Resumen Liguero

Aunque con unos días de atraso por la vorágime de la Champions, y con la inestimable ayuda de yan17, recordamos lo sucedido en la pasada jornada de las principales ligas,

El ‘Clásico’ de nuevo cuño entre RB Leipzig y Bayern no defraudó. El 1-1 tuvo de todo. Dos estilos contrapuestos y un sinfín de ocasiones que acabaron en empate. Unas tablas que mantienen invictos y líderes a los ‘toros’ de la Bundesliga.

El ‘pulso’ comenzó en la ‘pizarra’. Nagelsmann presentó su cuarto once distinto con la primera titularidad de Forsberg como principal novedad. Por su parte, Niko Kovac mantuvo el doble pivote Kimmich-Thiago -el hispano-brasileño suma 200 partidos con el Bayern-, dejó en el banquillo a Perisic y Coutinho y se vio obligado a apostar por Lucas Hernández como titular después de que Alaba se lesionara en el calentamiento.

Lewandowski: siete goles en cuatro jornadas

El inicio no pudo ser más prometedor. El Bayern se vistió de Leipzig para adelantarse a los 3′. Müller le ‘robó la cartera’ a Klostermann y lanzó en carrera a Lewandowski para que, con los tres centrales locales muy mal parados, anotara el 0-1 mano a mano con Gulacsi.

El polaco, a sus 31 años, está protagonizando el mejor inicio goleador de su carrera. Siete goles en cuatro jornadas -el Bayern suma 12- le avalan.

El 3-5-2 de Nagelsmann, que por momentos parecía un conservador 5-3-2, no funcionaba. La presión del Bayern, liderada por el empuje de Kimmich, imposibilitaba que los ‘toros’ superaran su propio campo.

El Bayern no tardó en sumar a su ingente posesión -cercana al 70%- ocasiones claras de gol. Gulacsi evitó que Lewandowski anotara el 0-2 en el 12′ y en el 15′ probó fortuna nuevamente con un cabezazo que salió rozando la cruceta.

De un penalti anulado a anotar el 1-1 de penalti

El nuevo ‘Clásico’ de la Bundesliga dio un giro radical del 37′ al 47′. En 10 minutos se pasó de un penalti de Sabitzer sobre Lucas Hernández que anuló el VAR… a un penalti de Lucas Hernández a Poulsen tras una pérdida de Thiago que sí se señaló. De hecho, Forsberg anotó el 1-1 desde los 11 metros.

Esa ‘transformación’ continuó tras el descanso. La entrada de Demme en lugar de Klostermann -Nagelsmann recuperó la defensa de cuatro- mejoró al Leipzig.

Hasta cuatro ocasiones claras tuvieron los ‘toros’ para anotar el 2-1. Neuer se lució ante Mukiele en el 50′, Werner remató de tacón en el 59′ un buen centro de Mukiele, Neuer respondió con un paradón en el 60′ a un tiro lejano de Sabitzer y Werner, nuevamente, conectó un tiro cruzado en el 65′ que salió fuera por poco.

El Bayern también tuvo sus opciones en este intercambio de golpes. Konaté salvó bajo palos un tiro cruzado de Coman (52′) y Gulacsi rechazó como pudo un ‘zambombazo’ de Tolisso en el 64′.

El final del partido fue del Bayern. Konaté volvió a sacar sobre la línea un cabezazo de Süle en el 74′ y entre la cruceta y Gulacsi evitaron que Coman anotara con un tiro lejano en el 78′.

Quedaban aún dos balas. Una por barba. Werner tuvo la victoria en sus botas en el 89′. Recibió al hueco de Mukiele y Neuer, con la cara, evitó que marcara en el mano a mano. Del paradón de Neuer se paso al de Gulacsi en el 93′. El portero húngaro tocó lo justo para que el cabezazo de Süle se marchara fuera tras tocar en el poste.

Al final, justo empate que mantiene al RB Leipzig líder de la Bundesliga con 10 puntos. Un punto por detrás viene el Dortmund y dos por debajo aparecen el Bayern y el Wolfsburgo.

El Borussia Dortmund se había ido al parón de selecciones con una derrota (3-1) ante el Union Berlín, su primer tropiezo este curso. Sin embargo, en el regreso de la Bundesliga y antes de recibir el Barcelona en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions, los de Lucien Favre ganaron (4-0) al Bayer Leverkusen en un duelo entre equipos llamados a pelear por los primeros puestos de la competición.

El partido de hoy es un importante aviso para el conjunto entrenado por Ernesto Valverde. El Dortmund es un equipo con mucha calidad y pegada arriba, y con espacios es capaz de ‘matar’ a cualquier rival. Además, cuenta con un ‘9’ en absoluto estado de gracia.

Paco Alcácer está viviendo un comienzo de curso de ensueño. Tras un inicio de encuentro equilibrado, el español anotó el 1-0 tras excelente centro de Achraf Hakimi. Alcácer marcó en todos los siete encuentros que realizó este curso entre Dortmund y selección española, anotando nueve dianas en esos encuentros. Lleva cinco goles en las cuatro primeras jornadas de la Bundesliga, siendo el tercero jugador en la historia de los ‘Die Schwarzgelben’ en hacerlo tras Lothar Emmerich , en la 1967-18, y Aubameyang, en la 2015-16.

En el segundo tiempo, los de Favre garantizaron los tres puntos ante un Bayer Leverkusen sin capacidad de contrariar la superioridad local. En el 51′, el siempre muy activo y peligroso Sancho centró desde la derecha, Alcácer, inteligente, no tocó en el balón y Reus, llegando desde atrás, puso tierra de por medio.

