugar, en todo caso, porque su equipo, poniendo lógico colofón a una temporada disparatada en ese sentido, apenas se presentó con 12 efectivos de la primera plantilla disponibles. El parte médico, más nocivo a lo largo del ejercicio que diez Juventus juntas, había podido a última hora incluso con Oblak. A lo peor una de las razones para que haya quien se va pasa por que también hay quien se queda.

El primer remate del Levante fue gol. El Atlético echó un buen rato rematando para nada. Por la falta de contundencia en las áreas se resumen buena parte de los males rojiblancos en el partido… y en el curso. Los de la propia los ha resuelto casi siempre Jan, los de la ajena los ha resuelto de vez en cuando Antoine. Pero uno no estaba y el otro como si no estuviera. Surgió además la figura inconmensurable de Koke Vegas, que sacó las de Lemar, la de Filipe o la del propio Griezmann después de que, a la salida de un córner mal defendido y bien rematado (de espuela), Cabaco pusiera tierra por medio para el equipo local.

Harto de esperar al empate, el fútbol terminó decantándose por el segundo granota. Andaba el Levante agazapado, a la búsqueda de una recuperación que permitiera tirar una contra, pero es que ni eso le hizo falta: Roger no tuvo otra que poner el lazo a un regalo directo de Thomas, jugador que de vez en cuando deja caer que no está satisfecho con los minutos que tiene sin atender a la posibilidad de que sea el resto del planeta rojiblanco el que no está satisfecho con los minutos que tiene Thomas.

De hecho Simeone prescindió del ghanés en el descanso. Todavía andaba por allí Correa, otro que tal, para ganarse una expulsión absurda golpeando a Chema y ponerlo más difícil todavía. El Atlético, por si acaso, había entregado el testigo a un canterano, Camello, que se antojaba mucho más importante el domingo con el filial jugándose el ascenso, pero que, ya puesto, presentó credenciales: desparpajo y, sobre todo, el remate que había faltado a los demás.

Suyo fue el segundo, porque poco antes Rodri había hecho el primero poniéndola en el único sitio que no alcanzaba el meta local. Así que, con uno menos, parcial de 0-2. Orgullo en el epílogo. Simeone festejó a lo grande: él se queda. Fue bonito mientras duró, pero el futuro ya está aquí.

Eibar y Barcelona cerraron en Ipurua una Liga que pasará a la historia por ser la décima que conquista Leo Messi, pero esta temporada -al margen de lo que ocurra en la final de Copa- será más recordada como la de la remontada de Liverpool. Y la debacle de Anfield eclipsa a todo lo demás. Es injusto, pero es así. Corren tiempos en los que manda la Champions por encima de los campeonatos domésticos.Valverde lleva dos ligas, pero en el fondo da igual, nunca podrá ganarse al barcelonismo sin conquistar la ‘orejona’ como hicieron Guardiola y Luis Enrique. Y el Txingurri nunca lo va a tener más a mano como en esta temporada, en una final contra el Tottenham.

El polo opuesto de esta situación es el Eibar. Celebra cada victoria en Primera como una Champions y la que viene será su sexta temporada en la élite. Un equipo que es ejemplo en lo deportivo y en lo económico y que basa su éxito en tener las cosas muy claras. Mendilibar es el perfecto instructor de un equipo que tiene todo estudiado al milímetro y no cambia un ápice sea quien sea el rival. Y esta temporada la recordarán siempre por ser en la que ni Real Madrid (3-0) y Barcelona (2-2) ganaron en Ipurua.

Valverde sacó un equipo que será muy parecido al de la final de la Copa y se tomó el partido como una prueba seria de cara al choque del Benito Villamarín. No debe estar contento del todo ya que la intensidad del Eibar secó al Barcelona durante la primera media hora. Hasta que apareció Messi para dar la vuelta al marcador y sentenciar la Bota de Oro. Se habían adelantado los armeros gracias a un gol de Cucurella pero dos grandes pases de Arturo Vidal y Rakitic los aprovechó el 10 azulgrana para resolver con su maestría habitual. En dos minutos, todo el buen trabajo del Eibar se quedó hecho añicos.

