Tormenta en Barcelona

De los últimos nueve puntos que han disputado en apenas siete días, los culés solamente han logrado dos y por poco ni eso. Todo comenzó con el empate ante el Girona en casa, luego la remontada del Leganés en Madrid y ahora un empate ante el Athletic de Bilbao de nuevo en el Camp Nou.

Valverde ha estado haciendo continuas rotaciones para dar descanso a los jugadores de cara al duro calendario que tiene el equipo por delante ahora en octubre con Champions y parón de selecciones y en estos partidos no han salido muy bien las cosas. Con esto en mente ante los leones de Bilbao decidió darle descanso a Messi y Busquets. Aunque el Athletic venía de perder tres a cero ante el Villarreal, no olvidemos el partidazo que le hicieron al Madrid y que como quiera que no estén en su momento de máximo esplendor los vascos siempre son un equipo muy difícil, por eso este no era el mejor partido para hacer rotaciones y así fue.

Valverde abrió con Ter Stegen en la portería, Semedo, Piqué, Lenglet y Jordi Alba en defensa, S. Roberto en la contención con Vidal y Rakitic como interiores y Dembelé, Suárez y Coutinho en el frente de ataque.

Coutinho y Suárez hicieron una dupla excelente, ya al minuto y medio pisaron con peligro el área rival. Tras un desmarque excelente de Cou, Luisito le devolvió el pase para que atravesara la frontal del área, pero fue derribado por Dani García. Al principio pareció penal, pero fue una carga legal según el árbitro del partido el señor Jaime Latre. Solamente dos minutos después Sergi Roberto consigue una falta cerca del área que Luisito tiró muy cerquita por el costado de la portería. Por poco!!!

Los primeros 10 minutos fueron de dominio total del Barcelona logrando complicadas pero magistrales salidas de balón ante la presión ejercida por los visitantes, pero el Athletic no planeaba quedarse de brazos cruzados. Piqué no podía con la velocidad de Iñaki Williams y falló en dos ocasiones en la marca ya que el resto de la defensa juaga al fuera de juego y Piqué se quedaba colgado. Primero en un pase por alto que terminó en una vaselina desviada y luego en una carrera no pudo pararlo y tanto él como Ter Stegen fueron salvados por Vidal que tuvo un muy buen primer tiempo. Mientras que Dembelé caracoleaba y se llevaba a uno, siempre tenía a un segundo que le quitaba el balón, sin embargo, tenía a un Arturo Vidal impecable por detrás para recuperar y distribuir. En una ocasión el chileno dejó solo a Suárez de cara a portería, pero el portero Unai Simón la sacó con el pie.

El Barça no se cruzaba de brazos y seguía insistiendo. Atacaban Suárez, Coutinho, Rakitic probó de fuera del área, pero nada. Inclusive no pudieron romper el empate cuando el flamante fichaje del Bilbao Íñigo Martínez salía lesionado por un tirón. En el cuarenta Susaeta tiraba un centro y mientras la defensa salía, Piqué de nuevo se quedaba colgado y habilitaba a Óscar de Marcos que se le escapó a Sergi Roberto y rompía el cero a cero. Otra vez estábamos debajo en el marcador.

Valverde entendió que jugando con el Bilbao no se podía demorar en hacer los cambios. Primero fue Busquets por una lesión muscular de Sergi Roberto y luego fue Messi, pero por Vidal. Ni el mismo chileno se lo creía. Había realizado un gran partido hasta ahora, era el mejor en el medio campo, Sergi Roberto no hacía mal de Busquets con magistrales salidas de balón y organización del medio campo metiéndose entre los dos centrales y Rakitic iba de más a menos. Dembelé no brilló mucho en el primer tiempo perdiendo muchos balones a la hora de encarar, pero el Txingurri se inclinó por sacar a Vidal y retrasar a Coutinho para la entrada de Messi.

