Se abre una ventana a Verratti

Se vienen jornadas de teléfonos calientes en el mercado del fútbol europeo. Neymar tiene decidido marcharse al París Saint-Germain y el Barça, que no contemplaba su marcha este verano, no está por la labor de poner facilidades para que la operación llegue a buen puerto. La postura del presidente azulgrana, Josep Maria Bartomeu, es firme: “Queremos que Neymar siga con nosotros, pero en el fútbol existen cláusulas de rescisión. Si quiere irse, sabe que puede pagar hasta la última peseta para conseguirlo”. El mandatario fue muy gráfico en su punto de vista. 222 millones de euros o nada. La dimensión de la operación es de órdago.

Pero alerta, porque en caso de que sea el propio jugador quien deposite semejante cantidad en la LFP para marcharse al extranjero, Hacienda podría reclamarle el correspondiente IRPF, cosa que elevaría el montante hasta los 300 kilos. Estos pagos están exentos de tributar cuando se producen entre clubes españoles. Sin embargo, al ser el PSG el que compra, el riesgo de fraude existe. Por todo ello, el culebrón lleva unos días marcado por la voluntad del club parisino de sentarse a negociar un traspaso con el Barça para, de esta manera, dejar al jugador al margen y evitar un sobrecoste por la satisfacción de los impuestos pertinentes.

El “hasta la última peseta” de Bartomeu contrasta con la intención del Barça de denunciar al PSG por vulnerar el fair play financiero en caso de llevar a cabo la operación previo pago de la cláusula. Pero en el fondo la contradicción tiene sentido si se repara en que uno de los objetivos más prioritarios que tenía el club azulgrana antes de que explotara todo este asunto juega, precisamente, a orillas del Sena. Hablamos de Marco Verratti, por el cual Nasser Al-Khelaïfi ni siquiera aceptó escuchar una primera propuesta del Barcelona. El mediocentro italiano hizo hace unas semanas varios guiños para recalar en el Camp Nou, pero la férrea negativa del PSG evitó todo movimiento.

En otras palabras, el Barcelona está tensando públicamente la cuerda con un club que lleva varios veranos cerrándole la puerta por diversos objetivos, el último de ellos Verratti. Por lo tanto, si el PSG aceptara la salida del italiano como parte de la operativa para reclutar a Neymar, cosa muy difícil para una entidad que no suele vender a nadie, el Barcelona ablandaría su postura y se sentaría a pactar un precio de traspaso alejado de los 300 millones que podría implicar el pago unilateral de la cláusula de rescisión.

Mientras, Unai Emery, técnico del conjunto francés, lanzó un mensaje de cariño hacia su mediocentro de referencia: “Verratti ha crecido en el PSG y quiere seguir creciendo aquí”. El deseo del vasco es inequívoco.

TOMADO: http://www.marca.com/

Sobre neymar11 3001 Artículos
Mi nombre es Jorge Infante Verdecia, vivo en la provincia de Holguín. Soy fiel seguidor del FC Barcelona y Brasil, es decir fanático del buen fútbol. Por eso mi jugador favorito es Neymar.

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