Tras el 1-2 el Barcelona pasó a controlar más el partido, pero cuando se acercaba el descanso un error en un despeje de Cillessen lo aprovechó De Blasis para marcar un golazo desde cerca de unos 30 metros. Otra clave del éxito del Eibar es no venirse abajo y se metió de nuevo en el partido gracias a la genialidad del lateral argentino.

Wagué entró tras el descanso por un conmocionado Semedo. No quiere Valverde más lesiones antes de la Copa. De nuevo el Eibar empezó más intenso y Cillessen salvó el 3-2 en una doble ocasión de Enrich y Orellana. Del Barca no se supo nada hasta que Piqué se fue al ataque en una jugada y obligó a intervenir a Dmitrovic con un disparo cruzado. Malcom tuvo una opción clara para el 2-3 pero su pase fácil lo convirtió en un medio tiro sin mucho sentido al que no llegó Piqué. Mal partido del brasileño que dejó su puesto a falta de 20 de minutos a Carles Pérez, canterano azulgrana que debutaba en LaLiga. Cucurella, a quien repescará el Barça el 30 de junio, tuvo el 3-2 pero al no ser zurdo perdió una ocasión muy clara al cambiarse el balón de pie.

No hubo mucha más historia. A la hora de sacar conclusiones queda claro que el Barcelona no puede jugar así la final de Copa si quiere sumar el doblete ya que el Valencia tiene más pegada que este Eibar. Y el futuro de Valverde puede depender de lo que pase el sábado.

El peor año que se recuerda no podía acabar de otra manera. El desplome de un Madrid legendario tuvo un epílogo horrible, un partido horroroso que acabó con la paciencia que quedaba a la hinchada. Había acudido con ganas de homenajear a sus héroes y acabó harta, abroncando a los suyos. Pero no a todos. Keylor Navas se llevó una ovación ejemplar y con mensaje. Sobre todo para todos los que no estuvieron a la altura. Que fueron muchos. El Betis aprovechó la coyuntura para imponerse por fe y por fútbol. Tiene narices que Setién pueda dejar el club en el año en que ganó en el Camp Nou y el Bernabéu. Su equipo brilló mucho más ante los grandes que contra quienes debía, donde se gana el billete para Europa.

El último servicio de algunos de los protagonistas del Madrid de las Cuatro Copas atrajo a un buen número de fieles al Bernabéu, sacrificando el vermú o las cañas dominicales. A algunos se les torció el gesto antes de entrar al estadio, al conocer la alineación. Zidane no puso a Bale de inicio, en una demostración de lo que aseguró un día antes en Valdebebas. Las decisiones las toma él, y si no se va a su casa. El galés desaprovechó las ocasiones que le brindó nada más aterrizar el francés, y empezó guardando banquillo junto a Kroos, Asensio, Isco, Courtois, Lucas y Reguilón. Un grupo de reservas con más incógnitas que certezas de cara al futuro.

Llama la atención la comparación de Bale con Keylor Navas, aclamado por la grada. Desde el calentamiento y en cada acción, el tico actuó como siempre, al nivel de un titular del Real Madrid. Sacó una mano excelente en el primer acto a Lo Celso, un globo de calidad, y estuvo atento a cada balón que llegó al área. El equipo perderá a un profesional ejemplar que no recibió siempre la respuesta adecuada del club a todo lo que ofreció.

También era mañana de despedidas en el Betis, que atrajo a un buen número de fieles a la capital. Es un conjunto atrevido a domicilio, con sus tres centrales, sus carrileros largos y sus volantes ofensivos. No es extraño que el club haya hecho un esfuerzo económico con Lo Celso, tiene fútbol para regalar. Lo mejor en ataque de los verdiblancos salió de su bota.

