Resumen Liguero Semanal

Colaboración de yan17

El Bayern logró una victoria que le aleja cuatro puntos por encima del Dortmund (que juega mañana contra el Friburgo) gracias a un tanto de Süle, que lanzó un disparo desde fuera del área y un ligero toque de Klaasen bastó para batir a un inmenso Pavlenka. Sufrido y trabajado triunfo de los de Kovac, que alineó a Thiago y Javi Martínez de inicio.

El Werder Bremen dio la cara en todo momento pero la expulsión de Veljkovic en el 58′ por doble tarjeta amarilla le hizo encerrarse atrás para tratar de rascar un punto, pero acabó sucumiendo ante la infalible máquina bávara, que no pierde en Liga desde febrero.

No fue un partido fácil para el líder. El Werder Bremen, que presumía de ser junto al PSG el único club del top5 europeo que había marcado en todos los partidos de Liga… hasta que el Bayern logró ‘secarlo’. Su buen partido no tuvo premio en esta ocasión.

Le metió presión el Bayern al Dortmund con una corta victoria ante el Werder Bremen (1-0) y se fue hasta los cuatro puntos de ventaja sobre el equipo del Signal-Iduna Park. Hoy fue el turno para los de Lucien Favre y también consiguieron los tres puntos, ante un Friburgo que se vio superado en todo momento (0-4).

El conjunto de Favre, que con esta victoria se sitúa a un punto del liderato, goleó en un partido en el que fueron muy superiores y Bürki sólo fue exigido en la primera mitad. En la primera parte, el Dortmund se adelantó por medio de Sancho, tras una espectacular jugada trenzada en la que el conjunto aurinegro demostró su potencial ofensivo.

En la segunda mitad, la diferencia entre ambos equipos se trasladó al marcador y Reus y Götze pusieron tierra de por medio.

Alcácer, que salió en el 80′ cerró la goleada desde el punto de penalti y sumó su 17º gol en la Bundesliga, pese a que sólo ha sido titular en 9 partidos. La pelea por el título sigue viva.

Bayer Leverkusen, con un Lucas Alario encendido de comienzo a fin, derrotó por 2-0 a Nuremberg este sábado en la fecha 30 de la Bundesliga, victoria que permite al elenco del ex River tomar impulso en el torneo hacia los puestos de clasificación a la próxima Champions League.

Tras una equilibrada primera mitad, el conjunto de las “aspirinas” logró abrir el marcador gracias al tanto de Alario a los 61′.

Cuando el encuentro llegaba a su fin, fue el delantero Kevin Volland quien aumentó y cerró la cuenta en favor del local en los 86′, con una asistencia de Alario.

El cometido del chileno Charles Aránguiz también fue importante para su equipo, aportando en las labores del medio terreno.

Con esta victoria, Bayer Leverkusen trepó al sexto puesto con 48 puntos, y su próximo rival será Augsburgo en condición de visitante.

Lemar y los méritos del Cholo

El Atlético de Madrid se impone en Ipurua a un Eibar sin suerte de cara a gol. El choque fue igualado, pero decidió la mayor calidad de los de Simeone. Lemar aprovechó su oportunidad, Correa no.

Sucede en encuentros como el de Ipurua, con la Liga ya casi sentenciada y sin muchos objetivos para unos y otros, que es difícil encontrar la motivación. El Atlético quería poner en apuros al Barcelona, más por vergüenza torera que otra cosa, pero le costó mucho. Se llevó la victoria al final, pero el triunfo podría haber caído para cualquier lado, pues el encuentro fue muy igualado y estuvo lleno de alternativas.

Tal fue la falta de concentración de unos y otros que el Eibar estuvo cerca de adelantarse en la primera jugada del partido, con un remate a la media vuelta de Marc Cardona que salió junto al palo de Oblak. Y el Atlético replicó con la más clara en un tremendo agujero de la zaga ‘armera’, con Dmitrovic haciéndose enorme y Correa empequeñeciéndose al máximo.

El argentino, titular en detrimento de Lemar, se quedó solo, con todo el tiempo del mundo, pero no fue capaz de superar al serbio allí donde Griezmann no hubiera fallado. Tan fácil era picarla por encima del meta que se hizo extrañísimo ver finalizar al argentino tan mal.

El resto de la primera parte se consumió entre centros al área sin peligro del Eibar y un juego bastante plomizo, casi ‘pretemporadesco’, del Atlético. Apenas Vitolo, reactivado y deseoso de subir puestos en la escala de meritocracia del Cholo, puso picante al primer acto.