Hasta el final, el Dortmund controló bien el encuentro. Favre aprovechó para dar descanso a Brandt, Witsel y Alcácer, pero aún así los locales llegaron al tercero. Nueva asistencia de Jadon Sancho y Raphael Guerreiro, tras un rebote, anotó el 3-0. Esta temporada, Sancho lleva ya seis asistencias y, desde que llegó al Dortmund, el inglés lleva 29 asistencias en 61 encuentros. Y, en el 90′, el capitán Reus firmó el definitivo 4-0.

El Borussia Dortmund se había ido al parón de selecciones con una derrota (3-1) ante el Union Berlín, su primer tropiezo este curso. Sin embargo, en el regreso de la Bundesliga y antes de recibir el Barcelona en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions, los de Lucien Favre ganaron (4-0) al Bayer Leverkusen en un duelo entre equipos llamados a pelear por los primeros puestos de la competición.

El partido de hoy es un importante aviso para el conjunto entrenado por Ernesto Valverde. El Dortmund es un equipo con mucha calidad y pegada arriba, y con espacios es capaz de ‘matar’ a cualquier rival. Además, cuenta con un ‘9’ en absoluto estado de gracia.

Paco Alcácer está viviendo un comienzo de curso de ensueño. Tras un inicio de encuentro equilibrado, el español anotó el 1-0 tras excelente centro de Achraf Hakimi. Alcácer marcó en todos los siete encuentros que realizó este curso entre Dortmund y selección española, anotando nueve dianas en esos encuentros. Lleva cinco goles en las cuatro primeras jornadas de la Bundesliga, siendo el tercero jugador en la historia de los ‘Die Schwarzgelben’ en hacerlo tras Lothar Emmerich , en la 1967-18, y Aubameyang, en la 2015-16.

En el segundo tiempo, los de Favre garantizaron los tres puntos ante un Bayer Leverkusen sin capacidad de contrariar la superioridad local. En el 51′, el siempre muy activo y peligroso Sancho centró desde la derecha, Alcácer, inteligente, no tocó en el balón y Reus, llegando desde atrás, puso tierra de por medio.

Hasta el final, el Dortmund controló bien el encuentro. Favre aprovechó para dar descanso a Brandt, Witsel y Alcácer, pero aún así los locales llegaron al tercero. Nueva asistencia de Jadon Sancho y Raphael Guerreiro, tras un rebote, anotó el 3-0. Esta temporada, Sancho lleva ya seis asistencias y, desde que llegó al Dortmund, el inglés lleva 29 asistencias en 61 encuentros. Y, en el 90′, el capitán Reus firmó el definitivo 4-0. El Dortmund envía un aviso al Barcelona.

La debacle del Atlético fue cosa de pocos minutos, sobre la hora de partido, pero lo que sucedió se venía anunciando tiempo atrás. Los goles, se entiende, que no el tremendo susto de Oblak, golpeado en la cabeza durante la acción del segundo, retirado del campo con síntomas de aturdimiento. El Reale despidió al esloveno con una cerrada ovación para certificar una tarde espléndida de la grada, feliz con su estadio y con su equipo, cortés además con el rival.

Tenía que ser Odegaard el que abriera la caja, más que nada porque suya era la llave. El noruego se había adueñado del partido en el primer acto y no tenía intención alguna de soltarlo en el segundo: efectivamente, aunque desviado decisivamente por Savic, a él correspondió el disparo que hizo buena la espléndida jugada anterior de Oyarzabal y Merino. Con la adrenalina disparada, enseguida llegó el segundo: falta lateral que el escandinavo puso en el segundo palo, donde, vaya usted a saber el motivo, Koke se encargaba de un Isak que le saca cerca de 20 centímetros. Peinada la pelota lógicamente por el sueco, Monreal completó con gol otro estreno maravilloso, lástima que del lance saliera malparado Oblak.

Simeone había movido dos piezas ya, la de Llorente por Lemar en el descanso, la de Correa por Joao poco después, pero, igual que otras no, esta vez el tiro salió por la culata. Se supone que con lo primero buscaba el equilibrio perdido en mediocampo, de modo que el experimento ofensivo apenas duró 45 minutos, y se supone que con lo segundo buscaba mordiente, recuperando al inefable argentino para la causa. Para cuando el Atlético quiso reencontrarse, con los cambios agotados por aquello de que además tuvo que ingresar Adán, el partido se había marchado por el sumidero. No reaccionó del todo mal al vapuleo, las cosas como son, pero, puesta la tarde para porteros, ahí topó con Moyá.

Mucho antes de eso, y aunque ahora suene extraño, no había manera de encontrar un espacio en el arranque con ambos equipos empeñados en la presión. Fue mediado ese primer acto cuando, quién si no, Odegaard retrasó unos metros su posición para participar por fin en la salida de balón. Ahí se creó una superioridad que derivó en las primeras combinaciones locales y, sobre todo, en un recorrido de Isak, caño a Savic incluido, que permitió a Oyarzabal vérselas con Oblak: el duelo supuso un punto de inflexión para el partido, más allá de que tuviera el resultado que suelen tener casi todos los duelos, que no todos, en los que participa el meta esloveno.

Al que los compañeros empezaban a sacar de sus casillas, por cierto. Porque el Atlético se empeñó entonces en cerrar las vías generadas por el noruego… olvidando a Zubeldia en el arranque de la jugada realista. Simeone movía a Vitolo, Lemar y Joao, ahora interior por una banda, ahora por la otra, ahora segundo punta, pero los tres exhibían costuras defensivas sin compensarlas en la construcción. La pelea de Diego Costa era prácticamente solitaria y la tarde se orientaba del lado blanquiazul. Luego se vería que definitivamente. A Saúl se le iba el partido entre instrucciones y reproches a los suyos.