El problema verdiblanco es el embudo de su juego de pase. Pudo encajar un gol en una presión al portero, pero la ocasión más clara la tuvo Benzema al rescatar un despeje orientado de Francis. El francés ha sido el mejor de la temporada, pero jamás será un goleador de esos que no desperdician una ocasión clara. La tuvo. Solo, en el área. Sin oposición. Con la pelota controlada. La mandó al poste.

Total, que lo mejor de media función, aparte de la seriedad de Keylor y algún tiro de Marcelo, fueron los fogonazos de Vinícius en la izquierda. Muy poco para lo que pedía la grada por acercarse a la Castellana. Y por eso despidió al equipo con pitos. Esto es el Madrid, hijos.

Espabiló algo el Madrid en la segunda parte, con Benzema poco fino para resolver en el área. La mejor ocasión, de todas formas, se la fabricó de nuevo Vinícius al rebasar a Mandi, frenarse en el área, romper al central y rematar desde cerca. Pau evitó el gol. Como hizo Carvajal poco después, al agarrar a Junior cuando se iba solo. Undiano no quería cerrar el acta de su último partido de Liga con una expulsión y lo dejó en amarilla. De todos modos, al Betis le duró poco el cabreo. Guardado atrajo al central, recibió el pase en largo y sirvió el gol a Loren, que completó el trabajo.

La paciencia de la afición aguantó un poco más. Con los cambios no mejoró el equipo, con Asensio e Isco en la decepcionante línea de los últimos partidos. Ni en esas entró Bale, que no se dio por aludido. Y entre tanto el Betis aprovechó para asaltar el Bernabéu. Lo intentó William, gobernador del centro del campo, pero quien dio la puntilla fue Junior, pivote desde la marcha de Kaptoum. Entró por la izquierda como un cuchillo y sirvió atrás a Jesé, que pidió perdón por el gol.

El final resumió la temporada blanca. Pitos al gran rondo bético, con el Madrid entregado y sin posibilidad de recuperar la pelota. Triste cierre a una campaña terrible, que deja pocos aprobados individuales y colectivos. No merecía un equipo tan grande un final así. Con tanta felicidad como trajo al coliseo blanco. Entre todos lo mataron y él solo se murió. Empieza un nuevo partido que el Madrid tendrá que jugar en los despachos y sin red. No puede equivocarse más.

Ahí estaban los muchachos, a las cuatro y cuarto de la tarde, con sus 25 gradazos en Sevilla, jugándose sus opciones europeas, sudando como cualquier operario que asfalta una carretera en pleno mes de agosto… Bueno, tampoco tanto, pero el caso es quejarse. Que si hace calor, que si a esa hora los balones no ruedan -perdón, esta excusa es de otra ventanilla-, que si Sevilla y Athletic iban a pactar el empate…

Es cierto que parecía que no había mucho en juego. Al menos hasta que a la media hora un cabezazo de Escudero se marchó fuera por un pelo. Hasta entonces, poco fútbol y pocas ganas de meter goles. Se diría que hasta falta de intensidad si no fuera por Raúl García, que te pega cuando te juegas algo y también cuando no te juegas nada.

Al Sevilla las cuentas de la Champions dejaron de salirle casi a las primeras de cambio. Ni Getafe ni Valencia perdían, todo lo contrario, así que no había más cábalas. Para el Athletic, el empate valía, para jugar ya en julio con todo el calor las previas de la Europa League, pero valía al fin y al cabo.

Sin embargo, al filo del descanso, Jesús Navas puso un balón de esos que lleva poniendo de maravilla desde hace mil años, Dani García remató contra su portería, Herrerín despejó como pudo y Ben Yedder, que no había tocado bola en toda la primera parte, la enchufó a la red.

Para los de Garitano se acabó en ese momento el relax. Un gol en Barcelona les sacaba de Europa. Y vaya si llegó. El Espanyol marcó por partida doble y entonces llegaron las prisas para los de Garitano. El árbitro quiso echarles una mano inventándose un penalti que desde el VAR hicieron rectificar.

