El Barça no va a dejar pasar un solo ataque

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El FC Barcelona lleva tiempo dándole vueltas al tema. El presidente Josep Maria Bartomeu ha puesto en marcha toda la ‘maquinaria’ del club para orquestar una dinámica de respuesta inmediata y contundente a todos los ataques y falsedades que se están vertiendo en los últimos tiempos sobre los jugadores barcelonistas y la propia entidad. Falta darle forma y ver quien se ocupa de coordinar el tema, pero se ha podido comprobar con los tristes episodios de Mestalla, que la entidad barcelonista debe replicar a la ola de desprestigio en que quiere ahogar al club.

Eso sí, para que funcione bien hace falta una ‘política de comunicación’ que funcione mejor que en la actualidad. Hay demasiada divergencia entre la Junta al respecto y en los que deben ser ejecutores de la información que llegue a la masa social barcelonista, a los aficonados en egeneral de todo e mundo y a los propios medios de comunicación.

La idea no es nueva. Ya estuvo apunto de someterse a la Junta la posibilidad de ‘sancionar’ a los medios que propiciaron el anuncio de Gerard Piqué de que dejaba la Roja tras el Mundial de Rusia por el ‘affaire’ del falso corte de la manga de la camiseta de la selección española. Ese día, desde el presidente a dirigentes importantes del club, hablaron personalmente con el jugador que estaba todavía en Albania, dond eEspaña había jugado. La petición de disculpas de algunos de los medios que propagaron la falsa noticia y la reacción de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) frenaron la respuesta ‘sancionadora’ del Barça hacia esos medios y sus representantes.

También se ha valorado el tema ante al serie de acusaciones sobre la vida privada de Jordi Alba que no han sido sostenidas con ninguna base, ni prueba. Han sido descalificaciones que afectan a la credibilidad del internacional de L’Hospitalet, que, además, se ha lesionado con posterioridad a esas falacias que dejan en entredicho su profesionalidad.

La directiva del Barça ha trasladado su idea a los jugadores y al ‘staff’ técnico para que sepan que, en todo momento, la entidad va a estar detrás suyo en todo aquello que necesiten para defender su buen nombre, profesionalidad y, fundamentalmente, la verdad. El club acepta la crítica, venga de dónde venga, pero no falsear la realidad y descalificar gratuitamente a sus futbolistas como está sucediendo en los últimos tiempos con mucha virulencia.

Vías complementarias

El Barça está sopesando el modo de actuar, que iría, por una lado, desde la denuncia pública (por medio de notas y declaraciones propias) a la posibilidad de acudir a los juzgados cuando la acusación, además de falsa, fuera denigrante e importante. La segunda, como ya se hizo en su día con el ‘programa-show’ de ‘Punto Pelota’, pasaría por retirar a esos medios la acreditación y el acceso a las instalaciones del FC Barcelona.

El vicepresidente Jordi Mestre ya estuvo contundente en sus declaraciones en Tarragona hacia el presidente deLaLiga, Javier Tebas, al que le pidió que se ocupara de erradicar la violencia dentro y fuera de los estadios y no a meterse con los futbolistas del Barça,a los que calificó de “provocadores”. MD ha podido saber que también ha existido un contacto directo con el peculiar dirigente de la asociación de los clubs, madridista confeso. Mestre recordó que “pocas veces he visto un clima tan hostil, dentro y fuera del campo, como el que soportamos en Valencia”.

Tampoco estuvo nada mal Luis Enrique Martínez, el técnico del Barça, cuando dijo que no le prestaba demasiada atención a lo dicho por Javier Tebas, “por venir de quien viene”. Luego añadió que lo importante no era acudir o no a una Gala (se refería a la de LaLiga) sino “mejorar el fútbol español”.

La indignación en el seno del vestuario azulgrana es notable tras ver cómo se ha querido hacerles culpables a ellos de una situación en la que fueron víctimas (les arrojaron todo tipo de objetos que alcanzaron a Neymar y Suárez como quedó constancia en el acta arbitral y en las imágenes de televisión). Los días que les ha dado Luis Enrique de fiesta no sólo buscaban la recuperación física de los integrantes de la plantilla barcelonista, sino también que pasaran página a esa situación de presión artificial que se está generando, sobre todo sobre la persona de Neymar, que busca que el Barça encuentre un ambiente hostil allá dónde vaya a jugar en territorio español. Buscan descaradamente que el brasileño se canse y se vaya del Camp Nou, tras haber fracasado en ese intento reiteradamente con Lionel Messi.

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