Cómo ha perdido opciones Ter Stegen la carrera por el Trofeo Zamora.

En las últimas seis jornadas siempre ha encajado goles, en total 10, llegando a los 23, por 20 de Jan Oblak.

En los 29 primeros partidos de la Liga sólo había recibido 13, y dejó su portería a cero en 18 de ellos.

El 10 de marzo de 2018, el Barça afrontaba el parón de selecciones tras imponerse por 2-0 al Athletic Club como líder sólido de la Liga, clasificado para la final de la Copa del Rey y velando armas para la eliminatoria de los cuartos de final de la Champions frente a la Roma.

La pérdida de la solidez defensiva ha penalizado a los blaugrana en la fase decisiva de la temporada, costándole la eliminación europea y a Marc-André Ter Stegen la conquista de su primer Trofeo Zamora.

No se ha debido al rendimiento del meta alemán, que se ha mantenido a un nivel excelente, sino por la pérdida de capacidad defensiva del bloque blaugrana debido al desgaste físico acumulado y las lesiones puntuales de hombres clave.

Intratable

El conjunto de Ernesto Valverde había demostrado hasta entonces una fiabilidad casi perfecta. El mejor escaparate del equipo era la Liga: 74 goles a favor, solo 13 en contra en 30 jornadas; y en 18 de esos partidos, Ter Stegen había mantenido su portería a cero, en desplazamientos tan complicados como el Santiago Bernabéu (0-3) o Villarreal (0-2).

El Barça era el que más goles marcaba (2,55 de promedio), superando al Real Madrid (73 dianas a favor), y el que menos encajaba (0,45 de promedio), incluso por delante del ‘muro’ del Atlético de Madrid (14 goles en contra). El que batiera el récord de partidos invicto, en propiedad de la Real Sociedad desde 1980, parecía cuestión de tiempo.

¿Virus FIFA?

Aunque los compromisos de selecciones de la segunda quincena de marzo eran de carácter amistoso, a la plantilla de Ernesto Valverde no le sentónada bien el parón. El primer aviso fue el choque de Liga en el Sánchez Pizjuán.

El Sevilla convirtió a un Barça casi invulnerable en un conjunto sin alma. Leo Messi salió al rescate del equipo en la última media hora y logró equilibrar la contienda (2-2), pero el conjunto blaugrana no ha vuelto a recuperar esa solidez.

Los apuros contra el Sevilla en la Liga fueron el anticipo del extraño partido de ida contra la Roma (4-1) que ni mucho menos hacía presagiar el fiasco de la vuelta en el Olímpico (3-0).

El equipo de Eusebio di Francesco lo hizo todo, para bien y para mal. Se marcó dos goles en el Camp Nou (De Rossi y Manolas) y su defensa regaló los otros dos a Piqué y Suárez. Y además, logró los cuatro de su casillero (Dzeko, uno en cada partido… y De Rossi y Manolas, esta vez en la portería de Ter Stegen).

Cae el muro

El Barça demostró su rabia en la final de la Copa del Rey, en la que precisamente vapuleó al Sevilla (0-5) en el que quizás haya sido su mejor partido de la temporada: imparable en ataque, inexpugnable en defensa, fantástico en el juego.

Sin embargo, en la Liga Ernesto Valverde ha logrado que el equipo mantuviera el espíritu de combate, el orgullo competitivo, para cerrar el doblete y mantenerse a ritmo de récord a tres partidos para cerrar la Liga.

Pero el Barça no ha podido mostrar el equilibrio que demostró durante tantos meses. Posiblemente, por el desgaste que ha sufrido un equipo de gala al que ha recurrido una y otra vez el técnico.

El desgaste

Messi no pudo jugar con Argentina y ha estado entre algodones desde entonces. Busquets sufrió una fractura en el pie, Rakitic en una mano, Iniesta no acaba de dejar atrás los problemas musculares y Gerard Piqué superó una lesión de rodilla sobre el terreno de juego. A falta de recambios en buena forma, el resto de titulares (Sergi Roberto, Umtiti, Jordi Alba…) está más que exigido.