Porque la única ocasión del que se suponía Atlético de ataque, así, fue un cabezazo de Koke a la salida de un córner. Además imediatamente respondida por otro de Llorente en la misma suerte, aunque ambos se marcharan por un palmo. La última oportunidad de ese primer acto dejó un doble fallo de Trippier, primero en el pase, después dejándose ganar la espalda para el remate, para aclarar, por si había dudas a esas alturas, que el partido no haría prisioneros: no había sido malo el primer acto del lateral inglés, pero no basta con que no sea malo.

Luego pasó lo que pasó: que el encuentro mantuvo la pinta que ya tenía, más allá de los cambios y de que Joao desaprovechara una poco antes de marcharase, hasta que Savic puso la bota al disparo de Odegaard y el Reale se dio a la fiesta. El Atlético acumulaba hasta ahora tres victorias, cierto es, pero todas sufridas y todas ante rivales que, con todo el respeto, no parecen llamados a causas mayores. A la que topó con la Real, se vino abajo el castillo: es un equipo en construcción y eso necesita tiempo. Por su parte Odegaard juega como en casa y está perfectamente acompañado. Ante eso no hay líder que valga.

Ha nacido una estrella: Ansu Fati. En su primer partido como titular en el Barcelona el chaval de 16 años se metió al Camp Nou en el bolsillo en sólo seis minutos de inspiración en los que metió un gol y dio otro. Hay jugadores en el mundo que se han podido pasar 10 temporadas o más en la elite y que nunca sabrán lo que pudo sentir ese chaval en esos seis minutos en un Camp Nou a rebosar. No sé qué hará Valverde cuando vuelvan Messi y Luis Suárez, pero mandarle al juvenil sería un gran error.

Sus primeros minutos ante el Betis prometían, en Pamplona ya marcó y ante el Valencia se sacó la carrera de futuro futbolista de éxito en 60 minutos que nunca olvidará. No llevaba dos minutos sobre el césped cuando se anticipó a su par para rematar un pase de De Jong y fusilar a un Cillessen que enseguida se dio cuenta de que su vuelta al Camp Nou iba a ser un infierno.

A los seis minutos el bisauguineano recibió un balón en la banda izquierda, encaró y dejó en evidencia a un mihura como Garay del que se fue en velocidad y dejó en bandeja el 2-0 a De Jong devolviéndo cuatro minutos después la asistencia a De Jong para que el holandés estrenara su cuenta goleadora como jugador azulgrana. Y el chaval tuvo otros dos goles antes del descanso con dos disparos llenos de intención que se marcharon fuera por poco.

Seis minutos y partido encarrilado con Luis Suárez en el banquillo y Messi en la grada. El Barcelona de casa (cinco goles a Betis y Valencia) es un equipo muy distinto al que juega fuera. Dortmund, sobre todo, y Granada serán la prueba del algodón para un equipo que aspira a ganarlo todo. Valverde podrá irse del Barcelona sin ganar la Champions, o ganándola, pero lo que va a dejar seguro como legado es ser el técnico que apostó por un chaval de 16 años saltándose a otros que podían entrar antes que él por edad o jerarquía en La Masía.

Pero el rival, del que no nos olvidamos, era el Valencia. El vigente campeón de Copa ha vivido una semana caótica con la confirmación de la salida de Marcelino, pactada dos semanas antes con el nuevo técnico. Un Celades, con preparación o sin ella para un equipo Champions (algo que el tiempo y los resultados confirmarán), que se ha metido en un berenjenal con una división clara entre vestuario y palco presidencial. Su primer aviso fue en el minuto 15, pero Rodrigo no estuvo acertado, todo lo contrario que Gameiro que hizo el 2-1 en un gol muy suyo justo antes de la media hora. Pese al dominio abrumador de los azulgrana, el Valencia se metió de lleno en el partido y buscó el empate en alguna contra.

En la segunda parte fue el Valencia el primero que probó suerte con un remate fallido de Gameiro -con Luis Suárez ya calentando en la banda- pero fue el Barcelona el que sentenció el choque a las primeras de cambio. Griezmann, eclipsado en la primera mitad por Ansu Fati, se dejó ver con un disparo lejano que Cillessen no llegó a despejar bien y dio en el poste para que Piqué, que pasaba por allí, marcara a placer.

Un par de minutos después fue Semedo quien pudo marcar con un remate cruzado que acabó en el poste, pero esta vez nadie pudo recoger el rechace. El monólogo azulgrana era insultante y aquí es donde hay que destacar la labor de Busquets, De Jong y Arthur a los que es imposible quitarles un balón. A falta de media hora Valverde sorprendió no porque saliera un recuperado Luis Suárez, algo normal, si no porque el que se marchó fue Ansu Fati. El chaval salió del campo bajo una fuerte ovación. Muy merecida.

Luis Suárez on fire

La duda sobre cómo estaba Luis Suárez tras su lesión quedó resuelta enseguida. El uruguayo necesitó dos toques de balón para hacer el cuarto tras un gran disparo desde fuera. Este tanto acabó de desquiciar al Valencia y se presumía goleada escandalosa en Barcelona. Cillessen evitó el quinto en una triple parada a remates seguidos de Griezmann, Carles Pérez y Arthur. Con el resultado más que claro Valverde hizo los cambios antes de lo previsto y dio entrada a Rakitic, ovacionado, y Arturo Vidal. Celades también movió el banco pensando que el martes le espera Stanford Bridge y dio entrada a Cheryshev, Kangin Lee y Maxi Gómez, pero lo único que hicieron los tres fue ver una tarjeta amarilla.

