Dembélé, pausa en medio de la vorágine

  • Silenció el Wanda con su característica pachorra: recibió, controló con la derecha y remachó de zurda

Ousmane Dembélé celebra su gol al Atlético de Madrid
Ousmane Dembélé celebra su gol al Atlético de Madrid (José Antonio García Sirvent – MD)

Ousmane Dembélé (21 años) tiene muchas virtudes futbolísticas y algún que otro defecto. Pero una de sus características que puede ser tomada en positivo o en negativo, según se tercie, es su pachorra, su exasperante tranquilidad, su sorprendente capacidad para no alterarse y para que no se le disparen las pulsaciones. El tipo no se acelera.

Ya le pueden decir que es el mejor del mundo, como le pueden llover los chuzos de punta por llegar tarde a un entrenamiento. Le da igual que le abracen sus compañeros desatados como ayer, como que no lo hagan pese a marcar el empate, lo que sucedió en Vallecas ante el Rayo. Tanto le da.

Ousmane vive en su mundo particular, algo que es un arma de doble filo. Por ejemplo, esa tranquilidad a veces le hace parecer pasota, indolente. En otras ocasiones, es el mejor recurso para no perder los nervios en mitad de la vorágine. Ayer el Wanda Metropolitano era una olla a presión. Un estadio que, siendo ya de por sí caliente, con el gol de Diego Costa se puso al límite de la ebullición. Cada balón que jugaba el Barça recibía una pitada monumental. Pero cuando Leo Messi le dio un balón de oro a Dembélé desde la frontal, abriéndolo hacia la derecha, el francés actuó con su tranquilidad habitual.

En vez de chutar de primeras con la derecha y a romper, con el consiguiente riesgo de que el balón se fuese fuera,decidió pasárselo al pie izquierdo. Eso le daba más ángulo porque centraba más la posición del esférico. Además, era un amago de cara a Oblak y a sus defensas, aunque es cierto que el porterazo del Atleti no se venció ante el movimiento del francés. Aguantó de pie pero cuando Ousmane remachó con la zurda, fuerte y raso, no pudo detener su tiro, como tampoco pudieron interceptarlo Filipe Luis, Lucas y Savic, que asistieron desesperados al trayecto del balón hasta las mallas. Otro gol decisivo, como en la Supercopa y en Liga ante Valladolid, Rayo y Real Sociedad. Tras marcar, Suárez y varios compañeros más acudieron a abrazarle. Esta vez no fue el abrazo del oso.

Tomado de:https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20181125/453133922650/barca-dembele-liga-atletico.html

Sobre Bismarck 11537 artículos
Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

1 comentario

  1. Verdaderamente me pareció una eternidad los segundos que tuvo la pelota Dembelé para tirar a puerta…hasta le grité: Dispara Coño!!!. Por suerte entró el gol y con ello un punto salvador. Pienso que Valverde volvió a demostrar que es cobarde para hacer los cambios, en los partidos de octubre lo felicité pero ayer nuevamante me parece que esperó demasiado para hacer los cambios pertinentes y creo que si no hace el gol Diego Costa, no hubiera cambiado nada, se conformaba con un empate en el Wanda, que de veras no se cayó un minuto gritando, cantando y silbando.
    En cuanto a la lesión de Rafinha, creo que servirá para darle minutos también a Malcom.
    Saludos y VIZCA BARÇA !!!

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