Un fabuloso juego de niños para Luis Suárez

  • El uruguayo, que ya es top 5 en los máximos goleadores del Barça, marcó un ‘hat trick’ que dedicó a su hijo Lautaro recién nacido y a sus hermanos

Luis Suárez dedicando los goles a sus hijos
Luis Suárez dedicando los goles a sus hijos (David Ramos – David Ramos / Getty)

Sin el parapeto goleador de Messi, siempre eficaz y efervescente, a Luis Suárez le tocó dar un paso adelante. Y lo dio, con solvencia, dejando una huella histórica en su pisada, una huella descomunal en uno de sus mejores encuentros de azulgrana. Y en Clásico.

Tardó poco en hacerlo, aprovechando la asfixiante presión azulgrana, pero con suficiente fuerza para apartar de un manotazo la oposición del Real Madrid en apenas media hora. Sus tres goles tuvieron una dedicatoria especial, A su tercer hijo. Nació hace un días y se llama Lautaro.

 

Como diría Schuster, no hacía falta decir nada más. Suárez se fabricó su primer gol provocando un penalti que necesitó ser ratificado por el VAR. Era clarísimo. Lo transformó con la eficacia y la plenitud de los que se sienten cracks. En medio del festejo, levantó la camiseta del Barça y la enseño a la cámara. Bienvenido Lauti. Su tercer hijo vino al mundo en la víspera del partido ante el Inter. La imagen también incluí a Delfina y Benjamín.

Parecía que el partido estaba finiquitado. El Barça vivía agrandado por su suficiencia y nada parecía perturbar su tranquilidad. Pero tras el descanso, y con el 2-1 de Marcelo, el Barça necesitó la pócima del mejor ‘9’ de la década. Y Suárez no falló a su cita con el Clásico. los Barça-Real Madrid se le da más que bien. Nueve goles en 11 partidos dice mucho.

El 3-1 llegó con mensaje para todos aquellos que llegaron a dudar de su olfato goleador, aquellos que vaticinaron su debacle. Un remate de cabeza que fue un martillazo, impepinable. No saciado, Suárez se puso a digerir otro que llegó poco después, de una suave vaselina que Courtois no tardará nunca en olvidar. Fue Sergi Roberto, en su segunda asistencia. Un regalo para el papá. Desde el partido ante el Girona, en febrero pasao que no se llevaba el balón a casa. Mientras el Real Madrid busca un goleador, el Barça tiene a Suárez y a Messi, claro

Hubiera podido marcar más pero el portero belga paró su afán. Aún le escuece un remate a bocajarro de manera acrobática. Se fue del Clásico con 158 con el Barça, ya está en el top 5 junto a Escolá. La grada rugía y le aplaudía mientras yacía sobre el césped tumbado. La grada le enseñaba la manita. La última, aquel 5-0 de 2010. Qué curioso. Estaba en la grada. Esta vez, en el campo.

Tomado de: https://www.mundodeportivo.com/futbol/fc-barcelona/20181028/452598991368/un-juego-de-ninos-para-luis-suarez.html

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*