El paso por las duchas -y sobre todo la entrada de Lemar por Correa- reactivó a los del Cholo. Aunque la segunda parte de nuevo comenzó con un casi gol de Sergi Enrich, el Atlético enseguida empezó a hacer habituales sus llegadas al área. Lo probó Morata, hiperexcitado durante todo el choque y a la gresca con el árbitro al final, y también Koke y Godín, siempre chocándose con el muro Dmitrovic.

Los últimos instantes suelen ser coto cerrado del Cholo y esta vez no iba a ser diferente. Pese a que Joan Jordán dispuso de dos claras, una con 0-0 y otra con 0-1, los de Mendilibar no iban a ser capaces de sacar tajada ante un Atlético que encontró en Lemar a su asesino silencioso.

El galo llegó en el segundo palo, solo, y esta vez no perdonó el regalo de Koke. Un toque y 0-1 para poner al Atlético a seis puntos y avisar al Barcelona de que no puede relajarse. Lo mínimo exigible a un equipo que ha luchado por el título hasta el final.

El Barça está a dos triunfos de ser campeón de Liga y todo parece indicar que lo logrará el sábado próximo ante el Levante. Con su victoria ante la Real Sociedad inició su cuenta atrás hacia un título más que merecido. El Atlético no había fallado en Eibar y los de Valverde no estaban para concesiones. El Txingurri sacó un once de gala -sólo dio descanso de inicio a Busquets- y aunque en la primera hora de partido dosificó fuerzas y parecía jugar a menos revoluciones al final puso en marcha su maquinaria ofensiva para derribar a una Real bien plantada, con buen toque pero sin pegada.

En la primera media hora hubo mucho toque y poca llegada. Sólo se puede contar como ocasión una falta directa de las que Messi no suele fallar y que Leo lanzó rozando el larguero. El Barça, que estaba jugando con relativa tranquilidad, se llevó un buen susto en el minuto 35 tras un disparo de Juanmi que desvió Ter Stegen y Willian José remató alto después.

Esta ocasión reactivó a los locales que subieron un poco la intensidad y en 10 minutos despejaron dudas y se pusieron por delante en el marcador. Primero Luis Suárez puso a prueba a Rulli con un disparo por bajo que paró muy bien el argentino, luego el uruguayo no llegó por muy poco a un pase de Alba que era medio gol y a la tercera fue la vencida cuando Lenglet se anticipó a Merino y Oyarzabal a la salida de un córner para batir por alto a Rulli. Tras el saque de centro Cuadra Fernández señaló el descanso. Gol psicológico que le llaman.

La Real sufrió un revés con la lesión de Zubeldia nada más comenzar la segunda parte. Los vascos ya no le discutían tanto la posesión del balón al Barça como hicieron en la primera mitad y los azulgrana se mostraron más cómodos casi siempre. Valverde sacó a Busquets por Arthur para poner más orden a su juego y, cuando parecía que todo estaba bajo control, empató el conjunto donostiarra. Un gran pase de Merino a Juanmi permitió al malagueño marcar tras adelantarse a Ter Stegen. Pero la alegría guipuzcoana duró un minuto, lo que tardó Jordi Alba en soltar un derechazo desde dentro del área que no pudo detener Rulli. Dos goles de dos defensas salvaron los muebles del Barça en un partido importante.

A falta de 20 minutos Valverde sacó a Coutinho, que fue recibido por pitos tras el gesto desafiante a la grada que hizo ante el Manchester. Luego alternó pitos y aplausos cada vez que tocaba el balón. El Barça controlaba pero el 2-1 no era un resultado como para confirarse. Rakitic, con un disparo al lateral de la red, tuvo la opción de cerrar el partido. Pero todo seguía abierto. La Real sufrió una segunda lesión y Llorente fue sustituido en los últimos minutos por el joven Barrenetxea. No tuvo opciones de empate la Real pese a que Sandro también salió al campo al final y el Barcelona sumó tres puntos que le acercan al título.

La Real Sociedad, que no lo hizo mal, sigue con su racha negativa en el Camp Nou donde no puntúa desde 1995 y no gana desde la temporada 1990-91. El Barça ya tiene en mente a Alavés y Levante, los dos obstáculos que le separan del título.

A falta de cinco jornadas, el Getafe es cuarto de LaLiga en solitario y con el golaverage particular ganado con uno de sus perseguidores, el Sevilla. No hace falta que se pellizquen los hombres de Bordalás, que saben perfectamente que todo es real, fruto del trabajo y del equipazo que ha formado el técnico alicantino, coreado por el Coliseum después de pasar por encima del Sevilla.

El cuadro de Caparrós se pegó dos disparos en el pie. Quienes apretaron el gatillo fueron el Mudo Vázquez y Escudero, autores de dos manos evitables, en posición antinatural, en dos acciones a balón parado. Dos regalos que aprovecharon Mata y Jorge Molina, los más listos de la clase, que también cocinaron el tercero (asistencia del ‘7’ y gol del ’19’).