La pesadilla no había acabado para el Valencia y llegó el quinto al rematar Luis Suárez un pase en corto de Griezmann. El uruguayo marcó territorio en la media hora que jugó.

Tras la manita, bajó el ritmo del choque y el Valencia aprovechó para marcar un nuevo gol por medio de Maxi Gómez. El Barcelona llega lanzado hacia Dortmund y el Valencia viajará a Londres con muchas dudas e intentando olvidar cuanto antes el día en que Ansu Fati dejó sus credenciales en LaLiga.

No hay manera. El Madrid no tiene un partido tranquilo en casa ni jugando bien, a ratos de lujo. En otro tiempo habría bastado con la mitad de fútbol para golear. Acabó pidiendo la hora, acogotado por un buen Levante cuyo mérito fue aguantar hasta que llegara su oportunidad. Y la tuvo. Courtois sacó un cabezazo cercano que pudo ser el empate. Ver para creer. Después de la hora sobresaliente de juego blanco.

El Bernabéu agradece el buen juego, por supuesto, pero sobre todo reconoce la entrega.Y antes de que empezaran a caer los goles dedicó una ovación elocuente al equipo, a los 20 minutos, después de presionar al Levante en la salida y provocar tres llegadas consecutivas. Zidane cambió el dibujo, reservó el debut de Hazard, blindó a Kroos con Casemiro y dio vuelo a los de delante, Vinícius, James y Lucas. Eureka.

Las críticas al canterano son recurrentes cada vez que el equipo no carbura. Suele ser blanco fácil, pese a que jamás se puede discutir que lo intenta hasta caer agotado. Le faltaba un partido redondo para dar la razón a su entrenador, que le ve entrenar a diario. Seguro que no es el primer pase sin mirar que da, a lo Laudrup, como el que regaló en el tercer tanto.

Al Levante le cayó encima una tormenta que no sospechaba. Se presentó en el Bernabéu por encima en la tabla, mostrando buen gusto en la salida, con los laterales disparados y Campaña sobre la derecha. Pudo marcar en su primera llegada, una falta cerrada. El desvío de Duarte se fue por dos palmos. No llegaron más los granotas hasta el segundo tiempo.

La banda derecha abrió el duelo. Combinaron Lucas y Carvajal, se revolvió el lateral y sirvió con la zurda para el cabezazo de Benzema. El francés, que ya había probado a Aitor con una media vuelta excelente, abrió el duelo y agrandó la brecha. Tras una recuperación sirvió VInícius en largo, porfió Benzema, James tocó con clase y Karim culminó de zurda. Y en otro robo, esta vez de Casemiro, Lucas desato la jugada con un pase en profundidad a Vinícius que acabó remachando el ladrón.

Dicen que el halago debilita, y la ovación del respetable debió confundir a los blancos, que dieron por terminado el partido. El Levante, que no había rematado entre los tres palos, cobró la recompensa al primer disparo. Se coló Clerc como un tiro por la zurda y Mayoral aprovechó la defensa pasiva. El primer agraciado por la supresión de la cláusula del miedo no celebró el tanto, y la grada blanca agradeció el gesto.

El paso adelante granota favoreció la calidad de los futbolistas blancos. En especial, a James, que ofreció un recital. Pausa y pase. El Madrid se hartó de generar juego y ocasiones. Benzema estrelló una acción individual en el palo antes del esperadísimo estreno de Hazard.

La entrada del belga reactivó el ataque blanco. Aitor sacó un balón de gol neto en la primera incursión del belga, favorecida por el desmarque de Benzema. Se entienden sin mirar. Pero quien tuvo la sentencia, y no una vez sino tres, fue Vinícius. Falló de cerca y de lejos. Y cuando al fin atinó se lo anularon por fuera de juego previo de James. El brasileño necesita mejorar de cara al gol.

No parece que esa asignatura la suspenda el Levante. En el segundo tiro a puerta estrechó el partido. Cabeceó Melero en el segundo palo, desde cerca, y agitó el final del partido. Los cambios de Zidane pensando en París restaron foco al duelo liguero y lo pagó con sufrimiento.

De nuevo justo de oxígeno y sin el seguro de Casemiro, el Bernabéu acabó angustiado, pitando los pelotazos de sus defensas. Aquello que pidió ZIdane el día de Valladolid. Courtois sacó un cabezazo cercano y Morales estuvo a punto de sorprender en los instantes finales. Asusta la fragilidad blanca. Y urge corregirla.

18 años llevaba el Alavés sin perder contra el Sevilla en Mendizorroza, y en un choque disputado y con polémica, se llevaron la victoria los hispalenses. El encuentro empezaba con un ritmo rápido y con Ocampos de protagonista encarando por la banda derecha. Pero la primera ocasión salió de las botas de Joselu, con un diparo cruzado que a punto estuvo de adelantar al Alavés.

Mientras, el Sevilla aprovechaba las bandas para hacer daño, con Navas y Ocampos muy activos. Un taconazo de Ocampos en el área pequeña estuvo cerca de introducirse en la portería de Pacheco. A los 20 minutos, el Sevilla había encerrado a los albiazules.

A la media hora de juego, el partido era dominado por el Sevilla, incluso aprovechaba las contras, con Reguilón muy participativo. Jordan, Banega y Oliver Torres se estaban imponiendo al centro del campo del Alavés.

El premio llegó con un golazo de falta de Jordán. Si disparo fue inapelable para Pacheco, que solo pudo mirar como entraba la pelota. La primera parte acabó con ventaja del Sevilla, que en ese momento era merecedor de la victoria.

