Leo es el líder futbolístico, falta un gestor de emociones

Fank Rijkaard entró el primer día en el vestuario del Barça y susurró a su amigo Henk ten Cate un casi angustioso “necesitamos ayuda”. Ahí estaba Ronaldinho con su sonrisa contagiosa dispuesto a sacar del pozo a un club que acumulaba cuatro temporadas en blanco. Pero Rijkaard sabía que no era suficiente la magia de Ronnie , que debía darle al vestuario la fortaleza psicológica para salir de la depresión. Rijkaard incorporó a Inma Puig por consejo de Unzué, psicóloga, La quería en el vestuario, la necesitaba. Ella tenía que ocuparse del factor emocional.

Como vieron que faltaba contundencia ficharon a Edgar Davids por cinco meses, un tipo duro, sin complejos, de los que mira a los ojos y lanza un bufido si alguno se relaja. El segundo refuerzo, Demetrio Albertini , fue aún más importante. Frank conocía bien a Deme del Milan, sabía que era imprescindible. Su misión durante los apenas seis meses que pasó en el Barça sería darle las herramientas a Carles Puyol para que fuera un gran capitán. Frank veía en Puyol la fuerza, la garra, el espíritu, le faltaban las herramientas para ser el líder, no sólo en el campo más aún en el vestuario.

Han pasado los años y la ayuda psicológica se ha perdido. Inma Puig pasó a depender de los servicios médicos del club. Craso error. La alejaron del primer equipo y al final el responsable de los servicios médicos consideró que Puig era prescindible. El argumento fue económico y seguramente influyeron los egos. Algunos futbolistas siguieron acudiendo de forma privada a la consulta de Puig, lo explican ellos mismos, pero la gestión del grupo quedó huérfana de soluciones.

La derrota en Roma sólo sirvió para ser recordada durante toda la temporada, pero no se buscaron soluciones emocionales para superarla. “No puede volver a pasar”, se repetían, pero nadie explicaba a los futbolistas qué hacer si las piernas se bloquean de nuevo, si te pasan por encima y tu cuerpo no responde, si bajas los brazos. Más allá de una concepción del fútbol moderno, donde el físico sí cuenta, donde la intensidad es básica, está el factor emocional que nadie se preocupó de controlar.

Porque darle la capitanía a Leo Messi fue una gran decisión, es el líder futbolístico indiscutible, el mejor del mundo sin duda, pero nadie se preocupó de preguntarle si estaba preparado emocionalmente para levantar al equipo si se hundía. Leo sabe de fútbol. sabe de estima, sabe de compromiso, sabe de identificación, pero ¿le tenemos que exigir además que sepa como desbloquear emocionalmente a un grupo que ya ha visto como le vapuleaban en Champions?. No, de eso se ocupaba Inma Puig hasta que creyeron que era prescindible… hasta que dijeron “… tenemos a Messi que ahora es el capitán” y pusieron sobre sus hombros toda la responsabilidad, la futbolística y la emocional.

Lo fácil es escudarse en Messi , esperar que él lo solucione todo, que ponga el fútbol y que aleje los fantasmas, que haga jugar al equipo, decida los partidos con genialidades y que además sea capaz de levantar el ánimo cuando las cosas se tuercen.

Puyol necesitó a Albertini para aprender a ser mejor capitán. Tenían la ayuda de la mejor psicóloga para encontrar herramientas de desbloqueo y superación. A Puyol no le responsabilizaban del juego del Barça, era básico en la defensa por su carácter y compromiso, tenía calidad, era un tipo bregado en el esfuerzo y el sufrimiento.

Leo tiene que seguir siendo el líder, el capitán, pero el Barça necesita un gestor de emociones, ese tipo que en Anfield todos se dieron cuenta que no tiene el vestuario… Quizá sea uno de esos vikingos que llegan del Ajax con su juventud insultante y su fortaleza física, no lo sé. Pero el 4-0 no puede ser un resultado para recordar sino para superar. De las derrotas se aprende cuando se encuentran soluciones para superarlas

Tomado de:https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20190509/462127881972/barca-cristina-cubero.html

Sobre Bismarck 11796 artículos
Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

3 comentarios

  1. Muy de acuerdo, el factor emocional es tan importante que puede encumbrarte o hundirte en fracciones de segundo, la psiquis humana es tan complicada que su dominio es algo esencial, conocer las herramientas y saber como usarlas en el contexto adecuado requiere de alguien con conocimiento y capacidad que haga que todo funcione bien segun los planes, en cualquier deporte sea individual o de equipo el psicologo es el jugador estrella lo que sucede que es que no se ve y generalmente se menosprecia la importancia de su trabajo, en las buenas no nos acordamos de ellos y en las malas solo los ignorantes no los tienen en cuenta

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