“Te lo dijimos, Neymar”

La eliminación del PSG en la Champions da la razón a sus excompañeros del Barça

Neymar, después de lesionarse en el tobillo

Sirve el ejemplo de Neymar para darse cuenta de que entre vestuario del primer equipo del Barcelona y algunos despachos del Camp Nou se manejan realidades y puntos de vista muy diferentes. Cuando todavía no se ha cumplido un año de su salida rumbo al París Saint-Germain, que significó el traspaso más caro de la historia del fútbol (222 millones de euros), el delantero paulista es capaz de desafiar en los juzgados a la Junta de Josep Maria Bartomeu y a la vez de mantener el contacto (e incluso la relación de amistad) con excompañeros a los que volvió locos en verano, en pleno culebrón sobre su futuro.

Pese a no cumplir el contrato que firmó en 2016, Ney y su padre reclaman el cobro íntegro de la prima de renovación. Sin embargo, esa desagradable pugna no evita que el ariete brasileño conceda entrevistas para el nuevo medio de comunicación de Piqué o se escape a Barcelona a ver a viejos amigos. Precisamente, el central catalán, que probó las mieles de la censura en la mencionada conversación (en ella, Neymar no habló de su fichaje por el PSG), fue de los que más trabajó para que el ex del Santos se quedara en el Barça. “Intentaremos estar cerca de él para que tome la decisión correcta. Yo quiero que se quede, con él somos más fuertes. Tiene que pensar en qué es prioritario para él. ¿Qué es lo que quieres? ¿Más títulos? ¿Más dinero?”, dijo Geri desde Estados Unidos, en pleno deshoje de la margarita por parte de la estrella brasileña.

Así fue la lesión de Neymar ante el Marsella

Su argumento principal y el de otras piezas importantes de la plantilla azulgrana era puramente deportivo, de proyecto. Para Piqué, Suárez, Iniesta y Messi, entre otros, irse a un club de la Liga francesa, por mucho que fuera el más rico de todos, no podía significar un impulso a una carrera de un futbolista del que tanto se espera.

“En París llueve, hace frío y no hay mar. Y ya nos contarás cuando tengas que ir a jugar contra el Amiens o el Caen en pleno enero”, le avisaban desde el Barcelona. La campaña interna fue tremenda. Participaron en ella los jugadores con más peso en el vestuario, el presidente Bartomeu y también ejecutivos con vínculo con Neymar y su padre y representante, como Robert Fernández o Raül Sanllehí. Por un lado, después de escuchar a la parte azulgrana, el delantero aceptaba que no sabía nada del fútbol francés (apenas conocía a jugadores que no fueran del PSG) y que el Barça, que un verano antes le había renovado a precio de oro, era el mejor sitio para seguir creciendo pese a la convivencia con el mejor, con Messi.

Pero por otro, Ney se dejaba querer por el PSG. Maxwell Scherrer y Antero Henrique fueron las dos personas que más influyeron en su decisión final. A cada gesto de duda, los dos soldados de Al-Khelaïfi respondían con más presión, más promesas, más dinero y privilegios. El jeque les daba todo el músculo financiero del mundo. También Dani Alves, que había fichado por la entidad parisina (dejando al City en la estacada) a instancias del propio Ney, fue un motivo clave para no ‘rajarse’ a última hora.

Siempre jugó los cuartos de la Champions

Aunque nunca cesará el rumor de que Bartomeu y su Junta en parte anhelaban la venta del brasileño para poder ejecutar el faraónico Espai Barça, todos los actores azulgranas hicieron énfasis en el aspecto deportivo para evitar una fuga que posteriormente sirvió para acometer los fichajes de Dembélé y Coutinho. Las conversaciones para persuadir a Neymar fueron tan intensas que en alguna ocasión incluso acabaron con el implicado derramando alguna lágrima. El problema de lujo le llevó de cabeza tanto a él como a su padre.

Meses después, con el tobillo lesionado y la única motivación del Mundial en el horizonte, el delantero seguro que recuerda los consejos de las decenas de amigos que dejó en cuatro años en Barcelona. Cuatro años que le dieron 10 títulos y en los que nunca vio unos cuartos de final de la Champions por la televisión, cosa que sí que le pasará al formar parte del enésimo proyecto fracasado del millonario PSG.

Nunca se sabrá qué habría pasado si Emery hubiera podido disponer de él en la vuelta contra el Madrid. En la ida, con Neymar en el campo, su equipo perdió 3-1. En París, no hubo competición posible, pero sí la sensación de que la máxima competición seguirá siendo una quimera si Al-Khelaïfi sigue prefiriendo fichar estrellas antes que formar un equipo.

TOMADO: http://www.marca.com/

Acerca de neymar11

Mi nombre es Jorge Infante Verdecia, vivo en la provincia de Holguín. Soy fiel seguidor del FC Barcelona y Brasil, es decir fanático del buen fútbol. Por eso mi jugador favorito es Neymar.

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