La segunda parte empezó con la misma dinámica, el Sevilla controlando el partido y el Alavés buscando las contras, con pocas oportunidades para los dos equipos en la primera mitad de la reanudación.

El VAR no actúa

La polémica del encuentro llegó con un penalti claro no pitado a favor del Alavés. El VAR dictaminó que no era penalti el pisotón de Fernando a Aleix Vidal dentro del área.

A 20 minutos para el final debutó Chicharito para el Sevilla, justo cuando mejor estaba el Alavés. El mexicano estuvo activo en los desmarques, pero poco más. Del Sevilla, Ocampos fue de nuevo el mejor en la segunda parte, un tiro suyo con potencia golpeó en la base de palo y se marchó fuera.

A dos minutos del final, Manu García chutó con la zurda y se fue por poco de la portería de Vaclik. Hasta el final pudo empatar el Alavés, pero el Sevilla se llevó la victoria a casa.

Muchos ojos habían puestos en París a cuatro días de recibir al Real Madrid en la primera jornada de la Champions. Era la vuelta de Neymar, que no podrá jugar ante los blancos por sanción y era el debut de Keylor Navas, que se estrenaba ante los ojos de su afición antes de medirse frente a sus ex compañeros el próximo miércoles. Además, sin Cavani, que se quedó fuera de la convocatoria, era la oportunidad de ver también los primeros minutos de Mauro Icardi, que disputó la última media hora con su nuevo equipo. Y no defraudó la tarde en París. Neymar aguantó 90 minutos de abucheos insultos contra él para decidir el partido con un golazo espectacular con una chilena poco ortodoxa.

Más de cuatro meses hacía que Neymar no defendía los colores del Paris Saint Germain. En concreto, 126 días desde su último partido con el conjunto parisino y después de un verano convulso y los avisos de los radicales del PSG en la primera jornada, en la que no jugó, se sabía que su vuelta al Parque de los Príncipes no iba a ser la típica vuelta a casa.

Como era de esperar, después de que los radicales avisaran de que “el camino de la redención iba a ser largo” Neymar fue recibido entre insultos, abucheos y pancartas contra su persona. Desde que su nombre fue anunciado por megafonía los insultos fueron continuos y durante el partido, en cada acción en la que el brasileño entró en juego fue pitado. Durante la primera mitad, el ritmo fue lento y precisamente ‘Ney’ fue el que más intentó evitarlo. Pudo hacer el primero después de un envío preciso de Di María cuando pilló a Sels, el portero rival, adelantado pero su intento de vaselina se marchó desviado.

Precisamente el primer disparo del Paris Saint Germain entre los tres palos llegó de las botas de Sarabia en la segunda mitad. Sin embargo, Keylor Navas sí evito el gol del Estrasburgo en el primer acto. En la única intervención que tuvo en el primer acto salvo a los suyos de empezar abajo en el marcador. Con una estirada abajo, el ‘tico’ evitó el 0-1 en la única llegada del Estrasburgo en el primer tiempo mientras que su equipo no encontraba soluciones en campo rival.

Tras el descanso, no cambió el guión del encuentro. Sin cambios, el PSG siguió monopolizando la posesión, quiso aumentar el ritmo, pero todavía las ocasiones tardaron en llegar. Incluso con Icardi, que ingresó al campo a la hora de partido en detrimento de Choupo-Moting.

A veinte minutos del final, sin goles y sin apenas ocasiones, Tuchel apostó por Ander Herrera, que entró por Sarabia, para agitar la contienda en la recta final. Y otra vez, en busca del tanto de la victoria…tuvo que ser Keylor, abajo con los pies, el que evitara el primero del rival. La tuvo Ander para darle la victoria al PSG con un disparo envenenado desde la frontal, pero el portero rival se exhibió con una mano sensacional. Pero tuvo que ser Neymar casi en la última del partido el que decidiera la contienda con una chilena sensacional para ganarse a su afición en su primera reaparición. Cosas de genios. Reaparición de héroe y perdón ganado.

Tan ‘Conte’ntos. La llegada de Antonio Conte al banquillo del Inter está ofreciendo resultados inmediatos. Los ‘nerazzurri’ ganaron 1-0 a Udinese y son líderes en solitario con nueve puntos de nueve posibles. La Juve, ex equipo de Conte, es segunda con siete. Más morbo, imposible.

El triunfo del Inter llevó la firma del futbolista revelación de este inicio de Serie A: Stefano Sensi.

El más bajito de la clase -mide 1,67 metros- aprovechó su capacidad de llegada para cabecear a la red un centro de Godín en el 44′. Dos goles y dos asistencias suma ya el ex del Sassuolo en este inicio de ‘calcio’ gracias a la libertad que le otorga Conte para llegar.

Podrían haber sido tres si Musso, meta de Udinese, no hubiera desviado a córner un gran lanzamiento de falta de Sensi en el 78′.

El partido, eso sí, comenzó a desnivelarse con la expulsión de Rodrigo de Paul en el 35′. El ‘MVP’ de Udinese se fue a la calle por propinar una bofetada a Candreva. El VAR le delató y los de Friuli, que se estaban mostrando como un rival muy correoso, comenzaron a sufrir.

Esta vez no marcó Lukaku con el Inter, pero hay que resaltar también el estreno de Alexis Sánchez. ‘El Niño Maravilla’ sustituyó a Politano en el 80′ y casi marca en el 84′. Candreva penetró por derecha y le sirvió el gol en bandeja, pero Musso se lanzó con todo para evitar que marcara, prácticamente, a puerta vacía.