En los seis partidos de Liga posteriores al parón de selecciones, el Barça no ha podido mantener a cero su portería en ninguna ocasión (10 goles encajados y 1,66 de promedio) y solo ha mantenido el rumbo en la Liga gracias a su intacto poder atacante (15 goles en total y 2,66 de promedio).

Un poder atacante que tiene nombre propio: Leo Messi ha logrado 8 de los 15 goles y está camino de su quinta Bota de Oro. En ese mismo periodo, Ter Stegen ha encajado 10 goles y acumula 23 en total, mientras que su rival por el Trofeo Zamora, Jan Oblak (Atlético), ha recibido 20 dianas y tiene un partido menos por delante. 

Las estadísticas reflejan ese cambio:

PJ GF GC Portería a cero
Jornadas 1ª a 29ª 29 74 (2,55) 13 (0,66) 18
Jornadas 30ª a 36ª 6 15 (2,66) 10 (1,66) 0
Total 35 89 (2,54) 23 (0,66) 18
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Una salutació habanero per a tothom. El meu nom és Rayner Roig, sóc d'Alamar, l'Havana, Cuba, gran fanàtic del FC Barcelona i de la selecció d'Itàlia. El meu jugador preferit és el bon futbol. Visca Barça i Forza Azzurri.

3 Comentarios

  1. El trofeo Zamora que es para los porteros como el Pichichi para los atacantes.
    En la última década el último madridista en recibirlo fue ¨San¨ Iker pero con la mayor marca recibida desde entonces a la fecha, 32 goles. Le siguió en 4 oportunidades seguidas Víctor Valdés, catalán con el que se disputaba la titularidad de la selección española; y que solo recibió 16 en 32 partidos, constituyendo el promedio más bajo de los últimos años y de toda la historia de la liga. Por cierto, se le echa de menos. Aquí hay que aclarar que precisamente quien da nombre al trofeo, Ricardo Zamora, del Real Madrid (está claro por qué se llama así el premio), recibió solamente 15 pero en 17 partidos, o sea que con peor promedio.
    Luego vino Thibauth Cuortoise, el belga, que en aquel momento parecía el mejor del mundo hasta su salida del Atlético de Madrid para venir a menos en la Premier League. Al año siguiente aparece Claudio Bravo en la escena, para devolver al Barça este sitio de honor. Aquí aparece entonces el esloveno Jan Oblak que hasta la fecha sigue siendo el menos goleado y parece que este año retendrá el título, amén de la excelente defensa que caracteriza al equipo del Cholo Simeone. Pues claro está que los porteros con buenos defensores y calidad reciben menos, nada que objetar.
    Esta seguidilla que intercala arqueros de Barça o Atleti, no deja bien parados a los merengues pues quizás es la clave de que los títulos que acumulamos (7) y el de los colchoneros (1) precisamente de los 2 que han ganado, uno fue en la última temporada (y única) que ganó Casillas. El otro en la 2011-2012 el Zamora fue de Víctor Valdés como les explicaba, pero aquí la diferencia estuvo en la ofensiva, anotaron 121 goles con Cristiano, Karim e Higuaín en pleno apogeo y solo Messi en la cima de la tabla con los 50 goles del récord entre los diez más buscados. Sin tridente y gracias a él 114 goles, 7 menos que los blancos.
    Si fuera asesor de Florentino le pediría gastar en fichajes, pero no en Salah o Kane, sino en defensas. Por ahí se les están escapando las ligas. En Champions es otra historia. Si bien permiten demasiados goles están, más enfocados en ataque, además es un torneo con semanas entre partidos para reajustar y dosificar.
    Orgullo culé de saber que estadísticamente hablando somos el mejor club del mundo.

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