Pero por más que el brillo se lo terminaran llevando sus dos delanteros, como casi siempre, el del Getafe fue un triunfo coral, también como casi siempre. Tras dos avisos del Mudo y Ben Yedder -gran respuesta de Soria-, los azulones empezaron a volcar poco a poco el campo hacia el área de Vaclik. Empezó a crecer Djené, autor de otro excelente partido sólo empañado por su expulsión en la segunda mitad. Comenzaron a hacer valer su trabajo oscuro Maksimovic y Arambarri. No desentonaban ni los que jugaban en una posición poco común para ellos, como Bruno y Cabrera, ni los menos habituales, Duro y Gaku. Mérito de Bordalás, por supuesto, otro más.

El empuje del Getafe empezó a dar como resultado acciones a balón parado, y de dos de ellas sacó tajada. En un córner, saltó Cabrera y tras su cabezazo el balón impactó en la mano del Mudo, que la tenía en un lugar donde no debía estar. Mateu no lo vio de inicio, pero acudió al monitor del VAR para terminar señalando penalti. Marcó Mata desde el punto.

Antes de llegarse al descanso, el Getafe reclamó otro penalti casi idéntico. Tampoco esta vez lo vio Mateu. También esta vez acudió al monitor y lo terminó pitando. Escudero se excusó en que le dio en la mano tras rebotar en la cabeza, pero el árbitro le contestó que no podía tener las manos en alto como las tenía, invadiendo un espacio que no le correspondía. Marcó Jorge Molina y la acción tuvo doble castigo, porque significó la segunda amarilla de Escudero.

Tenía el Sevilla por delante un ocho mil casi inconquistable. Aquello se convirtió en un imposible cuando Mata y Molina volvieron a conectar para marcar el tercero. De ahí hasta el final, el Coliseum fue una fiesta. El público le mostró su cariño a Bordalás, que terminó aplaudiendo al respetable. Sólo la expulsión de Djené, que no jugará contra el Madrid, fue motivo para torcer el morro. El Sevilla estaba a otra cosa desde hacía muchos minutos, pensando en la siguiente batalla. Quedan 15 puntos, un mundo cuando todo está tan apretado, pero el Getafe ya es tan candidato a la Champions como cualquiera. Y eso son palabras mayores.

Ha quedado claro desde hace semanas que Karim Benzema es el futbolista más destacado de la mala temporada blanca. El Madrid tiene que agradecerle su voluntad.Frente al Athletic volvió a aparecer en la zona donde se le necesita para sellar la victoria con dos cabezazos y un disparo desde el centro del campo, habilitado por Bale, que replicó a los pitos con juego. Es lo que le pidió el Bernabéu desde el principio. Fútbol y vergüenza torera, lo que deja Karim en este final de curso.

En el tiempo que lleva Zinedine Zidane al mando, los primeros tiempos de cada partido son un calvario. Se agradeció por eso una presentación más seria, con algo de interés. La visita del Athletic siempre estimula, un clásico que acepta partidos más abiertos. Y para mejorar la imagen en el Bernabéu apostó el francés por su base, con un par de sorpresas en el once. Entró Vallejo, un central rápido, para escoltar a Marcelo en los duelos con Muniain y Williams, Y al otro extremo del campo situó a Lucas, desplazando a Asensio a la otra banda y consolidando a Bale en el banquillo.

Puede que dominase algo más en el arranque el equipo blanco, pero al asomarse al área no encontró ni una idea clara. Tiene mérito, con Benzema como futbolista más inspirado. Todo lo que generó el francés murió al llegar a la zona caliente. Mérito de la defensa rojiblanca, especialmente Lekue en los balones colgados, y culpa de los blancos, imprecisos y acelerados donde más se impone la calma. Ni un remate del Madrid entre los tres palos en todo el primer tiempo. En el Bernabéu. Este año va a dejar registros difíciles de batir.

Tampoco es que el Athletic derrochara ataques desbocados. Sumó un remate más que su oponente, un cabezazo de Raúl García tras un córner botado por Beñat que obligó a intervenir a Keylor Navas. Apenas encontró espacios para aprovechar la velocidad de Williams, en parte por la presencia de dos centrales veloces. Tampoco generó mucho juego en centro del campo salvo en el tramo final del primer tiempo. El estirón de los leones en busca de Europa demandaba más presencia en campo ajeno.