No importó. La victoria se quedó en San Siro y el Inter duerme líder en solitario.

Un gol de penalti del polaco Krzysztof Piatek le dio este domingo al Milan un trabajado triunfo 1-0 en el campo del recién ascendido Hellas Verona , en un partido de la tercera jornada de la Serie A italiana en el que los milaneses sufrieron hasta el final pese a jugar más de 70 minutos en superioridad numérica.



El primer gol del año de Piatek sacó de apuro al equipo de Marco Giampaolo, que sumó su segunda victoria en tres partidos y que se situó séptimo, a tres puntos del líder Inter de Milán, cuando falta una semana para que estos dos conjuntos se midan en el Derbi de la “Madonnina”.

El encuentro de Verona se le puso cuesta abajo al Milan tras apenas veinte minutos, cuando el árbitro expulsó con roja directa, tras revisar la acción con el VAR, al polaco Mariusz Stepinski por dar un zapatazo en la cara al argentino Mateo Musacchio.

Sin embargo, a los hombres del técnico Marco Giampaolo les costó tomar el mando del partido y la mejor oportunidad de la primera mitad fue para el Verona, que rozó la ventaja con una gran jugada de Valerio Verre.

Intentó apretar más el Milan en la reanudación, pero chocó con el poste con un disparo de Davide Calabria (m.58) y, poco después, se asustó cuando Verre sacudió la madera de la portería de Gianluigi Donnarumma tras rematar desde dentro del área.

El equilibrio seguía máximo y el episodio decisivo llegó en el 68, cuando un disparo del turco Hakan Calhanoglu fue desviado con una mano por el alemán Koray Gunter. Piatek cruzó el disparo y marcó el gol del 1-0 para despejar las críticas recibidas en los últimos días por su falta de puntería.

El propio polaco protestó en el 83 por un gol anulado por el colegiado por una falta sobre el portero del Verona y el Milan tuvo que sufrir hasta el final antes de celebrar los tres puntos. El último susto llegó en el 97, cuando el Verona consiguió una falta desde los 17 metros que provocó además la expulsión de Calabria.

No pudo marcar el cuadro local y el Milan se hizo con tres puntos de gran importancia para llegar con la moral más alta de cara al derbi de la próxima semana.

Tras la agónica derrota ante la Juventus (4-3) y el parón de selecciones, el Nápoles volvió a los triunfos en la Serie A derrotando (2-0) la Sampdoria. En el primer encuentro en el renovado San Paolo, el equipo de Carlo Ancelotti fue superior gracias a dos goles de Mertens en un choque que quedó marcado por el debut de Fernando Llorente. El punta español sustituyó a Lozano en el 65′, dio una asistencia y dejó buenas sensaciones.

Con Callejón y Fabián Ruiz de la partida, el equipo local se adelantó pronto. En el 13′, Di Lorenzo -que hizo un muy buen partido- centró raso desde la derecha y Mertens, con un desmarque corto, se anticipó a la zaga rival para, de primeras, hacer el 1-0. Fue el sexto partido consecutivo de Mertens marcando en el San Paolo. El último jugador que había anotado goles en seis encuentros seguidos en casa en la Serie A había sido… Mertens, en 2017.

En la segunda mitad, Fernando Llorente saltó del banquillo en el 65′ para sustituir a Lozano y hacer su debut con la camiseta del Nápoles. El punta español no actuaba en la Serie A desde el 23 de agosto de 2015, cuando jugó con la Juventus en una derrota (0-1) ante la Udinese. 1483 días, Llorente volvió a la Liga italiana y tuvo impacto inmediato.

Sólo dos minutos después de saltar al campo, Llorente cazó un balón en el área para, con bastante tranquilidad, asistir a Mertens para que el belga anotara el 2-0. La diana empezó por ser anulada, pero el VAR dio el visto bueno al gol. Fue el tanto número 112 de Mertens con el Nápoles. Está a tres de Maradona y a nueve de Hamsik, ‘pichichi’ histórico del club.

Con este triunfo, el Nápoles llega a los seis puntos en la Serie A tras tres encuentros. El próximo rival del equipo de Carlo Ancelotti es el Liverpool, en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions.

La visita al Artemio Franchi le salió muy cara a la Juventus. La ‘Vecchia Signora’, que venía de ganar a Parma (0-1) y Nápoles (4-3), se dejó sus dos primeros puntos en la presente Serie A frente a la Fiorentina (0-0).

Lo peor, sin embargo, no fue el empate. Lo peor fueron las lesiones de Douglas Costa, Pjanic y Danilo. Los tres se retiraron por su propio pie en el 8′, en el 44′ y en el 62’… pero son más que duda para el debut en Champions. Danilo, que se marchó con calambres, es el que mejor ‘pinta’ tiene.

La buena noticia para la Juve fue el regreso de Maurizio Sarri… sin chándal. El técnico, ya recuperado de la neumonía, no se sentaba en un banquillo en partido oficial desde que ganara la Europa League con el Chelsea.

El fútbol de la Juve, sin embargo, no fue muy fiel al ‘sarrismo’. El mediocampo Khedira-Pjanic-Matuidi sufrió ante la presión inicial de la Fiorentina del exsevillista Montella. De hecho, Higuaín y Cristiano Ronaldo, que venía de marcar cinco goles en el parón con Portugal, pasaron desapercibidos. Una chilena en el 86′ fue todo el bagaje en ataque de CR7, que suma un gol tras tres jornadas de Serie A.