Aduriz y San José entraron para el ataque aéreo final. Pero no hubo forma. Lo que apenas intentó en 70 minutos, era complicado lograrlo con un arreón de última hora. Y eso que en el minuto 92 Iñigo Martínez la mandó al larguero. En el contragolpe, Munir dejaba sin premio la gran remontada del Athletic en la segunda vuelta.

El PSG se dio un festín antes de recibir el título de campeón de la Ligue 1 sobre el césped del Parque de los Príncipes. El cuadro de Thomas Tuchel, sin los sancionados Neymar ni Marquinhos, pasó por encima del Dijon (4-0) gracias a los goles de Di María (3′), Cavani (4′) y a un doblete de Mbappé (36′ y 56′).

Un doblete con el que Mbappé vuelve a meterse en la pelea por la Bota de Oro. Ahora mismo suma 32 dianas -es Pichichi destacado en Francia- y se sitúa a sólo dos de las 34 de Messi. El azulgrana intentará ampliar distancias contra el Eibar, pero el ex del Mónaco podría volver a sumar también en su visita al Reims.

La goleada del PSG nació por la vía rápida. Di María anotó el 1-0 en el 3′ con un disparo desde fuera del área que tocó lo justo en Lautoa para despistar a Rúnarsson. Apenas había transcurrido un minuto cuando Cavani amplió distancias. Di María ganó línea de fondo y sirvió un centro medido para que ‘El Matador’ anotara su 18º gol en Ligue 1.

La puntilla corrió a cargo de Mbappé. El primero de su cuenta nació en el 36′. Kurzawa puso el pase de la muerte, Cavani remató en semifallo y Mbappé remachó a placer. Ya en el segundo tiempo, en el 56′, aprovechó un pase en largo de Paredes para, tras una larga carrera, marcar en el mano a mano.

Un nuevo gol, el 32º en Liga, que aprieta la carrera por la Bota de Oro. La lucha Messi-Mbappé promete.

Otra vez Guardiola. Otra vez en Wembley. Otra exhibición del Manchester City en Inglaterra. La previa del partido puso la música y los jugadores ‘citizens’ se encargaron de bailar. El ‘God save the Queen’ presentó a los protagonistas. Aunque si hablamos de fútbol inglés, quizás podríamos decir: “God save Guardiola”. El de Santpedor y su City logran el póker de títulos esta temporada en territorio británico y hacen historia. Nadie había ganado las tres copas de Inglaterra en una misma campaña. Nadie hace sombra a este City en competiciones domésticas. Nadie juega como este City.

Guardiola volvía a su Wembley. Al estadio en el que levantó su primera Copa de Europa como jugador. Al estadio en el que encandiló al mundo del fútbol pasándole la mano por la cara al United de Ferguson. El templo inglés le rinde pleitesía. Juega siempre en casa. Así, el técnico saltó al verde con la certeza de volver a levantar un nuevo título. El enésimo en su carrera.

Para ello, dejó fuera a hombres como De Bruyne, Fernandinho o Agüero. Le tocaba el turno a los Mahrez, Gabriel Jesús y compañía. Aunque la idea siempre es la misma: tener el monopolio de la posesión. Un monopolio que no siempre te permite poder ser tan superior al rival. El Watford tenía un plan y demostró en los primeros compases del duelo que con muy poco balón también se puede crear peligro.

De hecho, fueron los ‘hornets’ los que tuvieron la mejor ocasión del arranque cuando Pereyra malbarató un uno contra uno ante Ederson. Porque sí, incluso en una goleada como esta, el portero también puede ser decisivo. El Watford quería aprovechar las contras y los errores del City, personificados en la figura de Zinchenko, algo errático en el inicio.

Aun así, Guardiola se percató de la fuga en su entramado defensivo y ordenó a Gündogan ajustarse el cinturón. El germano se hizo con el control del centro del campo y las contras ‘hornets’ desaparecieron. Con el control y la posesión, al Watford tan solo le quedaba esperar lo inevitable.

Y no tardó en llegar. Silva se hizo fuerte en el área y cruzó su remate ante Gomes. Con el 1-0, más calma. Aunque tampoco iban a desaprovechar un error de Doucouré. El medio se durmió, Bernardo Silva robó y se la puso a Gabriel Jesús para que Sterling solo tuviera que empujarla. El Watford, noqueado. 