Si alguien ha mejorado su rendimiento desde la llegada de Zidane ese es Marco Asensio. Como si se hubiera recuperado de una larga lesión, el balear tiene la chispa que no mostró ni con Lopetegui ni con Solari. Esa confianza le hizo desbordar por su costado cuando le apretó Lekue, y abrir el partido cuando recibió cómodo. En una contra, al poco de empezar el segundo acto, metió el empeine interior para dar rosca a la pelota y colocarla en la cabeza de Benzema. Tal y como está el francés, en modo ariete, facturó el 1-0 con un remate abajo, como mandan los manuales.

Por primera vez en semanas se vio disfrutar a algún futbolista blanco. Asensio, Modric, Kroos y hasta Marcelo, asomándose a posición de ariete, pudieron agrandar las diferencias. Garitano movió piezas y colocó a Muniain a espaldas de Williams, buscando alguna combinación de vértigo entre ambos. Llegó sobre todo por el lado izquierdo, por donde Córdoba hizo daño. Justo antes del gol de Karim pudo anotar con una contra que rebañó Vallejo de la bota de Williams. Rapidísimo el central, que no notó la inactividad.

Intervino a tiempo Zidane con los cambios, cuando caía el ritmo blanco y crecía el interés del Athletic por pescar algún punto. Metió a Bale, pitado de inicio por el estadio, y a Isco para reforzar el lado izquierdo. Cuando Garitano quiso responder con otro doble cambio se encontró con la sentencia en un córner al segundo palo que coronó, cómo no, Benzema. En los malos tiempos es donde se ve a los tipos que tienen alma, y en ese capítulo el 9 saca un sobresaliente.

El Bernabéu pagó con pitos a Bale por sus últimas prestaciones, pero esta vez el galés replicó como debe, con buen juego. Pudo marcar en un mano a mano que picó elevado por poco. Ya al final, después de una buena parada de Navas a remate a bocajarro de Williams, Gareth se encontró con una salida errónea de Herrerín, se volvió y cedió a Karim para que marcara desde muy lejos,con un globito. Lujo, como la acción de Brahim que sacó el meta, para cerrar el partido más completo en la era Zidane.

Al cuarto ‘match ball’ y tras el empate del Lille en Toulouse, el Paris Saint-Germain por fin volvió a llevarse la liga. Pese a la suficiencia con que la encarriló, los últimos tropiezos retrasaron y emborronaron un poco el alirón. El equipo de Tuchel saltará a jugar ante el Mónaco ya como campeón. Kylian Mbappé dio un paso más en su evolución para erigirse en el gran líder del equipo de Tuchel, que logró el mejor arranque de la historia de la competición

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El PSG gana la Liga por presupuesto a todos sus rivales. Así que todo lo que no sea llevarse el título por aplastamiento, como volvió a ocurrir, no cabía en la cabeza de los aficionados al fútbol en Francia. Y así pasó. 

Eso sí, el alirón se entonó en una situación muy extraña. Tras tres intentos infructuosos, un empate ante el Estrasburgo y dos derrotas frente al Lille y el Nantes, esta el pasado miércoles, fue el empate sin goles del segundo clasificado en el campo del Toulouse el que le hizo campeón cuatro horas antes de su choque liguero. 

Al menos queda el consuelo de poder festejar el título en el Parque de los Príncipes y en un día especial: con la vuelta de Cavani y Neymar para volver a juntar al tridente, tan decisivo de nuevo para ajusticiar este campeonato. Además, pudiendo lucir una bonita camiseta en homenaje a Notre Dame tras el trágico incendio en la catedral días atrás. 

Pese a sus borrones finales, quedó claro lo que iba a pasar en el primer tercio de competición. 12 jornadas y 12 victorias. Con ese arranque, el mejor que se haya visto en la historia de la competición, se metió la liga en el bolsillo. Con 41 goles a favor, siete en contra y once puntos de ventaja sobre el segundo y el tercero ya por entonces.

En la jornada 33 quedó certificado el que supone el octavo título de su carrera. Es el sexto en esta década, dato que refuerza el cambio de ciclo y la tiranía que están ejerciendo los parisinos en la Ligue 1. 

Desde el ‘match ball’ desperdiciado ante el Estrasburgo, el alirón se le estaba resistiendo a los de Tuchel, quienes podrían haber sido el primer campeón de las cinco grandes ligas, honor que se llevó el sábado la Juventus.  

El mejor de un decepcionante campeonato

Más allá de la dinamita del ataque y la mejor plantilla de Francia, también cimentó su ventaja en el decepcionante curso del Mónaco, ahora al fin sacando la cabeza del descenso, y del Olympique de Marsella, al que aventaja en más de 30 puntos. 

El escenario final, con Neymar y Cavani lesionados, acentúa más el dominio de Mbappé en este PSG. Su eclosión es definitiva. Volvió a ser el jugador más diferencial de la Ligue 1 y demostró una dictadura del gol que solo supera Messi en el Viejo Continente. 

