Tinta Culé: A este Barça le va mejor el chip de la Champions

Letras que buscan la objetividad en tono blaugrana

La preocupación era generalizada. El rival; a pesar de las bajas, daba dos caminos: salir de la mala racha por todo lo alto o, hundirse más en una depresión en la que posiblemente rodase alguna cabeza. El escenario era más que conocido, dos orejonas levantadas en el verde de Wembley colocaban al recinto londinense como campo mítico para los azulgranas.

El inicio fue soñado. Coutinho; más arriba en el esquema inicial de Valverde a la hora de atacar, hizo válido un nuevo fiasco de Lloris, definiendo luego de forma exquisita entre tres rivales para el 0-1. Momento entonces para ver la mejor versión del Barcelona, pues el Tottenham venía de caer en la primera fecha ante el Inter y otra derrota le dejaría en una posición incómoda en busca de los octavos. Del dicho al hecho va un trecho, dicen por ahí. En efecto, los de Ernesto vivieron minutos en los que necesitaron la precisión de Busquets, Messi y la novedad en el once titular, Arthur. Los locales presionaron la salida culé, obligando al tradicional toque de primera catalán, crédito que parecía estar agotado sin Iniesta y sin Xavi. Emergió la figura de Melo, graduado tras el encuentro, ampliando el abanico de opciones de pases en la medular para desahogar y dar más libertad a Leo y al 7, sobre todo en zona ofensiva, más cerca del área.

Sufría el Barça el acoso de los de Pochetino, -no les conviene a los azulgranas estar tan “pegados” a Ter Stegen-, pero con mayor dominio del espacio-tiempo desde la medular, la vida se vuelve a ver de otra forma en Can Barça. No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista. Los visitantes fueron adelantando líneas, colocando al 10 de frente a la portería rival, entendiendo que molestar a Lloris era una de las claves. Esa tarea la comprendió perfectamente Suárez, negado al gol, aunque no tanto al futbol asociativo que intenta recuperar el Barcelona para no depender del talento individual, tan valioso como perjudicial, siempre que el uso no sea racional. En medio del empuje culé, un golazo de Rakitic desbalanceó el encuentro hasta que se reanudara la segunda mitad. La perforación de Iván significó la número 600 del Barça en la historia de la competición.

Después de vestuarios el duelo se encaminó en un descontrol que derivó en goles para uno y otro bando, pero que en el análisis, por algo ese ritmo de partido no le gusta al txingurri. En el ida y vuelta salen a relucir las carencias defensivas del Barcelona, aprovechadas por elencos de talla como el Tottenham. Claro, cuando cuentas con Leo en la cancha la situación suele ir casi siempre a tu favor. La madera en dos ocasiones no fueron motivos suficientes para frenar el arranque del 10 en este curso de Champions y, a la tercera fue la vencida. Enfrió el gol de Kane combinándose con su socio ideal. Asistencia de Alba y toque sutil del argentino al mismo lugar que se le había negado hasta entonces. Es aquí donde surge la interrogante de muchos, entre los que me incluyo. Si las piernas están agotadas visiblemente, por qué retrasar tanto las modificaciones, teniendo a Vidal y Rafinha para dar aire y frescura en los botines.

La diana de Lamela puso más tensión, mientras Valverde se lo seguía pensando, dudando de algo que todos observábamos como necesario. La efectividad de Sergio seguía siendo exacta, pero ya no era suficiente. Volvía a emerger la figura de Messi para dar tranquilidad y al mismo tiempo hacer justicia después de lo vivido en el rectángulo inglés. El 2-4 definitivo ha dado quizás con la tecla para el resto de la temporada, no por el marcador, sino por las piezas y la forma de encarar el encuentro. No es que Ernesto no fuese advertido con anterioridad, pero él insistía con un Dembélé al que aún le falta lo que al Barça le urge para encontrar el anhelado equilibrio. El duelo ante el Tottenham ha sido muestra inequívoca de que a Busquets y Rakitic le va mejor Arthur e incluso Arturo como complemento, dejando a Philipe en labores más de tridente, desatascando el carril izquierdo, demasiado talentoso a la par que descompensado con el brasileño, Jordi y Ousmane. A la espera de darle continuidad a lo hecho en Wembley, ahora espera Mestalla.

@cronicarian

Acerca de Arian Alejandro

Redactor de las Webs Fútbol Entre Líneas, Comuniate.com y Más Que Goles. Comentarista de Fútbol en Tribuna Deportiva de Radio COCO y Deportivamente de Radio Rebelde. Analista del programa El Balonazo. Creador del Canal de Twitter En El Corner. Mi Twitter es (@cronicarian) y Mi Instagram es (@comentarian)

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