Repaso en la segunda parte

En la reanudación, los ‘hornets’ apretaron de lo lindo y Guardiola decidió dar entrada a De Bruyne. Llegar y besar el santo. En la primera que tuvo amagó a Gomes y anotó a placer. Por cierto, sí, el City marcó a la contra haciendo probar al Watford de su propia medicina. Con el 3-0, el Watford ya tiró la toalla. Si hubiese podido habría acabado el partido antes de hora. Y más viendo como los goles no dejaron de caer. Gabriel Jesús y otra vez Sterling, que se marchó con un hat trick, se unieron a la fiesta ‘citizen’. El Manchester City vuelve a levantar un nuevo título. Wembley es ‘sky blue’. 

Partidazo del Nápoles de Carlo Ancelotti ante un Inter que llegaba a San Paolo para reafirmar su puesto en la Champions y que salió de Nápoles con una goleada recibida (4-1) y un cuarto puesto que deberá defender en una última jornada muy emocionante.

Los napolitanos arrasaron a los interistas con tantos de Zielinski, Mertens y un doblete de Fabián Ruiz (71′ y 78′) que celebraba así su nueva convocatoria para la Selección española -en la anterior no pudo debutar al irse enfermo antes de poder jugar-. Los goles del exbético fueron, el primero, a placer, y el segundo, al culminar con un buen golpeo una jugada por la derecha.

El Inter fue una caricatura de equipo y sólo Mauro Icardi, muy al final, pudo maquillar, y de penalti, un resultado que le deja en posición relativamente comprometida de cara a la última jornada.

El Inter es cuarto con un punto más que el Milan, quinto, y con los mismos que el Atalanta, que se queda tercero. La Roma es sexta con tres puntos menos que Atalanta e Inter. En la última jornada los partidos serán éstos: Roma-Parma; Atalanta-Sassuolo; Inter-Empoli y SPAL-Milan.

El Atalanta se desquitó (en parte) de su derrota en la final de ‘Coppa’ contra la Lazio (0-2). Sacó un empate de su visita a la Juventus (1-1) y depende de sí mismo para clasificarse para la próxima Champions. Pudo llevarse la victoria, pero Mandzukic (80′) neutralizó el gol inicial de Ilicic (33′).

La pelea por jugar la próxima Liga de Campeones en la Serie A está carísima. ‘La Dea’ (tercera con 66 puntos), el Inter (cuarto con 66 puntos) y el Milan (quinto con 65) se disputan las dos últimas plazas. Al Atalanta, a falta de una jornada, le vale con ganar en casa al Sassuolo para certificar su clasificación.

La Juve, por su parte, suspira porque la temporada acabe cuanto antes. Ha ganado su octavo ‘Scudetto’ consecutivo, sí, pero desde que se midiera al Ajax en Europa suma una victoria, cuatro empates y tres derrotas.

El 1-1 dejó un regusto amargo en el adiós de Allegri al Allianz Stadium. Cristiano Ronaldo, que antes de comenzar el partido recibió el premio al ‘MVP’ del ‘calcio’ esta temporada, tampoco tuvo su mejor día. Nada más empezar el partido falló una ocasión clara y ve alejarse el Pichichi. CR7 suma 21 goles por los 26 de Quagliarella.

Las mejores ocasiones, sin embargo, eran para un Atalanta que, en los compases iniciales, obligó a trabajar de lo lindo a Szczesny. Especial mención para un cabezazo de Gosens en el 8′ que el meta polaco rechazó como pudo y Hateboer, prácticamente a puerta vacía, envió el posterior rechace al larguero.

Ilicic y Mandzukic, los goles

Ilicic, en el 33′, no perdonó. Sacó un córner el ‘Papu’ Gómez, prolongó en el primer palo Masiello y el esloveno marcó a placer su 12º gol del curso en Serie A. Un tanto con un sabor especial, pues significaba el número 100 del Atalanta esta temporada entre todas las competiciones. Ningún otro equipo italiano ha logrado tantos. Eso habla mucho y bien de Gasperini.