A medida que el título fue siendo más una cuestión de encontrarle la certificación matemática, fue quedando en un segundo plano, aunque la sorpresiva eliminación de la Liga de Campeones volvió a poner el foco en ella. 

Los problemas para encontrar un sustituto a Rabiot, apartado casi todo el curso por su negativa a renovar, fueron el principal punto negro de un año que deja la segunda liga consecutiva y lo que es peor aún para sus rivales: que hay campeón para rato en el futuro. 

Batacazo del Arsenal en casa ante el Crystal Palace. El Emirates fue testigo de una derrota que pone a los ‘gunners’ en posición comprometida en los puestos de Champions. Es verdad que sigue cuarto, pero empatado a puntos con un Chelsea que juega este lunes y con dos puntos más que el Manchester United. Todos tienen 34 partidos, incluido el tercer clasificado, el Tottenham, con apenas un punto más que el Arsenal y el Chelsea.

El resultado supone un varapalo para los de Unai Emery, pero la derrota fue justa, pues el Palace estuvo siempre por encima en el marcador y dominó el choque a su gusto.

Al Arsenal le costó muchísimo, con una primera parte preocupante, en la que los ‘gunners’ se fueron ya por detrás en el marcador, gracias al tanto de Benteke en el 17′. El Palace estaba dando la sorpresa en el Emirates.

La segunda parte empezó con gol de Özil, pero rápidamente el Palace, que está casi salvado, volvió a coger ventaja con el 1-2 de Zaha, exjugador del United y la estrella del equipo londinense. Más tarde James McArthur remató el 1-3 en el 79′.

El Arsenal empujó en los últimos minutos y Aubameyang puso la emoción con el 2-3 en el 77′. Pero no hubo ocasión para el empate.

Entre los españoles, Monreal fue suplente en los locales y el meta Guaita titular, como siempre, en el Palace.

Ganó el City al Tottenham en uno de los partidos más difíciles que le quedan al conjunto de Guardiola por delante (1-0) y respondió con autoridad el Liverpool, su perseguidor, en casa del Cardiff (0-2). Los tantos de Wijnaldum y Milner, de penalti, llegaron en la segunda mitad y tras un partido que el conjunto galés le puso en contratiempos más por su buena defensa que por su atrevimiento en ataque.

Finalmente los tres puntos volaron a Liverpool, que recupera el liderato, con un partido más y dos puntos más de ventaja sobre el City, que jugará su partido aplazado el miércoles ante el Manchester United. Todo lo que no sea ganar ahí… mantendrá en la primera posición al conjunto de Klopp.

Pese a la pobre clasificación de su oponente, no fue un partido fácil para el Liverpool. Los galeses, antepenúltimos, se jugaban media vida ante el Pool y no pudieron sacar nada positivo pese a su más que correcto partido. Los de Warnock, sabedores de la diferencia entre ambos conjuntos, se cerraron atrás y esperaron unas oportunidades que en realidad nunca acabaron llegando. El Pool en cambio, desperezándose de la clasificación en Champions ante el Oporto apenas inquietó la meta de Etheridge en toda la primera mitad. En la segunda, todo volvió a su cauce.

Abrió el marcador Wijnaldum al rematar desde dentro del área un centro botado por Alexander-Arnold. No pareció una jugada ensayada pero el balón le llegó franco para que el neerlandés lo lanzara con potencia al fondo de la red local. Era el minuto 57′ y el tanto se celebró con rabia, sabedores que las jornadas que restan, son todas una gran final.

La tranquillidad definitiva llegó por medio de Milner, que anotó desde el punto de penalti en el 81′ y puso el 0-2 en el marcador.

Con esta victoria, el Liverpool alcanza los 88 puntos en Liga, superando su récord en la era Premier de 86 de la temporada 2008-09. Sexta victoria seguida para los de Klopp… y ya esperan el favor del Manchester United.

El Manchester City se tomó la ‘revancha’ de la Champions y se llevó un sufrido partido ante el Tottenham que le permite seguir metido de lleno en la pelea por el título. Foden hizo el único tanto del encuentro a los cinco minutos tras una gran asistencia de Agüero y, aunque los de Pochettino lo intentaron, se dieron de bruces ante un enorme Ederson.

Salió más conservador del Tottenham, como era de esperar, y con muchos cambios en el once. Pero eso no le permitió dar el primer aviso a los tres minutos. Son, que últimamente no tiene un día malo, se topó con Ederson tras dejar sentado a Stones. Al minuto, en el otro área, Foden sí acertó. El Kun dejó en bandeja con la cabeza el primero para levantar a la hinchada citizen con el séptimo tanto del joven inglés este curso.

