Abidal se reunió con Dembélé

  • El secretario técnico acaba de hablar con el extremo con guante de seda pero puño de hierro

  • Deschamps -que le ha convocado- le ha dicho que cree en él, pero que si no cambia de actitud le hará entender su disgusto de otra manera

Ernesto Valverde y Ousmane Dembélé, en un entrenamiento del Barça
Ernesto Valverde y Ousmane Dembélé, en un entrenamiento del Barça (FC Barcelona)

Seguir pacientemente confiando en él o plantarse y decirle a Dembélé que hasta aquí hemos llegado? Esa es la cuestión y la respuesta es doble. En modo y en lugar. En Francia y en el Barça se apostará otra vez por la política del palo y la zanahoria. Como hace Piqué . Por un lado le señala, por otro le protege. Una, llamémosle elegante, manera de intentar corregir un comportamiento asnal para obtener el rendimiento bestial que se suponía y aún se pretende.

En su país, el seleccionador se lo ha hecho saber públicamente. Deschamps , como en todas las ruedas de prensa previas a los partidos, se ha referido a Ousmane , a sus calidades y a su comportamiento. Le ha convocado para jugar contra Holanda, oficial, y ante Uruguay, amistoso como muestra de su confianza pero, al mismo tiempo, le ha advertido con una frase que los franceses consideran como el último/penúltimo aviso: “Cuanto antes cambie la situación, mejor para todos. Si no es así, se lo haré entender de otra manera”.

En el Barça, ha sido en privado pero también ha sido. Eric Abidal , después del último incidente de la pata abajo, el enésimo retraso y ver al Betis desde la grada, ha tenido una obligada charla con Dembélé . Guante de seda en los consejos, puño de hierro en las consecuencia de la ignorancia. Se le ha dicho, más o menos, lo mismo que le han dicho en Francia. Que el equipo le necesita, que tiene la calidad para hacer la diferencia y que todavía está a tiempo de revertir la situación. Lógico.

En noviembre no se puede arrojar la toalla por un futbolista que acaba de costar más de 100 millones. Da igual que tenga 21 años que 28. Lo que no deber hacerse, y se ha hecho, es hablar mal del caballo incluso en el peor de los casos. Si al final hubiera que venderle sería imperdonable que el Barça le devaluase más de lo que se ha devaluado él.

Tomado de:https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20181114/452907423971/barca-dembele-abidal-valverde.html

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