La Fiorentina, con Franck Ribéry como titular por vez primera, gozó de las ocasiones más claras de la primera mitad. Las dos primeras, en el 12′ y en el 15′, fueron parecidas: Chiesa y Ribéry estuvieron a punto de marcar después de que Szcezsny se liara con el balón en los pies. El meta polaco, en cualquier caso, se redimió con una buena parada a un cabezazo a bocajarro de Dalbert en el 41′.

El partido, tras el descanso, bajó muchos enteros. La Juve comenzó a pensar en el partido de Champions con el Atlético y, tras la lesión de Danilo, comenzó a minimizar riesgos. La única oportunidad a reseñar fue una nueva parada de Szczesny a tiro de Dalbert en el 53′.

Ambos parecían dar por bueno el empate. La Fiorentina suma su primer punto ante su mayor ‘enemigo’ y la Juve se queda con siete puntos de nueve posibles. Podría, sin embargo, perder el liderato provisional que ostenta a manos de Inter y Torino (6 puntos).

El Manchester City cayó en la trampa del Norwich. El conjunto recién ascendido llenó de emboscadas cada centímetro del verde de Carrow Road tumbando al campeón. Cada córner y balón robado eran un pequeño triunfo para los ‘canaries’. La grada rugía con cada entrada de un Norwich que embistió al gigante celeste. Una derrota (3-2) que deja al conjunto de Pep Guardiola a cinco puntos del líder Liverpool después de cinco jornadas. Los ‘reds’ han hecho pleno y los ‘citizens’ se han dejado cinco puntos por el camino. Los de Klopp empiezan con más fuerza el pulso.

Desde el 29 de enero, en St James’ Park ante el Newcastle, no caía el City en Premier. 18 duelos invictos entre la pasada y la presente temporada que se fueron por el sumidero de Carrow Road. Pep Guardiola dejó en el banquillo a De Bruyne pensando en la Champions. Un peaje demasiado caro. Los ‘sky blues’ chocaron con el muro amarillo que protegía a Krul y se ahogaron en la presión y los balones largos locales.

Buendía y Pukki desesperaron al entramado defensivo ‘citizen’. Descifraron el camino del gol en un córner que McClean cabeceó a la red. El primer golpe del conjunto de Farke. El City tenía el balón pero se rompía por los costados. A la espalda de Zinchenko había una autopista que encontró Pukki para regalarle a Cantwell el 2-0. El canterano de los ‘canaries’, que también ‘mojó’ ante el Chelsea, ha cogido el gusto a los ‘grandes’. Un estreno en la élite de altura.

Norwich (United Kingdom), 14/09/2019.- Manchester City manager Pep Guardiola (L) and Mikel Arteta during the English Premier League match between Norwich City and Manchester City FC at the Carrow Road Stadium, Norwich, Britain, 14 September 2019. (Reino Unido) EFE/EPA/ALAN WALTER EDITORIAL USE ONLY. No use with unauthorized audio, video, data, fixture lists, club/league logos or ‘live’ services. Online in-match use limited to 120 images, no video emulation. No use in betting, games or single club/league/player publications.

A la media hora, el City tenía un 2-0 en contra. No había estado por debajo en el marcador en toda la Liga. Un escenario desconocido para los de Guardiola, que arriesgaron en busca del gol. Sterling se topó con el palo… y fue Agüero, tras una jugada coral de toda la vanguardia de Pep, el que comprimió el choque. Un 2-1 antes del descanso que anticipaba 45 minutos de asedio visitante.

Sin embargo, el City dejó su reacción a medias. Pensó tanto en atacar que se despistó. Un fallo que puso en cuarentena su remontada. Otamendi se confió sacando el balón desde atrás y Buendía se lo robó. El ex del Getafe, brillante en tres cuartos moviendo el cuero, se la dio a Pukki para que marcara el 3-1. El finlandés, que lleva seis goles y dos asistencias en cinco jornadas, no faltó a su cita. Ha marcado a Chelsea, Liverpool… y City. Y es el futbolista que más goles ha fabricado en esta Premier. Por algo se llevó el premio al Mejor de Agosto.

El plan que el City y Guardiola habían diseñado en el descanso se esfumó instantáneamente. El Norwich se encerró y repelió cada ataca ‘celeste’. Los ‘canaries’ tocaron cuando pudieron y se defendieron sin escatimar concentración ni sudor. Krul frenó a Agüero… pero no pudo con un disparo lejano de Rodri. El español celebró su primer tanto en la Premier llevando la incertidumbre al epílogo. Los ‘canaries’ resistieron hasta el último aliento. Cada balón al área era una tortura y cada despeje un triunfo. Un ejercicio extremo de supervivencia que acabó tocando la orilla. No naufragaron. Escalaron la montaña e hicieron cima. Gloria para el Norwich… y un duro revés para el City. Guardiola nunca había perdido ante un recién ascendido en la Premier. El primer resbalón de la temporada para el campeón. Les toca remar para pillar al ‘Pool’. La persecución ha comenzado.

El Tottenham volvió a ganar en la Premier League a lo grande. Tras los empates ante City (1-1) y Arsenal (2-2) y la derrota ante el Newcastle (0-1), el conjunto de Pochettino goleó (4-0) el Crystal Palace. En un derbi londinense, los ‘Spurs’ sólo necesitaron 42 minutos para anotar sus cuatro dianas.

El gran protagonista del choque fue Son, autor de un doblete. Con Eriksen, en medio de la incertidumbre sobre su futuro, como titular, el delantero internacional con Corea del Sur hizo el 1-0 en el 10′ y el 3-0 en el 23′, mientras Van Aanholt anotó el segundo con un gol en propia puerta. El Tottenham no marcaba tres goles en los primeros 30 minutos de un encuentro en casa en la Premier League desde febrero de 2012 cuando derrotaron (5-0) el Newcastle en White Hart Lane.