Tottenham Hotspur’s Brazilian midfielder Lucas Moura (R) tries to shoot as Manchester City’s Brazilian goalkeeper Ederson (L) and Manchester City’s English defender John Stones block during the English Premier League football match between Manchester City and Tottenham Hotspur at the Etihad Stadium in Manchester, north west England, on April 20, 2019. (Photo by Oli SCARFF / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE. No use with unauthorized audio, video, data, fixture lists, club/league logos or ‘live’ services. Online in-match use limited to 120 images. An additional 40 images may be used in extra time. No video emulation. Social media in-match use limited to 120 images. An additional 40 images may be used in extra time. No use in betting publications, games or single club/league/player publications. /

El City se mostraba, como no podía ser de otra forma, seguro con la posesión, pero el colmillo spur estaba afiladísimo ante una defensa tan adelantada. Lo tenían claro los de Pochettino: pocos toques y verticalidad. Así llegaron las otras dos ocasiones sobrepasado el cuarto de hora. Ederson se hizo grande ante Eriksen y Laporte fue providencial minutos después para dejar a Son con la miel en los labios.

El coreano fue una pesadilla para los centrales y volvió a salir en la foto con Ederson en otro mano a mano que sacó el brasileño antes del descanso. En otra instantánea salió también De Bruyne, que se marchó lesionado prolongando su calvario de esta temporada.

En la segunda parte, el City salió a morder arriba, consciente de las limitaciones rivales para sacar la pelota desde atrás. Así avisó con una llegada de Agüero en los primeros instantes que obligaron a los centrales a sudar tinta. Sin embargo, el segundo acto fue una gran partida de ajedrez sin apenas ocasiones claras. Los de Guardiola eran poco profundos y tuvieron la más clara en el ecuador tras un remate de Sterling que sacó de forma inverosímil con el pie Gazzaniga. Mientras, los spurs insistían con balones a la espalda de Laporte y Stones, que daban una de cal y una de arena ante la insistencia de Son y Lucas Moura.

El brasileño avisó tras otro fallo atrás, pero ahí estaba Ederson para poner orden ante tanto caos de sus escuderos. Aquello trasladó el nerviosismo a las gradas y espoleó a los de Pochettino, que lo vio claro e introdujo a Llorente quitando a un central. Pero no era el día. El vigente campeón de la Premier supo sufrir y se quedó con tres valiosos puntos que le permiten dormir líder y meter presión al Liverpool. La siguiente ‘final’, el miércoles en Old Trafford.

El Manchester United sumó su tercera derrota seguida a domicilio en Premier League tras caer ante el Everton en Goodison Park. Richarlison, con un golazo, Sigurdsson, Digne y Walcott establecieron un 4-0 que frena las aspiraciones de los diablos rojos de meterse en puestos de Liga de Campeones.

Los Red Devils, que venían de la eliminación contundente en Champions ante el Barcelona, ven frenadas así sus aspiraciones de llegar hasta la cuarta plaza que otorga derecho a jugar la máxima competición continental la campaña que viene. Una victoria del Arsenal pondría a los de Emery terceros y dejaría a los de Old Trafford a tres del Tottenham, que pasaría a ser cuarto.

Solskjaer apostó por el tridente Martial-Lukaku-Rashford de inicio, pero el Everton golpeó dos veces en la primera mitad por medio de Richarlison -objetivo del Barcelona para este verano-, que enganchó una volea tremenda dentro del área para fusilar a De Gea. Luego fue el islandés Sigurdsson, el que ampliaría la ventaja local antes de la media hora.

Ya en la segunda, y a pesar de los cambios del United, los de Marco Silva sentenciaron el choque por medio del exbarcelonista Lucas Digne,que sacó un zurdazo desde fuera del área estableciendo el 3-0. Pero la sangría no acabó ahí. Theo Walcott, que había salido de refresco, redondeó la goleada a la contra en un mano a mano ante De Gea.

Este miércoles, una nueva cita clave: el Derbi de Manchester (aplazado de la jornada 31) ante un City que también se juega ser campeón del torneo doméstico en Inglaterra. Más ingredientes para la emoción, imposible.

El Inter de Milán y el Roma firmaron las tablas este sábado en San Siro (1-1), en la trigésima tercera jornada de la Serie A, y sumaron un punto globalmente positivo para ambos, ya que permitió a los milaneses defender su tercera posición y a los romanos mantenerse en la pelea por la cuarta plaza.

El Roma, que con una victoria podía superar al Milan, cuarto clasificado, se adelantó gracias a Stephan El Shaarawy, pero el Inter reaccionó con orgullo y firmó la igualada a la hora de juego por medio del croata Ivan Perisic.

