Metamorfosis en cinco actos

De Wembley al clásico, cinco partidos en los que el Barça ha experimentado una gran transformación

Ernesto Valverde ha gestionado con mano izquierda y gran acierto el vestuario y se han sorteado inconvenientes tan importantes como la lesión de Leo Messi

El Barça destrozó al Madrid en una tarde mágica para Suárez

De Wembley al clásico. No ha pasado ni un mes, pero se antoja un mundo en el universo azulgrana. Cinco partidos en los que el Barça de Ernesto Valverde ha dado toda una lección a los más incrédulos. El conjunto azulgrana llegó al templo futbolístico londinense repleto de dudas y resultó ser el punto de inflexión hacia una transformación en positivo.

El ‘Txingurri’, sin perder la compostura, ha sabido dar los retoques necesarios y se ha sobrepuesto a las dificultades en forma de lesiones que han ido surgiendo durante el camino. Cinco partidos hasta llegar al cénit, la ‘manita’ al máximo rival. El Barça solo se ha dejado dos puntos, los de Mestalla, en esta travesía. No era fácil superar el enorme reto que planteaba el mes de octubre y Valverde lo ha conseguido.

El ‘efecto arthur’

Varios son los movimientos que han ido encajando en el puzzle azulgrana. Significativo, sin duda, el guiño al buen gusto que supuso dejar la manija del juego a un recién llegado como Arthur Melo. Por mucho que encandilara en los entrenamientos hasta a sus compañeros y en sus fugaces apariciones, había que dar el paso y otorgarle la confianza. Y fue en Wembley. Una decisión valiente, pues si uno entra, otro sale, y le tocó a un Dembélé al que parecía proteger su acierto goleador. Valverde adelantó a Coutinho al extremo para dar cabida a un Arthur que, sin jugar ni un minuto en los dos anteriores partidos, fue titular ante el Tottenham y desde esa mágica noche ya no hay quien le saque del once.

Solución rafinha

El técnico azulgrana ha logrado cambiar el rumbo del equipo sin tener que renunciar al 4-4-3, aunque ha ido llenando los extremos con futbolistas de desgaste y ayudas como Coutinho y Rafinha. El canterano se ha erigido como la solución acertadísima al problemón de la ausencia de Leo Messi. Aportó frescura y gol ante el Inter, y cuando la inspiración no le llegó en el clásico, se puso el mono de trabajo hasta acabar agotado. Un sistema que permite además a Jordi Alba seguir brillando por su carril. Incluso sin su mejor socio. Algún día no muy lejano se le reconocerán por fin al de L’Hospitalet sus enormes méritos.

El reto de luis suárez

Que no se eche en falta, o al menos que no suponga un drama el hecho de no poder contar con el mejor del mundo es un acierto desde el banquillo y desde el vestuario, pues el equipo se ha conjurado para dar ese golpe encima de la mesa que le reivindica como colectivo. Valverde ha influido también en el aspecto psicológico para que un futbolista como Luis Suárez se agigantara en el momento oportuno.

Si algo tiene a raudales el ‘Txingurri’ es paciencia, y al delantero uruguayo se la ha dado toda. Incluso hasta cuando el propio futbolista parecía perderla. Y Suárez se ha puesto los galones. La intrahistoria de su ‘hat trick’ al Real Madrid se empezó a escribir el día que cuerpo técnico y jugador pactaron que el ‘pistolero’ se quedaría en Barcelona para recuperarse de sus molestias y ultimar una óptima puesta a punto. Otra gestión que sumar a lo que se cuece en las cuatro paredes del vestuario azulgrana.

Sin debate central

Como en el tema de los centrales, clave para entender esta transformación. Con Umtiti primero y después Vermaelen fuera de órbita por las lesiones, tocó confiar en Lenglet, pero sobre todo reenganchar a la causa a un Piqué premonitorio cuando les dijo a sus críticos: “Que salgan de la cueva y les toque el sol, que esto va a cambiar”. Y vaya si lo ha hecho. Gerard ha vuelto por sus fueros, líder incontestable de la defensa, y a su lado, Lenglet ha encontrado la estabilidad necesaria. La pareja entre el barcelonés y el francés se comprobó efectiva en Londres, y aunque en Valencia no repitió -jugó Vermaelen- regresó ante el Sevilla para consolidarse en el Tourmalet que prosiguió con las visitas de Inter de Milán y Real Madrid al Camp Nou. No hacían falta experimentos para cubrir las bajas en el eje y Valverde ha sido, como acostumbra, lógico. 