El cuarto y último gol de los locales fue de Lamela, tras asistencia de Kane. Los ‘Spurs’ igualaron su mayor triunfo de siempre en un derbi londinense, siendo la séptima vez que derrotaron un rival ciudadano por cuatro goles de diferencia.

El Tottenham llega al tercer puesto de la Premier League. El equipo de Pochettino tiene los mismos 8 puntos que United, Leicester y Chelsea.

El Liverpool de Jürgen Klopp empezó la Premier League como un tiro. Tras haber ganado sus cuatro primeros partidos en la competición, los campeones de Europa derrotaron (3-1) el Newcastle y llegaron a los 14 triunfos consecutivos en la Liga, un máximo histórico para los ‘Reds’. La racha de 18 victorias consecutivas del Manchester City en 2017, récord de la Premier, está cada vez más cerca.

El Liverpool no pierde en Anfield hace 43 partidos y el Newcastle no gana en el feudo ‘red’ desde 1994, pero los de Steve Bruce empezaron amenazando con dar la sorpresa. El lateral zurdo Willems, con un gran disparo con la pierna derecha, batió Adrián San Miguel en el 7′ para adelantar a los visitantes.

Klopp dejó en el banquillo a Firmino y Henderson. “Necesitamos rotar, hay que pensar en toda la temporada”, dijo el alemán antes del encuentro. El Liverpool tuvo dificultades para penetrar en el 5-4-1 de los visitantes, que ya habían sorprendido al Tottenham ganando (0-1) en Londres.

No obstante, en el 28′ apareció Mané. El de Senegal hizo el 1-1 con un gran disparo desde la parte izquierda del área, no dejando opciones de defensa a Dubravka. Y poco después, surgió una mala noticia para Klopp… que terminaría cambiando el curso del choque para los ‘Reds’. Origi, lesionado en el tobillo izquierdo, se tuvo que marchar lesionado, saliendo Firmino para el puesto del belga. Y el brasileño ayudó a cambiar el encuentro.

Sólo tres minutos después de saltar al campo, Firmino aprovechó una pérdida de balón de Atsu para asistir a Mané que, con algo de fortuna, remontó el luminoso. El de Senegal sigue con un rendimiento fantástico: lleva 18 goles en la Premier en 2019, los mismos que Agüero y más que ningún otro jugador; anotó 20 dianas en sus últimas 21 titularidades en Anfield.

En el segundo tiempo, Krafth estuvo a punto de empatar para el Newcastle, pero fue el único ‘susto’ para los locales. Alexander-Arnold y Robertson han estado cerca de poner tierra de por medio, algo que hizo Salah en el 72′. A pase de Firmino y tras muy buena acción ofensiva, el egipcio sentenció la contienda. En 50 partidos con el Liverpool en Anfield, Salah marcó 36 dianas e impartió 14 asistencias.

El Liverpool sigue con su perfecto comienzo de Premier. Al igual que el curso pasado, los de Klopp ganaron sus partidos en las cinco primeras jornadas de la Premier. Con Mané, Salah y Firmino, frenar a los ‘Reds’ es todo un reto.

El Manchester United llegaba a la quinta jornada de la Premier League en clima de ‘casi crisis’. Los tres encuentros consecutivos sin ganar dejaban a los de Ole Gunnar Solskjaer en la obligación de obtener un triunfo en el regreso de la Liga tras el parón, y eso fue lo que hicieron. El triunfo (1-0) ante el Leicester no sólo supuso el segundo triunfo para los ‘Diablos Rojos’ esta temporada como terminó con la ‘maldición’ de los penaltis.

Y es que el United obtuvo los tres puntos gracias a una pena máxima convertida por Marcus Rashford en el 8‘. Ante el Wolverhampton, los ‘diablos rojos’ empataron (1-1) en un duelo en el que Pogba falló un penalti y contra el Crystal Palace el conjunto de Mánchester perdió (1-2) con Rashford a desperdiciar una pena máxima. Ahora, el delantero inglés no falló.

El Leicester tuvo ocasiones para empatar, pero De Gea se exhibió a buen nivel. El meta español logró dejar su portería a cero en dos de los tres duelos del United en Old Trafford este curso, tantas veces como en 19 partidos en casa la temporada pasada. También Juan Mata fue titular, siendo sustituido a los 70′ por el joven de 19 años Chong. En el Leicester, Ayozé Pérez entró en el 57′.

Con este triunfo, el Manchester United asciende al cuarto puesto de la Premier League, con los mismos 8 puntos que el Leicester. Ole Gunnar Solskjaer respira mejor.

Sobre Bismarck 6417 Artículos
Hola mi gent blaugrana. Mi nombre es Oscar Caballero Miranda. Industrialista desde 1990, Barcelonista desde que Rivaldo jugaba, seguidor de la Manschaft alemana(por eso mi nick es Bismarck) . Considero a Lionel Messi el mejor futbolista que he visto, y siempre estoy abierto a debatir con respeto. Un saludo culé!

4 Comentarios

  1. Men está buenisimo el blog este pero creo q deberias cambiarle el nombre a la pagina web . No es justo que la unica pagina web de los Jc se llame Barca , ya se sabe q eres full seguidor del club espero como administrador debes ser imparcial en estos detalles . Esto Beneficia mucho a los futboleros ya que muchsisismos le vamos a otros clubes de otras ligas incluso , y alos nuevos muchachos q estan adentrandose al mundo del futbol les enseñas de todo no solo del barca y q ellos solo escojan el club q mas le guste . La foto del sitio puedes djarla del barca no importa pero el nombre deberia ser mas generico.

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