El Barcelona saca un buen resultado en el Wanda Metropolitano, pero pierde el liderazgo en la liga, por Chapete

 

El Barcelona y el Atlético empataron 1×1 en un partido donde ambos equipos fueron bien conservadores, respetándose demasiado mutuamente, y donde cada uno estaba más concentrado en que no le marcaran, en vez de  arriesgar para intentar marcar e ir propiamente  en la búsqueda de un resultado favorable.

El Atlético, que  en su feudo se convierte en un rival muy duro de roer pues ha sido el equipo que mejor ha jugado como local, ganando todos sus partidos exceptuando el empate logrado ante el Eibar, fue fiel a su estilo,  metido atrás y con el “cuchillo entre los dientes”. Apostaron por el contragolpe pero incluso fueron más conservadores que de costumbre, pues casi siempre esperaron atrás y no presionaron arriba como en otras ocasiones cuando han intentando tapar la salida del Barcelona.  Por la otra parte,  Valverde, también muy preocupado por la cantidad de goles recibidos debido a las fragilidades defensivas mostradas en lo que va de liga, y ante las ausencias obligadas de Rakitic y Coutinho (por lesión), apostó por un 4-4-2 bien conservador, donde sacrificó un delantero, por un medio (Vidal) que aportara músculo, “mordiera” en el centro del campo  y que pudiera desdoblarse también en ataque. Además dio entrada a Semedo como lateral derecho y movió a Sergi Roberto al medio campo, intentando atacar cuando pudiera,  por el sector derecho (alternándose éste con Semedo)  e intentando ayudar por el medio. El juego se volvió trabado, rocoso en el medio y muy disputado, donde el Barcelona ganaba la posesión pero sin profundizar y sin crear peligro.

El juego del Barcelona, sin un extremo natural (Dembelé o Malcom), o sin otro jugador que se pudiera desdoblar como extremo (como Coutinho), resultó nulo por las bandas, por lo que fue muy previsible en ataque. Siempre esperando a que Messi, por el centro y ante una gran barrera de piernas, hiciera alguna de las “suyas”, pero por más que evadía a uno o dos rivales, siempre aparecía una oleada de piernas rivales sobre él, en espacios bien reducidos y con gran cantidad de jugadores rivales experimentados en defensa, metidos atrás. Messi, prácticamente no pudo tirar a puerta exceptuando algún que otro tiro libre con barrera y bajo esta óptica transcurrieron los primeros 70 minutos del partido,  siendo los porteros puros espectadores. Lo más notable a destacar, en el min. 44, se lesionó Sergi Roberto y fue reemplazado por Rafinha, en el 52 Piqué estuvo a punto de provocar un autogol, en el 62 Arthur cometió un error y Griezmann robó el balón en jugada que Costa no pudo finalizar al despejar Piqué con lo justo, y en el 66 hubo un agarre intencional de Koke sobre Messi para contrarrestar un contragolpe, que el árbitro no sancionó con amarilla.

Quizás resultó significativo que el Barcelona, en sus 3 primeros tiros de esquina, los cobró en corto, y no fueron directamente al área rival intentando un cabezazo directo. Se sabe que el Atlético es uno de los equipos que mejor juega por alto, pero sin Godín y sin Jiménez, sus dos defensas regulares lesionados, por un momento pensé que el Barcelona sería más incisivo en el juego aéreo atendiendo a que  contaban en la cancha con Piqué, Umtiti, Vidal, Suárez y Busquet,  jugadores con los que se podría intentar algo en este sentido. Luego, sobre el min.72 el Atlético comenzó a presionar e ir más arriba, lo que encontró su premio en el 78 cuando Costa cabeceó un córner lanzado por Griezmann. Significativo que Costa se moviera sin marca y que solo Rafinha, que no es el jugador más indicado para marcar a Costa por su baja estatura, fuese el que intentara obstaculizarlo. A partir de ese momento, “Txingurri” dio entrada a Dembelé en el 80 (por Arthur) y a Malcom en el 84 por Vidal. El Barcelona se lanzó al ataque, con muchas más variantes ofensivas, y sobre el 90 Messi, en gran jugada, habilitó a Dembelé, quien penetró, hizo una pausa, y fusiló a Oblak, para lograr un importante empate. Aquí destacar la importancia que ha tenido Dembelé como revulsivo, desequilibrando, y arrastrando marcas. A mi juicio, debió entrar antes (sobre el 70) y no esperar a estar debajo en el marcador, pero Valverde, que es un profesional y es quien mejor conoce su plantilla, tendrá sus motivos y  sabrá por qué lo hace.

Vale destacar la actitud de coraje deportivo brindada por Rafinha que poco después de entrar sufrió un duro golpe y no quiso pedir el cambio. Se llevó por su corazón y por sus ganas, continuó jugando lesionado y culminó el partido. Sin embargo, hoy debe pagar un alto precio, pues se rompió el ligamento cruzado de su pierna izquierda, lo que lo dejará fuera unos 6 meses.

Para finalizar, solo decir que el Barcelona sacó un importante empate, pero perdió el liderazgo de la Liga. Ahora la encabeza el Sevilla, seguido por el Barcelona, Atlético, Alavés, Español y Real Madrid. Al final, veremos en esta reñida carrera de larga distancia quién resulta ganador.

Saludos a todos,

Chapete

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Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

2 comentarios

  1. Empate el cual podría haber sido diferente si Valverde hubiera metido a dembele y malcom mucho antes no entiendo como un técnico viendo como su equipo esta empatado o perdiendo haga los cambios ya en el minuto 81, esa parsimonia de Valverde es la q lo hace mediocre. Hubo un poquito de falta de actitud en el equipo y Valverde tiene q manejar eso y su lentitud con los cambios, reventando al equipo titular

    • Otras derrotas más duras que esta han venido precisamente por esa demora a la hora de retocar al equipo. Y francamente ellos se dejaron arrastrar por la telaraña colchonera.

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