Es cierto, sin embargo, que ‘La Dea’ sufrió mucho en la segunda mitad. La Juventus comenzó a apretar colgando centros al área. En especial tras la salida de Mandzukic, que sustituyó a un emocionado Barzagli. El defensa, de 38 años, se retira después de ocho años en la Juventus.

‘SuperMario’, precisamente, firmó el 1-1 en el 80′ con un espectacular escorzo. El ex del Atlético persiguió con fe un envío larguísimo de Cuadrado y marcó con un remate inverosímil desde la línea de fondo que se coló -también de forma incomprensible- por entre las piernas de Gollini.

El marcador ya no se movería. Tan sólo hubo que destacar la expulsión de Bernardeschi en el 92′ por una durísima entrada sobre Barrow. El Atalanta lo sigue teniendo en su mano. Una victoria ante el Sassuolo y será de Champions. La Juve, por su parte, cuenta las horas para marcharse de vacaciones.

El gaditano Suso fue la gran estrella del 2-0 del Milan ante el Frosinone, triunfo que le permite seguir aspirando a una plaza de Champions de cara a la última jornada del próximo domingo.

Suso ratificó la victoria en el minuto 66′ con un golazo tras una falta directa que, de zurda, entró por la mismísima escuadra. Es el séptimo tanto de Suso en Serie A, competición en la que, además, ha repartido 10 asistencias. No fue la única acción buena de Suso durante el partido, en el que brilló con varios pases de mérito. El 1-0 lo marcó el polaco Piatek en el minuto 57′.

Con este triunfo, el equipo milanista se queda quinto, con los mismos puntos que un Atalanta que juega esta noche ante la Juventus. La última jornada será decisiva. La Roma, con dos puntos menos que Atalanta y Milan, también tendría algo que decir en la última jornada con estos partidos: Roma-Parma; Atalanta-Sassuolo y SPAL-Milan.

El partido tuvo un hecho emotivo en la segunda parte, cual fue la despedida del club de un clásico milanista, el lateral derecho Ignazio Abate, de 32 años.

Sobre Bismarck 6616 Artículos
Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

4 Comentarios

    • Jugador Equipo G. Pen J Min Goles/min
      1 Sadio Mané Liverpool 22 0 36 3086 / 140 Min
      2 Mohamed Salah Liverpool 22 3 38 3262 / 148 Min
      3 Aubameyang Arsenal 22 4 36 2731 / 124 Min
      4 Sergio Agüero Manchester City 21 2 33 2480 / 118 Min
      5 Jamie Vardy Leicester City 18 4 34 2735 / 152 Min
      6 Raheem Sterling Manchester City 17 0 34 2777 / 163 Min
      7 Harry Kane Tottenham 17 4 28 2427 / 143 Min
      8 Eden Hazard Chelsea 16 4 37 2926 / 183 Min
      9 Callum Wilson AFC Bournemouth 14 1 30 2535 / 181 Min
      10 Alexandre Lacazette Arsenal 13 0 35 2503 / 193 Min
      11 Richarlison Everton 13 0 35 2679 / 206 Min
      12 Raúl Jiménez Wolverhampton 13 2 38 3124 / 240 Min
      13 Gylfi Sigurdsson Everton 13 2 38 3134 / 241 Min
      14 Glenn Murray Brighton 13 4 38 2513 / 193 Min
      15 Paul Pogba Man.United 13 7 35 3011 / 232 Min
      16 Heung-Min Son Tottenham 12 0 31 2048 / 171 Min
      17 Romelu Lukaku Man.United 12 0 32 2130 / 178 Min
      18 Ayoze Pérez Newcastle 12 0 37 2929 / 244 Min
      19 Roberto Firmino Liverpool 12 1 34 2620 / 218 Min
      20 Ashley Barnes Burnley 12 2 37 2387 / 199 Min

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