Los Expedientes X en los onces de los Clásicos

La historia de los Clásicos arroja multitud de batallas, resultados, polémicas, héroes y villanos… y también algunos Expedientes X. Nos referimos tanto a esos jugadores que sorprendentemente, por un motivo u otro, jugaron un Real Madrid-Barcelona, como aquellos ‘ataques de entrenador’ que, salieran bien o mal, llamaron la atención.

NOMBRES PROPIOS

Miguel Palanca

Hizo su debut como madridista en el Camp Nou en la 2008-09, el mismo día que se estrenaba el hombre que le dio la oportunidad, Juande Ramos. Entró por Sneijder en el minuto 36. Pudo hacer un gol. Luego, desapareció del equipo.

Bio

William Silvio Modesto ‘Bio’, jugó dos temporadas de azulgrana (1977-78 y 1978-79), donde ganó una Copa del Rey y la Recopa. Jugador importante del Terrasa, fichó a mitad de temporada por el Barcelona Y su debut fue en un Clásico y como titular en el Bernabéu. El Barça perdió ese día 4-0 y Bio jugó todo el partido. Apenas acabaría jugando ocho encuentros más de azulgrana antes de marcharse al Espanyol.

Pedro Contreras

Habitual portero suplente en su etapa de madridista, tuvo la alternativa en el Camp Nou al aprovechar la lesión de Bodo Illgner. No tuvo demasiada suerte, pues su equipo cayó por 3-0. Defendió la meta blanca un total de siete encuentros entre Liga y Copa.

Samuel Okunowo

Estuvo tres temporadas en el Barcelona, aunque sólo disfrutó de minutos en la primera, donde disputó 14 partidos. Entre ellos, el Clásico de la jornada 3 de la campaña 1998-99 que se saldó con 2-2 en el Bernabéu. Entró al campo por Zenden a falta de media hora.

Romerito

Este paraguayo llegó en abril de 1989, a tres meses del final de la temporada. Y debutó precisamente en un Clásico, en el Camp Nou. Cruyff sentó a Lineker para darle entrada en el once. El encuentro acabó empate a cero y Romerito fue titular, disputando 79 minutos. Falló tres ocasiones clarísimas. Jugó seis duelos más, todos de titular (y marcando un gol), antes de abandonar el club, en el que pasó sin pena ni gloria.

Hamit Altintop

Apenas disputó una docena de partidos de blanco, pero puede decir que jugó un Clásico de Copa frente al Barça. El Barcelona ganó en el Bernabéu 1-2, aunque el turco puede presumir de que le hizo un caño a Andrés Iniesta.

Damià Abella

Tan sólo jugó nueve partidos con la primera plantilla del Barcelona, todos en la temporada 2004-05. Pero siempre recordará, que, de esos nueve, dos fueron sendos Clásicos. En el 3-0 del Camp Nou disputó 18 minutos y en el 4-2 del Bernabéu 12. Acabaría saliendo del club. Osasuna fue otro de su equipos.

Ronnie Ekelund

El danés, fichado para el filial, apenas jugó un partido con el primer equipo… pero fue en un Clásico. Se trata de la Supercopa de España de la temporada 1993-94. El Madrid ganó 3-1 y Ekelund tuvo sus 32 minutos de gloria.

‘ATAQUES DE ENTRENADOR’

Pepe de mediocentro

Una de las más recientes sorpresas no tuvo que ver tanto con un jugador, sino con la posición que ocupó. Se trata de Pepe, a quien Mourinho puso de mediocentro en las semifinales de Champions de la 2010-11. El resultado fue muy negativo, ya que el portugués fue expulsado por roja directa por una plancha sobre Alves y el Barcelona se impuso 0-2.

Ramos de mediocentro

Mismo ataque de entrenador le dio a Ancelotti en su primer Clásico, pero con Sergio Ramos. El camero jugó en el centro del campo (aunque llevaba años sin ocupar esa demarcación) en el Camp Nou y el experimento también salió rana. El Barcelona ganó 2-1.

Guardiola y Butragueño

Un joven Guardiola que empezaba a hacerse un hueco en el Barcelona de Cruyff tuvo en un Clásico una misión inusual en él. El técnico holandés ordenó al de Sampedor que se encargara de perseguir a Butragueño por todo el campo. El experimento salió bien, pues el Buitre ni la tocó en un duelo que acabó con empate a uno.

Kovacic, la sombra de Messi

Zidane le ordenó que no se despegara del argentino en el encuentro de ida de la Supercopa de España de la pasada temporada. El experimento salió bien (victoria blanca 1-3 con el argentino desaparecido), y lo quiso repetir en el encuentro liguero que se jugó cuatro meses después. En esa ocasión, la cosa no resultó. El Barça goleó y el 0-1 vino por que Kovacic cumplió con su deber en vez de actuar con sentido común.

Desde: Marca.com

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