Sergi roberto como modelo

No solo Valverde ha sabido gestionar el vestuario de puertas adentro con mano izquierda, también ha demostrado su bagaje como entrenador en los momentos de mayor presión, cuando se tuercen las cosas en pleno partido. La pizarra dice una cosa, pero después hay que saber estar al quite.

Como ocurrió en el clásico, cuando el denostado Lopetegui pareció dar, tras el descanso, con la tecla para hacer daño al Barça. Tres centrales, dos carrileros y el miedo en el cuerpo con el 2-1 y el poste de Modric. Acción, reacción, pensó el ‘Txingurri’… y la fórmula no pudo ser más exitosa. Adelantó a Sergi Roberto al centro del campo  y se volvió a hacer la luz en el Camp Nou. Otro de los nombres propios el de Reus, aunque tenga que ganárselo partido a partido. Dos asistencias, ambas a Luis Suárez, para noquear al Real Madrid.

Gracias a todos estos aspectos, Valverde ha superado, con nota, el primer bache de la temporada. Una gestión de diez.

Tomado de:https://www.sport.es/es/noticias/barca/metamorfosis-cinco-actos-7117977

4 Comentarios

  1. EL BARSA TIENE MUCHAS NOTICIAS POSITIVAS,PERO UNA DE LAS QUE MAS ME GUSTAN ES LA RECUPERACION DE PIQUE Y COMO SE ESTA ADACTANDO LENGLET AL EQUIPO YA QUE ERA UNO DE LOS PUNTOS DEBILES DEL EQUIPO Y COMO ESTA JUGANDO ARTHUR.

    VISCA BARSA

    • Ese ha sido el cambio táctico que sacó al equipo del bache. El 4-3-3 impuesto por Luis Enrique al principio daba resultado porque Neymar no perdía tanto el balón en zona de peligro, bajaba a defender, y el centro del campo estaba más sólido con 3 jugadores fuera de serie:Xavi-Iniesta-Busquets. Salió Xavi, vino Rakitic, que es un jugadorazo, pero ya en la 2016-2017 las cosas no funcionarion igual. Se ganaron partidos importantes como la remontada y el clásico en el Bernabeu, pero el balance general fue parco, al Barcelona le hacían goles con mucha facilidad, entre PSG y Juve se recibieron 8 en pocos minutos. En Liga se recibieron en un momento crítico contra el Málaga. Resultado: apenas la Copa del Rey. Luego vino el Txingurri Valverde, encontrándose con la salida de Neymar. Trató de mantener el 4-3-3 con Delofeu, y el resultado fue 5 goles en contra en 2 partidos contra el Real Madrid. Llegó Dembelé, lesionado desde el primer momento, y se pasó al 4-4-2 con un 4to centro campista como Paulinho con llegada, y el Barcelona se convirtió en el cerrojo defensivo de Europa, al menos en buena parte de la temporada. Este año, las buenas actuaciones del mosquito, y la posibilidad de contar con Coutinho desde el principio hicieron a todos pensar en la vuelta al 4-3-3. Pero resulta ser que ambos son regateadores, y los jugadores de ese corte tienden a perder muchos balones. Si lo pierdes en el borde del área contraria no es tan malo, pero perderlo en el círculo central da pie a peligrosos contragolpes, como los que nos provocaron los 4 resultados adversos. Sin embargo, la solución estaba en el banco, un joven de 22 años que fueron a buscar afortunadamente antes de lo estipulado (El acuerdo con el Gremio era para Enero 2019, pero la salida de Iniesta hizo al club renegociar) y bingo, el Bareclona recuperó el centrocampismo que es su identidad. Eso le resta velociddad y vértigo a los ataques rivales. Resultado: desde que Arthur es titular, 16 goles a favor, 6 en contra. 4 victorias y un empate.

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