El técnico del Inter, Luciano Spalletti, apostó por el argentino Lautaro Martínez de titular y dejó a su compatriota Mauro Icardi en el banquillo al comienzo. Y su equipo salió con agresividad, rozando la ventaja con el propio “Toro” Lautaro tras apenas 8 minutos, con un cabezazo al poste.

El Inter controló más el balón, pero fue el Roma el primero en adelantarse, gracias a una gran acción de El Shaarawy culminada con un derechazo desde los 21 metros que entró por el segundo poste sin dar opción al meta esloveno Samir Handanovic.

La reacción del cuadro milanés no tardó en llegar. Spalletti dio paso a Icardi en el 54 y su equipo apretó con todo. Fue Perisic, a la hora de juego y a centro de Danilo D’Ambrosio, quien premió el esfuerzo del Inter con un perfecto cabezazo que fulminó al meta Antonio Mirante.

Con el equilibrio restablecido, el técnico del Inter dio paso al portugués Joao Mário y al senegalés Keita Balde para culminar la remontada y su equipo tomó el mando de las operaciones, aunque la defensa romana aguantó bien.

Y la mejor ocasión fue para el propio Roma, que tuvo la ocasión para ganar en el tiempo añadido con el serbio Aleksandar Kolarov, cuyo zurdazo desde dentro del área fue despejado por Handanovic con una providencial intervención.

Con este empate, el Inter confirmó su tercera plaza, con cinco cómodos puntos de ventaja sobre el Milan, mientras que el Roma mantuvo el punto de distancia que le separa de los propios “rossoneri”.

Todo queda abierto en la lucha por la Liga de Campeones, que ve también al Atalanta en la pelea. El cuadro de Bérgamo jugará este sábado en el campo del Nápoles, segundo, y con un triunfo puede alcanzar al Milan en la cuarta posición

Todo queda abierto en la lucha por la Liga de Campeones, que ve también al Atalanta en la pelea. El cuadro de Bérgamo jugará este sábado en el campo del Nápoles, segundo, y con un triunfo puede alcanzar al Milan en la cuarta posición

La Juventus de Turín recuperó la sonrisa tras la eliminación de Champions consiguiendo su octavo Scudetto consecutivo. Los de Allegri remontaron tras una mala primera parte ante una descarada Fiorentina que acabó apagándose y que amenazó seriamente el triunfo local. Fue una jugada de Cristiano que acabó con gol en propia la que terminó por desatascar al gran dominador de la última década en el Calcio italiano.

Comenzó la Juve con el empuje esperado y con ganas a raudales de acabar con los fantasmas de Champions lo antes posible. Dos centros laterales a Cristiano que rápidamente fueron contrarrestados por Milenkovic en el otro área. El serbio silenció a la parroquia turinesa con su tanto a los cinco minutos al recoger un rechace a escasos metros de la línea de gol.

Desde ese momento, los de Allegri se diluyeron cual azucarillo y el panorama pudo ser peor. Los de Montella estaban sueltos, jugando con la ansiedad rival y sin complejos ante un equipo que se limitaba a buscar a un Cristiano que se veía encerrado en la jaula de la defensa rival. Chiesa dio volumen a los silbidos del Juventus Stadium mandando un balón a la madera que ponía en ridículo, otra vez, a la zaga turinesa. Sin embargo, el vigente campeón encontró el premio en un testarazo de Álex Sandro a medio metro del suelo a la salida de un córner.

Quizás no lo merecían, pero los grandes tienen esto. Aún con esas, la Fiore no se arrugó y volvió a meter el miedo en el cuerpo a los locales. Otra vez Chiesa, que campó a sus anchas todo el primer tiempo entre Rugani y Bonucci, se sacó un zapatazo tremendo que escupió el larguero antes de irse a vestuarios entre el descontento de la hinchada local.

En el segundo acto, la Vecchia Signora salió dispuesta a acabar con las dudas, y pronto llegó la tranquilidad. Fue Cristiano, el de siempre, el salvador. No marcó, pero arrancó con descaro desde la derecha rompiendo a toda la zaga y poniendo un balón envenenado que Pezzella acabó marcándose en su portería. Desde entonces, el equipo fue otro. Sin alardes, sin brillantez, pero dando señales de fiabilidad por primera vez en todo el choque.

Los de Montella se fueron apagando al mismo tiempo que la Juve se acomodó y adormeció el partido hasta el estallido final que acabó coronándole, de nuevo, como campeón de liga. De nuevo, a lomos de un Cristiano que ya tiene tres campeonatos domésticos de tres ligas diferentes. Puede que sepa a poco tras al batacazo europeo, pero el mérito de esta Juve está por encima de toda duda. Son leyenda.