A partir de este momento, los cambios le cambiaron la cara al equipo, tanto así que parecía otro. Poco a poco fueron metiendo al Athletic en su propio campo. Aunque S. Roberto no lo hizo mal Busquets es el mejor del mundo en su posición y el orden que le da al medio campo es inigualable. Ni hablar de Messi, el argentino entró en el minuto 55 y fue electrizante. Además, contagió con su entrada al resto del equipo, aunque hay que decir que la suerte no nos acompañó tampoco. Tras un pase por arriba de Dembelé, Coutinho le pegó mordido de volea, el portero desvió y le quedó el balón a espaldas de Suárez que pareció un contorsionista para pegarle al balón que le rebotó en su cara y no entró. Messi filtraba pases entre la defensa bilbaína, pero en vez de Suárez en la posición de delantero aparecía Coutinho y con cargas legales le arrebataban el balón. En el 70 tiro libre de Messi perfectamente ejecutado pero muy bien cubierto por Óscar de Marcos que retrocedió para tapar el disparo que pasó por encima de la barrera con su cabeza.

Mientras tanto, Piqué seguía muy adelantado y hasta Messi le señalaba a la retaguardia para que regresara. Con razón, ya que en dos ocasiones tuvo que cubrir las carreras en velocidad del ariete vasco y si no hubiera sido por la ayuda de Semedo hubiéramos cantado el 0 a 2. Messi seguía haciendo de las suyas, pero como ya les dije la suerte no nos acompañó, la clásica jugada con pase de Jordi Alba para el argentino terminó con el balón estrellado en el poste y luego otro disparo suyo pasó cerquita y no fue más por el desvío de un defensor.

Valverde al parecer se dio cuenta en el minuto 80 del bajo rendimiento de Dembelé en el partido y metió a Munir en el partido que anotó el gol de la igualada tras un jugadón de Messi. El diez salió de la banda, disparó y entró como un rayo al área para tomar el rebote del portero y meterlo de nuevo a la olla, al pie de Munir que la mandó a guardar. El Barça lo siguió intentando a falta de 5 minutos en varias ocasiones. Por poco de nuevo llega el empate tras un pase de Rakitic al adelantado Piqué que controló mal y cuando logró pasarle el balón al charrúa, este la mandó a guardar, pero estaba claramente adelantado. La más clara la tuvo Rakitic, tras pase de Messi bombeadito por encima de la defensa del Athletic el croata controló y la mandó a la tribuna por encima de la puerta. Definitivamente no fue el día de Rakitic del subcampeón del mundo.

El partido terminó definitivamente igualado a uno. Valverde definitivamente acertó en entrar a Busquets y Messi, lo que demuestra que se había equivocado a la hora de planificar el partido. ¡Quién mejor que tú (Valverde) para conocer como juega el Athletic de Bilbao que los dirigiste antes de venir a Barcelona! Además, se equivocó también sacando a Vidal que había estado excelente en el medio del campo pudiendo sacar a un intermitente Rakitic o a un desaparecido Dembelé y jugar con Coutinho arriba. No pequemos en creer que por suerte el Madrid empató también sino suframos que perdimos una oportunidad de ponernos a tres puntos de nuestros rivales merengues. Valverde debe decir basta a sus rotaciones y comenzar a preparar el partido contra el Tottenham con su once de gala y sin inventos. Los suplentes ya están entrando en rodaje Lenglet hizo un buen partido atrás, demostrando que la expulsión fue mala suerte y Arturo está muy bien. Ahora es tarea del Txingurri que el equipo defienda bien. Lo demás llegará, pero hay que espabilar, de nuevo se los digo, no podemos seguir permitiéndonos esos tropiezos. Un abrazo.

 

3 comentarios

  1. Precisamente si no se quiere ser dependiente de los mismos jugadores hay que darle juego a los suplentes, aunque por el camino surjan tropiezos como este, de cualquier manera lo peor del juego fue el resultado, y el hecho de que ya no recordamos la última vez que dejamos la portería en 0 en liga, oportunidades hubo…

  2. De los tres pinchazos, en este el equipo no lució tan mal, me gustó el partido de Semedo y de Coutinho. Fue más mala suerte y una defensa exacta del Bilbao que mal partido del Barcelona

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