Una falta directa transformada en el 87 por el portugués Bruno Alves permitió al Parma empatar un gol del español Samu Castillejo, que había adelantado al Milan en el partido que abrió el programa de la trigésima tercera jornada de la Serie A italiana.

Bruno Alves, veterano de 37 años y campeón de Europa con la selección portuguesa en 2016, firmó una auténtica maravilla con un golpe franco desde los 18 metros y complicó la lucha del Milan por una plaza en la próxima Liga de Campeones.

El equipo del técnico Gennaro Gattuso es cuarto en la tabla, pero puede ser superado este mismo sábado por el Roma, que le persigue a dos puntos de distancia y que juega en el difícil campo del Inter de Milán. También el Atalanta, que está a tres puntos, puede alcanzarle si gana el lunes contra el Nápoles.

El del estadio Tardini fue un duelo muy complicado para el Milan, que sufrió mucho ante un Parma agresivo, que rozó en varias ocasiones la ventaja empujado por la velocidad del marfileño Kouassi Gervais Yao “Gervinho“. La mejor oportunidad la tuvo el esloveno Juraj Kucka, con una chilena que rozó el poste del meta Gianluigi Donnarumma.

Sin embargo, pese a sufrir mucho, el Milan aguantó y se adelantó en el 69 de la mano de Castillejo, que entró tres minutos antes y que marcó de cabeza tras un centro de su compatriota Jesús Fernádez Sáez “Suso”.

Los “rossoneri” también saborearon la idea del segundo gol, pero el árbitro anuló un tanto de Patrick Cutrone por fuera de juego y el castigo llegó en el 87, cuando Bruno Alves fulminó a Donnarumma con una perfecta falta directa.

El experto defensa portugués anotó 42 goles en su carrera y firmó su tercera diana italiana. Este año ya había marcado una tremenda falta directa contra el Chievo Verona.

El colombiano Duván Zapata, con un gol y una asistencia de tacón, permitió este lunes al Atalanta remontar y ganar 2-1 en el campo del Nápoles, su exequipo, en el partido que cerró la trigésima tercera jornada de la Serie A, para colocarle cuarto en la tabla, empatado con el Milan, en plena zona Liga de Campeones.

El Nápoles fue superior en la primera mitad y la terminó por delante 1-0 gracias a un gol del belga Dries Mertens a centro del francés Kevin Malcuit, pero la reacción del Atalanta en la reanudación fue contundente.

El equipo napolitano, entrenado por Carlo Ancelotti, tuvo grandes oportunidades para ampliar distancias, tanto en la primera mitad como al comienzo de la segunda, pero ni Mertens ni Milik consiguieron aprovecharlas.

Mantuvieron con vida a un Atalanta que, con personalidad y su habitual organización táctica, tomó el mando de la posesión en una brillante media hora final, en la que la geometría del esloveno Josip Ilicic y el hambre de Zapata le premiaron.

Duván firmó la igualada en el 69 al rematar un centro del holandés Hans Hateboer y no lo celebró. Su compatriota David Ospina, portero del Nápoles, tocó el balón, pero no pudo evitar que terminara al fondo de las mallas.

El colombiano luce los mejores números de su carrera, ya lleva 21 goles en esta campaña y está a un solo gol del máximo artillero, Fabio Quagliarella, del Sampdoria (22).

Y la noche de Duván llegó a su cumbre en el 80, cuando ofreció al croata Mario Pasalic una espectacular asistencia de tacón para que el centrocampista golpeara a placer y le diera al Atalanta una victoria trascendental en el estadio San Paolo.

Los hombres del técnico Giampiero Gasperini alcanzó la cuarta posición, con 56 puntos, al igual que el Milan, cuando faltan cinco encuentros para el final.

Fue otro revés para el Nápoles, tras la eliminación de la Liga Europa padecido el jueves de la mano del Arsenal, que salió del campo ante una sonora pitada.

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Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

6 comentarios

  1. Grande el Barca dos pastelitos en Octavo y Cuarto el Olimpic de Lyon y el Manchester United que no le gana ni a un equipo que se haga en azulgrana, mbappe se mete en la pelea por la bota de oro y la premier calentica calentica.

  2. jjjjjjj mbappe en la liga de mantequilla( la mas floja con categoria 2,para mi gusto se hubiera quedado como estaba 1.5),no por gusto no se quiere ir la proxima temporada del PSG,por ahi podra acceder algun premio individual,bota de oro,si logra vencer a Messi,ya para balon de oro tendra que migrar para otra liga (las grandes de verdad)y todavia pasaran años ,no mucho para obtenerla.

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